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  • La acción legal, ingresada por el Vicario Judicial Jaime Ortiz de Lazcano, está dirigida en contra del grupo autodenominado “Semper Veritas (siempre la verdad), que a través de e-mails anónimos le ha imputado una serie de delitos. El presbítero, fue quien investigó a Cristian Precht e intentó con su resolución castigarlo a perpetuidad por abusos sexuales, pero el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, cambió el borrador de la propuesta del español y redujo la sanción a cinco años. Patrocinado por el estudio de Claudio Feller, Ortiz de Lazcano negó las acusaciones y pidió que el Cibercrimen de la PDI encuentre a los responsables, por delitos, entre otros, de asociación ilícita, amenazas y usurpación de nombre. La acción legal, la publica íntegramente Radio Bío Bío.

    El Vicario Judicial de Santiago, Jaime Ortíz de Lazcano, presentó una querella criminal en contra del grupo autodenominado Semper Veritas (siempre la verdad), que en junio y julio pasado envió sendos correos electrónicos, cuestionando la idoneidad moral y eclesiástica del aludido.

    La acción legal, patrocinada por el abogado Ignacio González, del estudio de Claudio Feller, fue ingresada al Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago por los delitos de asociación ilícita, usurpación de nombre, amenazas y ultraje a un ministro de culto.

    Básicamente, el libelo -que publica Radio Bío Bío– busca desacreditar los dichos contenidos en los dos correos electrónicos, en los cuales se le imputan una serie de acciones dolosas, en el marco de los procesos contra los curas acusados de abuso sexual y violación, también al arzobispo Ricardo Ezzati y quien lo antecediera en el cargo, el ahora cardenal emérito Francisco Javier Errázuriz.

    Lea la querella crminal

    El mail en cuestión, enviado por Semper Veritas (que asegura estar integrado por “un grupo de laicos, religiosos y sacerdotes), sindica a Ortiz de Lazcano como quien lo envió a correos de más de 50 medios de comunicación, para que fuera replicado.

    “En efecto, basta una lectura veloz del mismo (correo) para advertir que si bien los autores invocan como propósito una suerte de defensa, restauración o limpieza de la Iglesia Católica chilena, la verdadera finalidad burdamente oculta es atentar contra la honra de las personas aludidas en el documento”, sigue la querella.

    Los documentos enviados de forma electrónica, apuntan también a una presunta malversación de dineros con la cuenta de un reconocido banco de la plaza, para fines ilegales.

    “Se le trata de mentiroso, de abusar constantemente de su cargo de vicario judicial y de dar un trato denigrante a los seminaristas”, se lee en el libelo.

    Y agregan: “Las alusiones que afectan la honra de otras personas abundan, y son salpicadas por ellas el cardenal Errázuriz, junto a monseñor Ezzati, quien supuestamente habría celebrado fiestas con nóveles seminaristas”.

    La acción legal da cuenta que en los anónimos se llega a incluir al fiscal Emiliano Árias, el mismo que investiga casos de abuso y violación en la iglesia  chilena, en una “especie de confabulación siniestra” con el Nuncio Apostólico de Chile, Ivo Scapolo.

    Según los querellantes, en la comunicación digital siempre se lee como frase concluyente, “hasta un nuevo comunicado”. Este hecho, aseguran, apunta a que se repetirá el envío.

    Actualmente, la Fiscalía Centro Norte, lleva una investigación por el envío de los correos.

    La abogada Claudia Alarcón, también querellante en el caso, indicó que “efectivamente el Ministerio Público realiza una indagatoria en ese sentido y ya se han decretado una serie de diligencias, previa orden de investigar, tendientes a descubrir a quiénes enviaron estos correos”.

    Ortiz de Lazcano es español, llegó a Chile en 2004, cuando el entonces arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, solicitó al Vaticano un sacerdote para Recoleta. Es experto en derecho canónico y fue presidente del Tribunal Nacional de Apelación. Ricardo Ezzati, cuando asumió el arzobispado capitalino, lo nombró Vicario Judicial -y en ese cargo- investigó al sacerdote Cristián Precht, a quien le fue impuesta una sanción de cinco años en el ejercicio sacerdotal y que hoy enfrenta una de carácter penal ante el Ministerio Público.

    En el libro de la periodista Andre Lagos, “Precht, las culpas el vicario”, se relata una escena que da cuenta del rol que tuvo Ortiz de Lazcano que proponía una sanción ejemplificadora.

    “Pero Ezzati cambió el borrador (del fallo eclesiástico), como era su prerrogativa. En lugar de un castigo a perpetuidad, “a divinis”, estableció cinco años de suspensión de la vida ministerial. Ortiz de Lazcano estaba indignado y discutió con el arzobispo. Los gritos se escuchaban. En casos graves, argumentaba, con abusos a menores, la pena es siempre extrema. Sin embargo, el arzobispo golpeó la mesa y dijo la última palabra: Precht tenía 72 años y después del castigo tendría 77. ¡Serían cinco años, fin de la discusión!”, se lee en el capítulo “Me ha llegado una denuncia”.

    Actualmente, Ezzatti está citado en calidad de imputado por el fiscal regional de Rancagua, Emiliano Arias, quien busca acreditar su participación en calidad de encubridor de los casos de abusos sexuales y violaciones dentro de la iglesia Católica. La diligencia estaba fijada para el 21 de agosto, pero fue reagendada para septiembre.

    Los querellantes, solicitaron que para determinar quiénes están detrás de Semper Veritas, se orden al Cibercrimen de la PDI, ubicar desde qué IP salió el mail con dichos, a su juicio, injuriosos.

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