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Violó y mató a niño: condenado esquivó pena de muerte y hoy reclama nuevamente su libertad

Violó y mató a niño: condenado esquivó pena de muerte y hoy reclama nuevamente su libertad

Sábado 09 octubre de 2021 | 06:30

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Fue condenado a la pena de muerte por violar y asesinar a un niño de 10 años. Sin embargo, la Corte Suprema revocó y le dio presidio perpetuo. Actualmente, Carlos Silva Valenzuela solicita su libertad condicional por séptima vez. La petición abre una controversia, sobre todo si se toma en cuenta el perfil psiquiátrico del ofensor contenido en un informe que data de 1998. La historia es de la Unidad de Investigación de BioBioChile.

“Yo no me acuerdo de lo que hice, no quiero acordarme”. Carlos Silva, cometió violación sodomítica contra un niño de 10 años, hasta acabar con la vida del menor.

Tras haber sido condenado a la pena de muerte, la Corte Suprema finalmente se la reemplazó por presidio perpetuo. Ahora, a 23 años del crimen, se encuentra solicitando su libertad condicional.

Los hechos se remontan al 19 de junio de 1998. Carlos, en ese entonces de 19 años, atacó y asesinó al menor de iniciales M.V.S. Todo ocurrió en un sector del fundo Quilteu de la comuna de Coelemu, actual región del Ñuble. Según quedó estipulado en la causa, el ataque fue con alevosía.

Por lo anterior, la familia del niño se querelló en contra de Silva, con la representación de los profesionales de la Fundación Amparo y Justicia, que hasta hoy se ocupan del caso.

Liberado de la muerte

Por tal crimen cometido, el tribunal de primera instancia condenó al procesado Carlos Rubén Silva Valenzuela a la pena de presidio perpetuo, el 28 de octubre de 1999.

Sin embargo, y en concordancia con el antiguo sistema de justicia chileno, la Corte de Apelaciones de Chillán sustituyó dicha sentencia por la pena de muerte.

Silva debía ser ejecutado como autor de violación con homicidio. Tal decisión tuvo fecha el 1 de febrero del 2000, un año antes de que el máximo castigo fuera derogado en el país.

Ante esto, la defensa del acusado interpuso un recurso de casación, por lo que la Corte Suprema lo condenó en definitiva a presidio perpetuo, liberándolo de esta manera del destino que él le dio a su víctima.

“Actuó con pleno uso de razón”

En antiguos documentos que datan de 1996 y 1998 a los que BioBioChile tuvo acceso, se describe el comportamiento y perfil psiquiátrico del sentenciado.

Analizado por profesionales del Servicio Médico Legal (SML), y tras ser consultado por los hechos que en ese entonces se investigaban, Carlos negó acordarse de haber violado y matado al menor.

Sin embargo, tal declaración se contradice con el diagnóstico del psiquiatra a cargo de su estudio: “Al examen mental se muestra lúcido, bien orientado en el tiempo y espacio. Con pleno juicio de la realidad y capacidad autocrítica”.

“Estaba mareado”, declaró Carlos. Sin embargo, el psiquiatra aseguró en el parte entregado a Tribunales que el acusado actuó con pleno uso de su razón.

Al doctor Germán Aguilar le llamó la atención la actitud que tomó el condenado: la intención de impresionar al entrevistador “con su gesto y actitud de indefensión”.

“Yo no me acuerdo de lo que hice, no me quiero acordar”, son las palabras citadas del sentenciado, hace 23 años atrás.

Según el informe, al ser consultado por los profesionales evitó siempre el contacto visual.

Petición de libertad condicional

Tras 23 años cumpliendo condena en El Manzano (Concepción), por séptima vez Carlos Silva solicita a la Comisión de Libertad Condicional del Bío Bío dicho beneficio. Se le ha negado desde el 2018.

La petición nuevamente abre una controversia y una herida en la familia afectada. En conversación con BioBioChile, la Fundación Amparo y Justicia, asegura que en los casos en que autores de delitos como este han obtenido el beneficio, se observan fatales consecuencias.

Por ejemplo, la muerte de la joven Ámbar Cornejo en manos de Hugo Bustamante, condenado anteriormente por el homicidio de su expareja y el hijo de ella, y que fue beneficiario de la libertad condicional.

Al respecto, la Fundación Amparo y Justicia, en su calidad de representantes de este caso y otros similares, apelan al organismo encargado de otorgar el beneficio de libertad condicional para que precisamente este le sea negado a Silva.

Señalan que “la obtención de este beneficio constituye un riesgo permanente y puede alterar significativamente el bienestar de las familias de las víctimas y la comunidad, por la alta probabilidad de reincidencia”.

Agregan que, como en este y otros casos de las mismas magnitudes, los sentenciados presentan rasgos característicos de la psicopatía y de trastornos de la personalidad “resultados que arrojan los estudios psicológicos y psiquiátricos practicados a estos ofensores”.

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