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El análisis de Rodrigo Peñailillo: "Los partidos de la Concertación pasaron a tercer plano"

Sábado 08 enero de 2022 | 06:30

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Rodrigo Peñaillo, exministro del Interior con Bachelet II analiza el futuro gobierno de Gabriel Boric. Califica al Partido Comunista como un conglomerado leal y llama al Presidente electo a priorizar su agenda en los primeros años de administración. Perder los primeros meses puede ser letal, asegura. ¿Y las relaciones con la ex Jefa de Estado? "Ni quebradas ni nada. Trabajamos tantos años juntos que una cosa así no se puede quebrar. Lo que sí es que cada quien tomó su camino", desclasifica.

El exministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, tiene el panorama claro: los primeros dos años del gobierno de Gabriel Boric serán clave. Saber llevar la agenda en los primeros 24 meses -asegura- marcará la diferencia entre el éxito o el fracaso.

En conversación con BioBioChile, el otrora hombre de confianza de Michelle Bachelet analiza la dura tarea que tendrá la administración entrante en materia de seguridad pública. En especial luego de que la CAM apuntara a un sector de la izquierda como “hippie, progre y buena onda”.

“Otra cosa es con guitarra”, asegura.

Peñailillo también aborda el devenir de su expartido, el PPD, su relación con la ex jefa de Estado y su fallido intento por competir al Senado por la región de sus amores. Una candidatura que -afirma- tenía todas las de ganar.

Además, se dio el tiempo de repasar a la Concertación: “Pasaron al tercer plano”, lanza.

La importancia del primer tiempo

-¿Cuál es su visión del triunfo de Boric? ¿Cómo ve este futuro gobierno?

Obviamente el triunfo de Gabriel Boric es una buena noticia después de la amenaza de la derecha más conservadora, la derecha que parece que había desaparecido en Chile, que logró una tan alta votación (en primera vuelta). Por lo tanto, es una buena noticia para el país. Pero también hay una cosa importante: que esto se acompaña de una renovación generacional que va a cruzar todo Chile. Generacional y de mayor participación de las mujeres, y del incentivo de nuevos temas.

-¿Usted votó por Boric en segunda vuelta?

Sí, claro

-¿Y en primera?

En la primera vuelta no pude votar porque estaba lejano a la mesa de votación, una cantidad importante de kilómetros, así que no pude. Pero lógicamente mi candidata en esa primera vuelta era Yasna Provoste.

-Usted ocupó el puesto, lo conoce de sobra: ¿A quién ve bien perfilado o perfilada para el Ministerio del Interior?

No me atrevería a dar nombres, porque eso no corresponde. Pero lógico que debe ser una persona que convoque a las distintas fuerzas de cambio progresistas. O sea, el alcance de un ministro del Interior no sólo tiene que ver con los temas de seguridad ni con los temas de administración interna del gobierno. Tiene que ver con que exprese, digamos, la diversidad de la coalición gobernante.

-Se habla de Izkia Siches, Giorgio Jackson…

Insisto, no me voy a referir a nombres, pero lo que sí puedo decir es que tienen que ser personas que interpreten bien el conjunto de la coalición gobernante y ampliar esa coalición gobernante para poder hacer los cambios. Y también entender que el gobierno no es una cosa lineal. Va a tener dificultades en el camino, grandes como todo gobierno, y muchas veces lo van a sacar de la agenda. Entonces hay que tener la capacidad de poder reaccionar a tiempo para poder tomar el control de la agenda nuevamente.

-¿Como cuáles?

Me refiero a situaciones que van ligadas a los temas de orden público, temas de seguridad… Yo me acuerdo que en Interior me tocó el caso de las bombas en el Metro de Santiago. Situaciones tan graves como de ese tipo pueden a uno sacarlo claramente de la agenda. Y hay que reaccionar rápido y tener claridad con respecto a cómo enfrentar esos grupos que obviamente lo que buscan es dañar la democracia.

