Fotografía: Jaime Silva (BBCL)

0 visitas |


  • “Se ha hecho necesaria la medida para determinar cuarentena no sólo en San Antonio, sino que también para Valparaíso y Viña del Mar”, dijo este miércoles el ministro de Salud, Jaime Mañalich, al anunciar las nuevas medidas de confinamiento que comenzarán a regir este viernes 12 de junio a las 22:00 en ambas ciudades, además de Pozo Almonte y otras cinco comunas de la región Metropolitana.

    La determinación llega tras varias semanas de empuje de actores locales y nacionales, entre ellos los alcaldes Jorge Sharp y Virginia Reginato; la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches; o el ingeniero y matemático Eduardo Engel, con su equipo del centro de estudios Espacio Público, quienes veían con preocupación cómo los casos iban al alza en dicha región.

    Y si bien la medida permitirá frenar en parte el crecimiento de los casos, cuya tasa llega a 1,55 en Valparaíso (pasaron de 593 a 922 contagiados en siete días, entre el 1 y 8 de junio) y a 1,37 en Viña del Mar (de 724 a 992), hay otras zonas que registran números igual o más preocupantes, pero que no concitan la misma atención que el litoral central, o la capital, donde se libra la denominada “Batalla de Santiago”.

    Tal es el caso de comunas como Curicó o Cauquenes, donde entre el 1 y 8 de junio -en base al último Informe de Epidemiología del Minsal- se experimentó una explosión de casos. En la última de ellas, por ejemplo, los contagios incluso crecieron por sobre el doble.

    Algo similar ocurrió durante las últimas semanas en Coquimbo, Parral, Coronel y Alto Bío Bío (aunque esta última será sometida a cordón sanitario).

    El virus ya no está sólo en las grandes urbes y se requieren medidas especiales, advierten expertos.

    Curicó y Cauquenes

    La situación de la región del Maule es compleja. Tal como se señaló, Cauquenes más que duplicó sus casos en la semana del 1 al 8 de junio, con una tasa de crecimiento del 2,27. Así, en sólo esos siete días, los infectados por Covid-19 aumentaron de 63 a 143, lo que llevó a la comuna de 44 mil habitantes a posicionarse como una de las complicadas en cuanto a aumento de contagios.

    Lo propio sucede con Curicó, donde en el mismo periodo subió de 279 a 534 casos (1,91). Ahí, la incidencia en las últimas dos semanas de las que se tiene registro llega a 226,74 casos por cada 100 mil habitantes, cifra superior a las de Valparaíso y Viña del Mar, con 161,53 y 142,79, donde se decretó cuarentena.

    Line Chart
    Infogram

    Justamente la incidencia, dicho sea de paso, es uno de los cuatro criterios usados por el Ministerio de Salud para decretar las medidas de confinamiento.

    Minsal
    Minsal

    Otras comunas pequeñas de la región, como Longaví, Maule, Romeral y San Javier, están experimentando tasas de crecimiento de nuevos casos por sobre el 1,50 en la última semana.

    “Para mí un problema bastante grande es que el virus ya está registrado en cerca del 90% de las comunas del país. Y eso quiere decir que está en muchos rincones del territorio”, advierte la Premio Nacional de Ciencias Naturales y académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Mary Kalin, en una entrevista difundida por la casa de estudios capitalina.

    comillas
    “No está sólo en las grandes urbes, está en los pueblitos, y lo que me preocupa es que se enfocan mucho en Santiago y se olvidan de todos estos otros rincones del país”.
    - Mary Kalin, Premio Nacional de Ciencias

    En esa línea, sostiene que “los pueblos pequeños no tienen buen acceso a la salud ni infraestructura. Hoy estos lugares se encuentran muy expuestos”.

    “Es importante la cuarentena nacional”, sentencia.

    Parral: los problemas

    “La trazabilidad ya está perdida”, cuenta Paula Retamal, alcaldesa de Parral, otra de las comunas golpeadas por el virus en la región del Maule.

    La pequeña ciudad, de unos 45 mil habitantes, se posicionó entre el 25 de mayo y 1 de junio como la cuarta a nivel nacional con mayor crecimiento en los contagios. En ese periodo los casos crecieron por sobre el doble (2,12), mientras que según el último informe, entre el 1 y 8 de junio, registra una tasa de 1,47.

    Según dice la jefa comunal, hubo brotes considerables en la cárcel y en una empresa fosforera, importante fuente laboral para los parralinos, ubicada en Copihue, a unos 7 kilómetros de la ciudad.

    Esos lugares, sumados a otras focos de contagios, elevaron la incidencia a 161,64 en los últimos 14 días, cifra también superior a las comunas donde recientemente se decretó la cuarentena.

    A juicio de la alcaldesa, se enfrentan a dos problemas. El primero es que el hospital -que quedó gravemente dañado con el terremoto de 2010- no solo no puede atender pacientes graves por Covid-19, sino que los exámenes PCR debían ser llevados a Talca para su procesamiento, lo que demoraba la entrega de resultados en hasta cinco días o más.

    Afortunadamente, -añade- recientemente se abrió un nuevo laboratorio en Linares, comuna más cercana, lo que ahora permite notificar los casos en menos días.

    Copy: Line Chart
    Infogram

    El segundo inconveniente, en tanto, surge por la irresponsabilidad de la población. “Tengo reclamos todo el tiempo de dirigentes vecinales, por personas que se reúnen posterior al inicio del toque de queda”, explica.

    “También muchas familias que se vinieron de otras regiones del país a pasar su cuarentena acá en el sector rural. Se juntan familias completas y ahí uno no sabe si tienen un pariente de Santiago que contagió a alguien de esa familia y ahí nuevamente hay un foco”, agrega.

