Fotografía: Agencia UNO

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  • Marcelo Mardones, un estafador con antecedentes penales previos, se unió a Elvis Zurita de quien poco se sabe. Gracias a la asesoría legal del abogado Sergio Sánchez constituyeron 55 empresas de papel y facilitaron 37.527 facturas falsas a ocho contribuyentes que usaron esos documentos para rebajar la carga impositiva, a sabiendas que cometían un delito. El SII se querelló en contra de ellos por diversos delitos tributarios. La maquinaria de esta pequeña, pero hábil organización criminal, también reclutó a trece personas con graves problemas económicos, a quienes usaron como testaferros. Aún cuando los hechos eran conocidos en 2017, el organismo tardó casi dos años en presentar un libelo en el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago para que la Fiscalía Centro Norte investigue. De seguro ese mismo 2017 los cabecillas supieron que seguían sus pasos, ya que varios de sus cercanos en la comisión de ilícitos, declararon ante fiscalizadores del órgano regulador. Para no perder el dinero obtenido, los autores materiales del ilícito tributario protocolizaron una sociedad en Buenos Aires, Argentina, donde figuran como socios un narco condenado en Chile por tráfico de heroína y un sujeto que ejerce como astrólogo y espiritista. Fuentes de la entidad fiscal sospechan un posible lavado de activos en el extranjero. La historia y el libelo del organismo fiscalizador los revela la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.

    El pasado 19 de agosto el Servicio de Impuestos Internos (SII) interpuso una querella criminal por variados delitos tributarios en el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago. Pocas veces, eso sí, lo ha hecho en contra de solo tres personas que desplegaron una estrategia criminal -que significó un perjuicio al Fisco- superior a los 21 mil millones de pesos o bien 29 millones 425 mil dólares.

    La acción legal que hoy investiga la Fiscalía Centro Norte, imputa como principales autores materiales e intelectuales a Marcelo Mardones Vivanco, Elvis Zurita Fuentes y al abogado Sergio Sánchez Cifuentes, quienes constituyeron 55 empresas de papel y facilitaron 37.527 facturas falsas a ocho contribuyentes distintos por operaciones comerciales que nunca se realizaron, rebajando de esa forma el IVA. Estos últimos también están incluidos en el libelo.

    Lea la tramitación completa de la querella en el Poder Judicial

    Las maniobras fueron ejecutadas en al menos 3 períodos impositivos, entre marzo de 2013 y septiembre de 2017, con la ayuda de 13 testaferros, quienes prestaron carnet y firma para crear Sociedades Por Acciones (SpA) con direcciones falsas. Uno de estos “ayudistas” llama la atención, porque al momento en que se creó una empresa a su nombre, cumplía una condena en el penal de Colina II.

    Una parte importante de estas SpA fueron protocolizadas en una reconocida notaría de Santiago, sin que nadie sospechara, salvo una empleada encargada de recepcionar las escrituras, quien prefirió no hacer preguntas, pese a que varios de los firmantes apenas superaban la mayoría de edad.

    Esta mini organización que dedicó sus esfuerzos a obtener dinero del fisco de manera ilegal, operó no solo con Mardones, Zurita y Fuentes, sino además con familiares.

    Los tentáculos de este grupo llegaron también hasta Buenos Aires, Argentina, donde constituyeron el 5 de diciembre de 2017 una sociedad espejo con el mismo nombre de otra que operaba en Chile. Se sospecha, dijo una fuente del SII, de un posible lavado de activos en el extranjero.

    En la protocolización realizada por una escribana local -y que consta en el diario oficial bonaerense- son socios un traficante de heroína trasandino condenado en Chile y un sujeto -que de acuerdo a los a los registros comerciales de ese país- se desempeña como astrólogo y espiritista.

    La historia y los documentos del SII los revela la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío.

    Usando la exclusión

    Marcelo Mardones Vivanco -uno de los cabecillas- no es nuevo en las lides del hampa económica en Chile.

    En 2005 el mismo SII se querelló en su contra en el entonces 16º Juzgado del Crimen de Santiago, por facilitar facturas falsas.

    En 2008, en tanto, fue detenido como cabecilla de una banda dedicada a realizar estafas que le permitió acumular televisores, computadores, electrodomésticos, cuatrimotos -entre otros bienes- por un monto superior a los 250 millones de pesos.

    Conocedor de su oficio, inició el reclutamiento de sus 13 testaferros para la creación de falsas sociedades SpA. Uno de ellos fue Rodrigo Leal, que en 2015 vivía a duras penas en el Campamento Aguada Sur de la comuna de Maipú.

    La estrategia era sencilla: 100 mil pesos a cambio de concurrir a una notaría, prestar su carnet y firma para crear empresas de papel.

    “Marcelo Mardones iba (…) al campamento y ofrecía hacer esto a los que no tienen dinero y muchos aceptaron, no sé cuántos más (…)”, dijo Leal en abril de 2018 cuando lo interrogaron fiscalizadores del SII. En todo caso, no todos tuvieron la suerte de recibir billetes.

    Felix Contreras conoció a “Claudio” cuando estaba internado en un centro de rehabilitación por su adicción a las drogas y el alcohol. Fue este último quien lo contactó con Mardones Vivanco. La operatoria fue la misma, salvo que Contreras no vio dinero alguno y recibió como pago un celular que un desconocido le entregó en el Parque Bustamante. Hubo otros “contactados” que apenas sabían leer y escribir.

