Fotografía: Presidenta del Consejo para la Transparencia, Gloria de la Fuente. Foto institucional.

0 visitas |


  • El beneficio de 5 días hábiles y 7 si se considera el fin de semana, no será descontado del sueldo, como tampoco de las vacaciones, ni menos de los seis días administrativos que tienen por contrato. En la entidad explicaron que al regirse por el Código del Trabajo, existe un margen “más amplio” para adoptar este tipo de medidas. La decisión se basó en una encuesta llamada “¿Cómo seguimos?”, que midió los efectos en la salud mental a raíz de la pandemia. Las conclusiones fueron claras: están “cansados y desconcentrados”, manifiestan “poco interés para hacer las cosas”, además de problemas de sueño e irritabilidad. La determinación contó los votos de los directores Natalia González, Francisco Leturia, Bernardo Navarrete y la presidenta Gloria de la Fuente. Invocando el carácter “autónomo” de la entidad, resolvieron que no era pertinente consultar la entrega del beneficio a la Contraloría, aún cuando están en juego recursos públicos. El acta y el e-mail que llama a disfrutar del “ocio”, lo revela la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.

    El Consejo para la Transparencia (CPLT) implementó una curiosa iniciativa que denominó “semana de desconexión”. En concreto, implica que todos los funcionarios obtendrán como premio 5 días hábiles sin que estos sean descontados del sueldo, como tampoco de las vacaciones ni menos de los 6 días administrativos que mantienen por contrato.

    La aprobación quedó consignada en el acta de sesión que se desarrolló el pasado 1 de julio y contó con los votos de los directores Natalia González Bañados, Francisco Leturia Infante, Bernardo Navarrete y la presidenta Gloria de la Fuente. Básicamente, invocaron el carácter “autónomo” de la entidad y resolvieron que no era pertinente consultar el beneficio a la Contraloría, aún cuando están en juego recursos públicos.

    Lea el acta

    Para resolver la viabilidad de la “desconexión”, el ampliado analizó los resultados de una encuesta interna que determinó los alcances de “afectación a la salud mental” de los funcionarios y funcionarias producto de las medidas de restricción provocadas por la pandemia. La medición llevó por nombre: “¿Cómo seguimos?”.

    Las conclusiones revelaron que más de la mitad de los trabajadores están “cansados y desconcentrados”; un tercio manifiesta tener “poco interés para hacer las cosas”, además de problemas de sueño e irritabilidad. Todo lo anterior por el aumento en la carga laboral. En su gran mayoría todos realizan labores telemáticas.

    La medida alegró a los empleados de la entidad. De hecho, fueron informados por un e-mail donde se indica que los beneficiados podrán disfrutar de la “distensión y ocio” en una institución que recibe más de $6.700 millones del presupuesto nacional.

    Lea el correo completo

    “Esperamos que esta sea una instancia que nos permita disfrutar de espacios de distensión y ocio, como asimismo descansar física y emocionalmente poder disfrutar sin las cargas y el agobio propio de la actividad laboral”, señala el correo electrónico.

    Si bien este medio solicitó una versión de la titular, Gloria de la Fuente, la institución derivó las preguntas al director general David Ibaceta, quien está encargado de ejecutar los acuerdos del Consejo Directivo.

    Innovación

    A juicio de Ibaceta, la “semana de desconexión” es una iniciativa “innovadora”, ya que el CPLT se rige por el Código del Trabajo “que te da un margen sumamente amplio en la relación empleador-trabajador”. Esto a diferencia de las entidades públicas del país que operan bajo la rigidez del estatuto administrativo.

    Junto al aspecto legal, asegura Ibaceta, los ingresos de amparos en contra de instituciones que rechazan el acceso a la información pública, ha sufrido un aumento considerable. Por ejemplo, en 2020 hubo 8.500 presentaciones y en la presente anualidad, la cifra suma 6.800. En otras palabras, agrega, 1.200 casos más comparado con agosto del año pasado. Eso sin contar con el aumento de las licencias médicas.

    En todo caso, la vía telemática no era un aspecto desconocido en el Consejo para la Transparencia, antes que el Covid cambiara la vida de todos los chilenos.

    “Nosotros veníamos desarrollando teletrabajo desde 2017. Entonces, cuando llegó la pandemia dura en marzo de 2020 a nosotros no nos costó (…) hacer la transición. Fue muy rápida, porque había capacidad instalada, la gente ya sabía cómo se desarrollaba el mecanismo (…) fue muy adecuado”, dijo Ibaceta.

    Ahorro

    Aún cuando reconoce que se trata de una iniciativa “llamativa”, Ibaceta asegura que no conoce un caso similar. Ello ocurre, “porque esto no responde a los cánones tradicionales y en términos presupuestarios hemos estado haciendo mucho esfuerzo”. Dicho de otra forma, el CPLT ahorra. Si en 2019 gastaba $92 millones en temas ligados al desarrollo del trabajo, en 2020 bajó a 56. Ibaceta apuesta: en 2021 apenas superarán los $33 millones.

    “Entonces (…) uno podría decir quién paga esto. Lo paga el fisco. Pero lo que pasa es que el fisco, representado en este caso por el Consejo para la Transparencia, también ha estado haciendo los ajustes en otro lado”, insistió.

    Y agrega: “Hemos sido innovadores. Más modernos de lo que los puristas quisieran (…) me saco el sombrero por lo que esta institución chiquita (146 funcionarios) ha hecho en este tiempo y creo que han trabajado más de lo que a veces la misma gente se da cuenta”.

    Lo que no está claro, aclara Ibaceta, es cómo resolverán la carga laboral cuando los funcionarios vuelvan al formato presencial.

    Responde: “Ese es un tremendo dilema que no se ha podido definir. La verdad es que no me atrevería a dar una opinión de buenas a primeras en esa línea porque va a depender mucho de cómo esté la situación”.

    Cosas

    – Los directores no trabajan las 9 ó 10 horas como el resto de los funcionarios. ¿Ellos también se tomarán los días de desconexión?

    – Nadie me ha dicho que no. Opera para todos.

    Si le preguntáramos al hombre de a pie qué le parece esta iniciativa y lo comparamos con los funcionarios de la salud.

    ¿Por los funcionarios de la salud? Una lástima qué quiere que le diga. Hay una deuda definitivamente.

    – Uno podría decir que los funcionarios del Consejo para la Transparencia, en relación al resto de los servicios, son afortunados.

    – Yo diría que estos funcionarios se encuentran sometidos a un régimen laboral distinto, moderno.

    Nuestros comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos, ofensivos o abusivos.
    Ver los comentarios (0)