“Otra cosa con guitarra”

-Usted menciona el tema de la seguridad. Ahora, el gobierno entrante tiene una tarea bien difícil por delante con la CAM, por ejemplo, que los trató de hippies, progres y buena onda… ¿Qué debe hacer el gobierno con respecto a la CAM y otras organizaciones del mismo corte?

Separar las cosas. No mirar declaraciones específicas de ese tipo. Separar las cosas de lo que obviamente hay que hacer para reivindicar la lucha del pueblo mapuche y todos los pueblos originarios del país. Y para eso yo creo que hay que convocar a un gran encuentro del Estado chileno con los pueblos originarios.

-Pero… ¿Deben dialogar con la CAM?

Es que esto no tiene que ver con la CAM. Tiene que ver con los pueblos originarios y la manera en la que ellos se organizan. El pueblo mapuche se organiza en los territorios y ellos verán la manera cómo se sientan con el Estado chileno. En ningún caso el Estado chileno debiera conversar, negociar con grupos que puedan convocar a no respetar la democracia y a validar la violencia.

Aquí hay que pensar en una solución de fondo. Y la solución de fondo pasa por cómo el Estado chileno después de tantos años no respetó los acuerdos establecidos con anterioridad. (…) Lo que hoy se señala como tierras en conflicto en su gran mayoría eso debe ser saneado absolutamente, pero no solo ahí, también hay otros temas que hay que abordar. Y con respecto a grupos específicos, creo que el gobierno no se puede enredar en eso. Tiene que tener una mirada de gran alcance.

-El Frente Amplio fue bien crítico respecto de la gestión de la Nueva Mayoría o la Concertación, pero a ellos les toca gobernar ahora. En buen chileno… ¿Otra cosa es con guitarra, cierto?

Claramente otra cosa es con guitarra. Mire, lo primero que diría es que aquí el Presidente Boric no ganó en primera vuelta. La primera vuelta fue un triunfo de la derecha más retrógrada. Por lo tanto, este gran triunfo de segunda vuelta al final también es una expresión de la sumatoria de fuerzas de cambio de diversos orígenes, de un progresismo de diversos orígenes.

Y de alguna u otra manera entender eso es importante, porque si el gobierno lo entiende bien, sobre todo en esta etapa de definición de prioridades, claramente ese puede ser el punto decisivo para sacar adelante una agenda tan profunda de cambios como la que propone el Presidente Boric.

-Priorizar…

Digo que priorizar es importante porque son apenas cuatro años, cuatro años donde no se reelige Presidente. Y eso va conectado a lo siguiente: fracasar en el diseño inicial del gobierno puede lamentablemente hacer perder el primer año. Y para un gobierno de cuatro años, perder los primeros 12 meses puede ser letal.

Lealtad del Partido Comunista

-Varios pintan al Partido Comunista como una especie de “cuco”. ¿Cuál es su opinión del PC, considerado que formó parte de la coalición del gobierno del que usted fue parte?

Yo tuve una gran experiencia con el Partido Comunista. En el segundo gobierno de la Presidenta Bachelet me tocó estar con ellos en la campaña, llegar a acuerdos programáticos, estar en la agenda de cambio del primer año y medio, que fueron los grandes cambios que se hicieron en ese gobierno. Y en ese sentido, el Partido Comunista fue de gran contribución y lealtad a la Presidenta Bachelet. Yo no veo porque no sea así en este mandato donde ellos tienen claramente un protagonismo y una responsabilidad mayor.

-Pero el anticomunismo existe…

Sí, pero son caricaturas. Lo importante es ver cómo ellos se van a desempeñar en el gobierno. Mi impresión es que va a ser un partido leal, que va a hacer su contribución con sus mejores cuadros, sus mejores personas.

-¿Cómo ve el Congreso que va a asumir este año?

Es un Congreso complejo, porque es un Congreso que está empatado entre las fuerzas de cambio y la derecha. Por lo tanto, exige mucho más al futuro comité político para que lo que hagan se haga bien. Siempre hay que pensar que en los gobiernos de cuatro años, si usted no hace las cosas durante los primeros dos años es mejor ya pensar que van a pasar para el futuro gobierno.

