Fotografía: ARCHIVO | Agence France-Presse

0 visitas |


  • De esta manera, el organismo dirigido por Fernando Barraza, ganó el primer round en su programa de fiscalización a la filial chilena de Uber BV, con domicilio en Holanda, para determinar cómo debe tributar en el país. Entre otros detalles, el tribunal tributario accedió a que se entreguen los nombres, apellidos y montos recibidos por cada uno de los choferes que trabajan con la aplicación y todas las transacciones contenidas en dos cuentas del Banco de Chile, permitiéndole revisar la situación tributaria de más de 70 mil conductores. La firma recurrió en contra de la determinación judicial y presentó un recurso para revocarla, el que ya llegó a la Corte de Apelaciones de Santiago. En el documento, que publica íntegramente la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío, la firma asegura que el dictamen es “injustificado” y que sus “socios” no son parte de la revisión que busca llevar adelante el SII.

    El Primer Tribunal Tributario y Aduanero de Santiago (TTA), ordenó el alzamiento secreto bancario de Uber-Chile para que el Servicio de Impuestos Internos (SII) pueda fiscalizar la actividad impositiva de la compañía.

    De esta manera, el organismo dirigido por Fernando Barraza, ganó un primer round en su programa de fiscalización -que inició en junio pasado- a la firma que opera la aplicación de transporte, en la misma línea que ha seguido con otras como Cabify.

    “Que es importante constatar en esta sentencia que, no dar acceso al servicio a la información solicitada, sería impedir la facultad fiscalizadora de este órgano de la administración del Estado, por lo cual resulta relevante que la institución bancaria (el Banco de Chile) entregue la información requerida, lo cual se declarará”, se lee en el considerando trece del fallo.

    Básicamente, lo que busca establecer el SII son los traspasos de Uber-Chile a la matriz holandesa, Uber B.V., para así determinar el tipo de tributación a la que debería estar afecta la empresa.

    De acuerdo a la información recabada por la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío, la solicitud del SII se presentó el pasado 5 de julio al TTA. Luego se desarrollaron dos audiencias para analizar los argumentos de las partes el 25 y 31 de julio, dictándose el fallo el pasado 3 de agosto, oportunidad en que el tribunal acogió en todas sus partes los datos requeridos.

    Todos los choferes

    En dicha petición, el organismo fiscalizador solicitó que la firma entregara la información relativa a los saldos y movimientos entre el 1 de enero de 2015 y el 30 de mayo de 2017 en dos cuentas del Banco de Chile. Además, el detalle de pagos hechos a través estas últimas.

    El SII, también pidió copia del contrato suscrito el 10 de diciembre de 2013 entre entidad financiera y Uber Spa.

    El órgano revisor, también busca acceder a otro contrato, esta vez firmado el 30 de enero de 2017, de servicios de pago masivo, trasferencias de alto valor en la modalidad “entrega-contrato-pago”.

    Respecto de esto último, el SII solicitó expresamente que los datos bancarios incluyan la identificación con nombre y rut de los beneficiarios del pago, con lo que accedería a todos los choferes que trabajan con Uber en el país. Respecto de estos últimos el organismo evalúa qué tipo de impuestos deberían pagar.

    El SII también requirió conocer si Uber había cerrado cuentas en el Banco de Chile, entre 2015 y 2017, nombre de los bancos a lo que se transfirieron los fondos, además de la identidad de los titulares y apoderados de cualquier sociedad que estuviera registrada.

    El levantamiento del secreto bancario en materia tributaria es una medida que puede adoptar el director del SII, solo con el fin de fiscalizar o bien para indagar la eventual comisión de delitos impositivos.

    La facultad tiene poco más de 8 años y comenzó a operar el 1 de enero de 2010, en el marco de la aprobación de leyes que cumplieran el estándar OCDE en la lucha contra la corrupción.

    La autoridad solicita la información a los bancos de la plaza y la empresa requerida puede acceder o rechazar el acceso. De ser así, y al igual como ocurre en materia penal, será el TTA el que autorice, como ocurrió en esta oportunidad.

    Choferes al descubierto

    El pasado 7 de agosto el TTA notificó a Uber de la resolución y cinco días más tarde sus abogados patrocinantes Rodrigo Álvarez y Gonzalo Zegers, presentaron una apelación al dictamen. Fue así como el 4 de septiembre el juez titular Juan Pérez Manríquez, envió el oficio ordinario 236 a la presidenta de la Corte de Apelaciones de Santiago, Dobra Luksic, para que sea puesta en tabla y se fijen alegatos.

    Este medio accedió a una copia íntegra de la apelación, donde Uber asegura que el TTA dictó un fallo “absolutamente infundado”.

    En 23 páginas -que publica íntegramente Radio Bío Bío- la empresa acusa que el tribunal solo analizó de manera formal los hechos expuestos por el SII y que nunca consideró las pruebas y documentos que la firma buscó aportar.

    Lea la apelación completa aquí

    “El tribunal ignora que los antecedentes contables de Uber Chile, han sido debidamente presentados al SII y contienen información fidedigna de las operaciones de la empresa”, se lee en la presentación.

    Entre otros argumentos, la filial chilena de la firma holandesa, asegura que solo presta apoyo “de publicidad, soporte mercadotecnia, logística y difusión” de la aplicación y que los dueños están en Amsterdam.

    “Luego, esta distinción es particularmente relevante (…) en tanto mi representada, al no ser propietaria, operadora o licenciataria de la plataforma tecnológica, no maneja la información contable ni tributaria respecto de los servicios que maneja la aplicación”, señala la apelación.

    Otro de los argumentos que esgrimirá Uber ante el tribunal de alzada capitalino, es que los datos a los que accederá el SII, también incluyen a terceros, es decir los choferes, que a su juicio no son materia de la fiscalización.

    “Como es evidente los movimientos que se realizan a través de dichas cuentas corrientes corresponden a movimientos o flujos que obedecen exclusivamente a la relación contractual existente entre la plataforma Uber (en Holanda) y los socios conductores y no tienen relación alguna con Uber-Chile”, concluye.

    Este medio intentó obtener una versión de parte del abogado de la firma, Gonzalo Zegers, pero hasta el cierre de esta edición, no hubo respuesta.

    Nuestro comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos, ofensivos o abusivos.
    Ver los comentarios (0)