Fotografía: Contexto | Agencia UNO

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  • La denuncia de un informante de la competencia abrió una investigación interna en la cadena de farmacias y fue clave para destapar lo ocurrido. Según la querella, Salcobrand pidió medicamentos a la medida, pero éstos nunca llegaron. ¿El perjuicio? 90 millones de pesos. La historia la revela la Unidad de Investigación de BioBioChile.

    Una querella criminal por una estafa de más de 90 millones de pesos interpuso la cadena de farmacias Salcobrand (SB), ante el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago.

    Según se detalla en la acusación, la compañía suscribió un convenio con Alphalab, empresa que elabora medicamentos a la medida, a través de las denominadas recetas magistrales.

    Sin embargo, un informe interno de SB reveló que el acuerdo firmado entre ambos derivó en un millonario engaño.

    “Quisieron otorgar una apariencia de un acuerdo bilateral, cuando lo que en realidad se buscaba era defraudar a Salcobrand para obtener dineros o bienes en un contrato comercial fraudulento”, se lee en la acción legal presentada por el abogado Jorge Valdivieso “en contra de quienes resulten responsables”.

    Convenio de recetas

    Los hechos se remontan a 2019, año en que Salcobrand se adjudicó una licitación privada para proveer de medicamentos al arsenal farmacéutico del Hospital Clínico Red de Salud UC-Christus.

    Dicho suministro debía iniciarse el 15 de febrero de esa anualidad y contemplaba medicamentos de un Recetario Magistral, es decir, fármacos de alta complejidad que deben producirse a la medida de cada paciente, previa prescripción de un profesional habilitado.

    Para cumplir con ese requisito, SB acudió a su único proveedor de recetas magistrales para esa licitación: Alphalab, compañía con la que había suscrito un convenio en 2017.

    La competencia farmacéutica

    Hasta ahí todo bien. Sin embargo, en mayo de 2019, las cosas cambiaron. La alerta llegó por parte de la Sociedad Farmacéutica Reccius SpA, una férrea competidora de Alphablab.

    Según se desprende de la querella, Reccius, en voz de su representante, Andro Kurkovic, advirtió a Salcobrand de supuestas ilegalidades cometidas por su contrincante.

    Pese a que la información fue tomada con cuidado, dada la relación de competitividad entre el informante y Alphalab, Salcobrand encargó a su Área de Gestión de Investigaciones la realización de un informe interno.

    Los resultados eran esclarecedores: producto de la comisión de actos irregulares provocados en la relación comercial con el laboratorio, SB sufrió un perjuicio de $90.248.009.

    Vea el informe de pérdidas

    ¿Qué no entregaron?

    La suma total del dinero que acusan como estafa se divide en cuatro partes. La primera es la venta directa de productos por parte de Alphalab a Salcobrand, artículos que -en la práctica- nunca fueron entregados. Todos ellos fueron avaluados en poco más de $12 millones.

    Lo siguiente son las compras realizadas por la farmacéutica para la implementación del laboratorio de Alphalab. El total para que pudieran confeccionar los productos en un espacio seguro aumenta a casi $28 millones, aunque ni el laboratorio ni la elaboración de medicamentos ocurrieron.

    Así también los materiales de envase y empaque que fueron comprados por SB y entregados a la compañía para los medicamentos que nunca llegaron. Los embalajes inutilizados ascienden a 1,3 millones.

    Por último, el inventario de productos identifica que había bienes y muebles que eran propiedad de Salcobrand, pero se encontraban en la bodega de Alphalab. El monto asciende a casi $40 millones.

    Según se desprende del informe de pérdidas, en lo ocurrido podría haber tenido responsabilidad un empleado de la propia farmacia.

    “Es sumamente importante mencionar que las diferencias de inventario, así como el daño patrimonial se generó mientras Juan Pablo Muñoz Rebolledo, se desarrolló como Subgerente de Recetario Magistral Salcobrand y se dio a conocer posterior a su desvinculación”, consigna el escrito.

    Una apariencia fraudulenta

    Toda la información recabada derivó en la decisión de no continuar trabajando con Alphalab. Dicha determinación se comunicó el 16 de agosto del 2019 de manera formal vía carta.

    “Del mismo modo, se les hizo ver la envergadura del fraude cometido y nuestra exigencia de reparación. Estos esfuerzos no dieron resultado”, versa la querella.

    De acuerdo a la denuncia, los hechos dejan en manifiesto que el convenio suscrito con Alphalab constituyeron una “disimulación documental” de la voluntad real de los autores del delito.

    En otras palabras, apuntan, quisieron otorgar una apariencia de un acuerdo bilateral, cuando lo que en realidad buscaba era defraudar a Salcobrand para obtener dineros o bienes en un contrato comercial fraudulento.

    El mecanismo utilizado, agregan, impidió advertir el error en el que estaba cayendo la farmacia, y creó una relación comercial legítima que resultó ser un fraude.

    Actualmente, la querella está siendo investigada por la Fiscalía Metropolitana Oriente.

    BioBioChile tomó contacto con Salcobrand, quienes declinaron referirse a la querella al ser un proceso judicial en curso.

    En tanto, desde Alphalab, -pese a los reiterados llamados- no entregaron respuestas por lo sucedido. Una vez publicado el reportaje, el laboratorio entregó un comunicado a BioBioChile en el que se desprende lo siguiente:

    “Al término de la relación contractual Alphalab y Salcobrand iniciaron un proceso de negociación y mutuo entendimiento, destinado a resolver las situaciones pendientes entre ambas. El proceso de negociación se completó en enero 2021 con un acuerdo de compensaciones mutuas entre Alphalab y SB, en virtud del cual Alphalab pagaría a SB un saldo neto significativamente menor al mencionado en los medios de prensa. No obstante, y sin mediar explicación alguna, Salcobrand desistió de firmar el acuerdo referido“.

    Agregan que Alphalab no ha sido informado de querella alguna en su contra por parte del Ministerio Público como de los Tribunales de Justicia.

    Lea el comunicado de Alphalab

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