    De ahí que -prosigue- antes de solicitar medidas más restrictivas, pedirá mayor fiscalización para evitar episodios como los ya relatados.

    El paro de Coronel

    “Nos sentimos en el olvido absoluto”, dice tajantemente el alcalde de Coronel, Boris Chamorro. La comuna de poco más de 125 mil habitantes, ubicada en la provincia de Concepción, también ha experimentado alzas considerables.

    La más notoria fue la sufrida la semana comprendida entre el 25 de mayo al 1 de junio, cuando se anotó una tasa de crecimiento de 2,41. Es decir, un aumento del 141% en sólo siete días, al pasar de 66 a 159 casos confirmados.

    Según cuenta el jefe comunal, es necesario instaurar una cuarentena, para poder frenar el avance del virus. Pero -acusa- no han sido tomados en cuenta por los representantes del Ejecutivo en la zona.

    “Hemos golpeado la puerta de la autoridad sanitaria en la región y del intendente (Sergio) Giacaman y aún así ellos siguen sin escuchar la necesidad y el requerimiento del pueblo de Coronel de no quedar en el olvido en plena pandemia”, asegura.

    Copy: Line Chart
    Infogram

    Al igual que como ocurre en Parral, la capacidad del hospital local no permite tener a pacientes con coronavirus en estado grave de salud, por lo que deben ser trasladados hasta el Regional Guillermo Grant Benavente, en Concepción, explica Chamorro.

    Por ello, recientemente la comuna inició la paralización de varias actividades, en señal de protesta contra las autoridades, por no tomar medidas más estrictas. ¿El lema de las manifestaciones? “También existimos”.

    Coquimbo

    En la región de Coquimbo las cifras también preocupan. Entre el 25 y el 1 de junio, la comuna del mismo nombre, donde viven casi 260 mil personas casi triplicó los contagios, al reportar una tasa de crecimiento de 2,73. Los casos aumentaron rápidamente de 74 a 202.

    Y aunque la curva disminuyó su agresividad, la semana del 1 al 8 de este mes Coquimbo casi duplicó las personas que adquirieron el virus: pasaron de 202 a 363, con una tasa de 1,80.

    Algo similar ocurrió en Ovalle, comuna del orden de los 100 mil habitantes. En el mismo periodo reportó una tasa del 1,88, al elevar sus contagiados de 137 a 257. En Monte Patria, con unos 50 mil residentes, a comienzos de mayo no tenían casos reportados y pasaron en menos de un mes a contabilizar 68 contagios.

    Line Chart
    Infogram

    Para el epidemiólogo experto en salud pública y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Usach, Christian García, es necesario que ante estas cifras, se avance en la descentralización de las resoluciones del Gobierno: “Cada región debiese estar decidiendo”, asegura.

    Y aunque difiere de la necesidad de tener una cuarentena nacional (“es un poco mucho a estas alturas”, asevera), sí apunta a que “hace rato el nivel central no debería estar tomando decisiones por la realidad local. Las seremis tienen la facultad de hacer cuarentenas, de tomar medidas de salud pública”.

    “Las realidades son muy distintas en el norte, en el sur o en Santiago”, cierra.

    La incidencia más alta de Chile

    Alto Bío Bío, localidad de casi siete mil habitantes, ubicada a más de 100 kilómetros de Los Ángeles hacia la cordillera, es un caso que escapa todas las normas.

    En poco más de dos semanas pasaron de un caso a 120, lo que hizo estallar su tasa de incidencia. Allí, esa cifra llega en las últimas dos semanas a 1520,30.

    “Esta puede ser la tormenta que puede destruir a Alto Bío Bío”, se lamentó el alcalde Nivaldo Piñaleo, en entrevista con BioBioChile.

    ¿Las razones? La lejanía, por el estado del camino y porque “si llueve éste se corta y dos comunidades con Covid-19 van a quedar aisladas”.

    “Están a 130 kilómetros de un centro hospitalario y generaría un caos si ellos se agravan, ya que todos fueron contagios en la misma fecha. Los recursos no están en Alto Bío Bío y la atención de la gente en la comuna está a media máquina”, fustiga.

    Copy: Line Chart
    Infogram

    La preocupación del jefe comunal coincide con lo mencionado por la experta en salud pública y académica de la Escuela de Enfermería de la Universidad Diego Portales, Dennisse Brito, quien asegura que de no tomarse medidas más restrictivas en las comunas más pequeñas, “el resultado puede ser catastrófico”.

    Según explica, “tienen sistemas mucho más precarios de los que hay en Santiago. La disponibilidad de camas, de cantidad expertos, de profesionales… son mucho menores y muchos ya han migrado a Santiago a trabajar, a apoyar. Es complejo”, afirma.

    Por ello, concuerda con otros especialistas en que las autoridades locales deberían tener más poder a la hora de tomar decisiones de mayor relevancia. “Tienen mucho que decir, conocen sus poblaciones y conocen el funcionamiento del lugar donde están ocurriendo los contagios”, sostiene.

    Y pese a que los pobladores de Alto Bío Bío en marzo iniciaron un control propio en el Puente Queuco, donde enfrentaron en más de una vez a visitantes que solo iban con fines turísticos, ahora las autoridades centrales determinaron un cordón sanitario oficial que comenzará a regir esta noche.

    “Reacciones del Ministerio (de Salud) no ha habido y eso nos preocupa”, añade el alcalde Piñaleo.

    ¿Qué le diría al ministro Jaime Mañalich? “Le pediría que nos comprenda, que no queremos morirnos”, clama el jefe comunal.

    Nuestros comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos, ofensivos o abusivos.
    Ver los comentarios (0)