    Según el SII, los testaferros registraban las mismas características sociales y económicas. También participaban de un 100% de la sociedad y sus utilidades. El acta de constitución establecía un capital social de 2 millones de pesos que jamás fueron enterados.

    Estas trece personas que se prestaron para Marcelo Mardones y Elvis Zurita construyeran su pequeño imperio criminal no están incluidas en la querella del SII. Todos aseguraron desconocer para qué firmaron, cuál era el alcance de constituir una SpA, ni menos el significado de esta sigla. En situaciones de pobreza, la necesidad hace invisible a lo legal.

    Sin preguntas

    Una parte importante de los trámites se realizaban en la 31º notaría de Santiago a cargo de la titular Olimpia Schneider Moenne-Loccoz.

    Una empleada que trabaja hace 38 años como recepcionista de escrituras públicas en el lugar, reconoció ante el SII que sospechaba de la operatoria usada por Marcelo Mardones.

    “Me llamaba la atención que las personas que concurrían a firmar (…) eran muy jóvenes. (…) y no era de mi incumbencia hacer más preguntas o verificaciones que las de su cédula (…) Él (Mardones) nos habrá solicitado unos tres o cuatro lotes de escrituras (…) y él se contactaba con nosotros siempre vía correo electrónico (enviando las escrituras) (…) luego venía a hacer el pago de las mismas antes de retirarlas”, declaró.

    En la querella del SII se solicitó que Schneider Moenne-Loccoz le explique a la Fiscalía Centro Norte por qué en su notaría se actuaba con esa falta de control, que permitió a Mardones y Zurita inscribir sociedades Spa, las que sirvieron para afectar de manera dolosa al Fisco.

    Menos que saber

    Hubo otros 8 contribuyentes que sí están querellados por el organismo quienes usaron facturas falsas para así rebajar el IVA, tal como establece el Código Tributario. Estos actuaron a sabiendas que cometían un delito, incluyendo en la contabilidad los documentos impositivos entregados por Marcelo Mardones Vivanco y Elvis Zurita.

    Ricardo Rodríguez fue uno de los que usó el sistema. Fue citado por el SII en diciembre de 2017 y testimonio: “la verdad es que estas son facturas por operaciones que no se realizaron”.

    “Por problemas económicos de la empresa consulté a la contadora si había alguna posibilidad de pagar menos impuestos y ella hizo los contactos para incorporar en mi contabilidad facturas que no son reales (…) estas operaciones las hago hace tiempo, pero no tengo idea de cómo se llegó a esas facturas”, reconoció.

    La figura operaba así: por cada factura había que pagarle a Mardones y Zurita el 50% de lo que aparecía como total.

    Tango y medialunas

    Cuando en 2017 la Dirección Metropolitana de Santiago Centro del SII comenzó a investigar, de seguro Marcelo Mardones y Elvis Zurita sabían -al menos desde agosto del mismo año- que el organismo seguía sus pasos. Ello porque algunos testaferros habían declarado ante la entidad reguladora. También fueron interrogados los contadores Carlos Seaman y Carlos Peterson, quienes aparecen vinculados a la red. Peterson, según declaró al SII, es amigo de Marcelo Mardones.

    De estas declaraciones, como también de la búsqueda de antecedentes comerciales de Mardones y Elvis Zurita se estableció que la sociedad madre para ejecutar la operatoria criminal fue -en Chile- la Importadora y Exportadora Stock SpA. En ella participaban Scarlett y Karina, hijas de Marcelo Mardones. La firma también le pagaba un sueldo a Lorena Palma, pareja de Elvis Zurita.

    De acuerdo a fuentes del SII, los cabecillas de esta organización buscaron la forma de no perder el dinero que habían ganado y eventualmente invertirlo en otros negocios para blanquearlo o en otras palabras ejecutar el lavado de activos. La sospecha se funda en que Marcelo Mardones creó un espejo de la misma sociedad constituida en Chile, pero en Buenos Aires, Argentina.

    Protocolizada ante la escribana Florencia Valeria Coria el 5 de diciembre de 2017 en la misma ciudad, Marcelo Mardones se identificó como chileno, de profesión ingeniero comercial e hijo de Ismael Mardones y Erika Vivanco.

    Entre sus socios figuran Roberto Rinaldi, un argentino condenado en Chile como autor de los delitos de asociación ilícita y tráfico de heroína desde Perú. Le sigue Roberto Mierzejewski Román, que en los registros comerciales transandinos figura dedicado a labores de astrólogo y espiritista.

    Respecto de Marcelo Mardones, Elvis Zurita y el abogado Sergio Sánchez, el SII le pidió a la fiscalía intervenir sus teléfonos. Sin embargo, fuentes del organismo estimaron a casi dos años de iniciar la recopilación de antecedentes y la presentación de la querella en agosto pasado en el Séptimo Juzgado de Garantía, la diligencia resulta inoficiosa.

    En este sentido, se aseguró que si actualmente el trío criminal mantuviera los mismos números de celular, implicaría un descuido que resulta absurdo en las reglas del hampa económica.

    El perjuicio fiscal que determinó el SII cometido supera en al menos tres veces el fraude al fisco cometido por militares con dineros provenientes de la exLey Reservada del Cobre, conocido como el “milicogate”.

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