Luego vienen las elecciones y los partidos empiezan a mirar ya para otro lado, lo que viene. Entonces, priorizar la agenda en un Congreso empatado, convocar a todos los que están de acuerdo con la agenda de cambio, me parece central para que los dos primeros años de gobierno, en especial el primero, sea de un gran éxito. De lo contrario, se dejarán pasar los primeros 24 meses que pueden ser letales para el éxito del gobierno.

-¿Faltó manejo político respecto del Congreso en el segundo mandato de Bachelet?

Sí, hay un gran error. El gran error es que teniendo mayoría en la Cámara de Diputados y Senado, algo histórico, se definió a mitad de camino que se abandonaban las reformas. Fue un gran error. Se debió a un cambio de prioridades que hasta el día de hoy están haciendo ruido. (…) Pero eso ya pasó, lo importante es que el Presidente Boric tenga el mejor gobierno que sea posible y para eso el cómo se hacen las cosas el primer y segundo año son fundamentales.

-Entonces…

Si la Presidenta Bachelet no hubiese sacado la reforma tributaria el primer año, terminado con el lucro el primer año, cambiado el sistema binominal el primero año, haber sacado el acuerdo de vida en pareja el primer año, el voto de los chilenos en el exterior el primer año, haber iniciado los proyectos de reforma laboral, el aborto, todo entre el primer y segundo año… ¿Qué hubiese mostrado en cuatro años? Prácticamente nada. Entonces es muy importante cómo los gobiernos se desempeñan en los primeros 24 meses.

Carrera política en pausa

-¿Le duele no ser parte de este Congreso que asume ahora?

No, no, no. Hay momentos y momentos. Mi vocación política no es algo que está en juego por un cargo u otro. Siempre tendré mi vocación de servicio público, hoy expresado en la academia y en otras áreas de mi quehacer profesional. Pero bueno, ya vendrán adelante más cosas y ahí veré.

-Pero se había ilusionado, me imagino…

Lo que pasa es que yo siempre lo dije. Si era senador, lo iba a hacer desde mi región (del Bío Bío). Es algo que lo tengo ahí, es algo que siempre ha sido una muy buena alternativa para volcar mi vocación. Pero si no es así, ya vendrá o vendrá desde otro ángulo. Siempre estaré presente en esto y sobre todo con mi región. Creo que cerrado este capítulo me volqué muy fuerte a otras áreas, la academia, la investigación, la cooperación internacional, que me han permitido contribuir.

-¿Cree que su candidatura hubiese prendido más si es que hubiese estado radicado en Concepción?

Yo solo me puedo guiar por las encuestas y por lo que fueron mis conversaciones con los alcaldes. Y la verdad es que tanto las encuestas como las conversaciones con los alcaldes principales de la región fueron muy buenas. Había mucho interés de que yo fuera senador. Hasta posterior a la inscripción de los candidatos, las encuestas seguían marcando muy bien.

-¿Y qué pasó?

Fue una decisión ya finalmente personal. Porque obviamente en mi calidad de independiente yo podría haber sido candidato, pero eso también significaba construir una lista y obviamente eso era mucho más complejo. Pero también el nivel de la dispersión de la izquierda chilena era de tal magnitud a esas alturas, con tantos candidatos presidenciales, con tantas listas parlamentarias, que finalmente me llevó a tomar una decisión de “será para la próxima”.

-¿Siente que le cerraron la puerta los partidos de la centro izquierda?

No. O sea, a mí me ofrecieron otros partidos la posibilidad de ir. Yo a diputado no podía ir porque tenía un impedimento por haber estado tanto tiempo fuera de Chile y requería residencia. Solo podía ser candidato a senador y yo solo estaba en condiciones de serlo de la Octava Región, que es lo que me interesaba. Pero, para nada. Yo como independiente podría haber inscrito mi candidatura o podría haber aceptado otras ofertas…

-¿Y que ofertas recibió? Además del PRO…

De otros partidos pequeños, pero al final yo decidí que no era el momento, que había que esperar y ya las cosas saldrán (…) Y bueno, la centro izquierda se está reagrupando, se está reorganizando y no se qué vamos a encontrar en un par de años más, así que ahí veremos.

¿Sentimientos por el PPD? Bastante pocos

-Uno de los partidos que usted mencionó en otras entrevistas que le había invitado fue el propio PPD. Pero fue raro, porque usted recibió esta invitación en privado a ser candidato, mensajes, llamados, pero luego la presidenta del partido, Natalia Piergentili, dio una declaración por la prensa dándole un portazo a su candidatura, pese que a usted nunca estuvo inscrito. ¿Cómo toma esas declaraciones?

Pregúntele a ella nomás. Yo la verdad no las tomo en ningún sentido, no les doy ningún valor tampoco y pregúntele a ella. Yo lo que puedo decir es que mi posición siempre ha sido la misma. Además, yo era independiente de mucho antes.

-Pero usted menciona que hubo conversaciones en privado y luego en público, entre comillas, lo matan…

Bueno, pregúntele a ellos. Yo tengo clara mi decisión y mi decisión no tiene que ver con el PPD. El PPD efectivamente me había ofrecido eso, tenía que pagar la inscripción, cobraban por la inscripción. Yo no hice eso, no me inscribí, no pasé por ningún proceso interno del PPD, porque yo era independiente.

Por lo tanto, la decisión del PPD es una decisión que en ese momento no era algo para mí 100% decisivo. Tenía otras ofertas, pero al final fue por la dispersión total y absoluta de la izquierda y el tener como independiente convocar una lista y todo lo que significa eso.

Y lo decidí más allá de todos los apoyos que ya tenía con los alcaldes, de las encuestas, reiteradas encuestas de todo tipo, que estaban marcando muy bien en la región y en mis visitas y los encuentros con la gente (…) No cabía ninguna duda que era una candidatura con bastante probabilidades de éxito. Pero finalmente decidí que no y que había que postergarlo y hasta ahí queda. Yo no puedo agregar nada más y cualquier duda pregúntele al PPD.

-¿Pero considera que hubo mala leche o no?

Lo que considero es que… mire, ni siquiera considero que es mala leche. Lo que quiero decir es que el PPD al final tiene derecho a tomar esas decisiones, yo soy independiente y no voy a cuestionar la decisión que tomen. Yo jamás me sometí a ninguna instancia de decisión del PPD, en ningún caso. Todo lo contrario, no pagué lo que me cobraban ni tampoco me inscribí en ninguna instancia.

-Pero algo le provocó la situación, algún sentimiento…

Yo me había ido del PPD hace mucho tiempo, así que sentimientos bastante pocos.

La Concertación pasó a tercer plano

-Usted dice que la centro izquierda se está reagrupando, pero uno ve que al mismo PPD, por ejemplo, se le fueron figuras fuertes como Felipe Harboe. ¿Cree que el PPD esta en peligro de extinción a estas alturas del partido?

Me refería a una reconfiguración total de la centro izquierda desde el punto de vista más profundo: conceptual y generacional. Y creo que eso es un proceso largo, que es profundo y que toma tiempo. Y la social democracia chilena, centrada en los partidos de la Concertación y la Nueva Mayoría, están en ese proceso de reconfiguración. Lo que me queda claro sí, es que los antiguos partidos de la Concertación, tal como hoy día los conocemos, van obviamente en retirada y es una cosa visible.

-Pero… ¿Están más cerca de la reconfiguración o de la extinción?

Yo no creo en la extinción de los partidos así total. Porque uno puede ver partidos incluso que podrían haber terminado hace 20 años y todavía los ve. Lo que yo veo es una reconfiguración de la centro izquierda desde el punto de vista conceptual y generacional y eso va a tomar tiempo. Y esos partidos o se suman a eso o quedarán ahí, como han quedado muchos partidos, pequeños, sin mayor relevancia.

-¿Entonces se podría decir que están más cerca de la irrelevancia que de la extinción?

Qué importancia tiene que si el PPD o el Partido Socialista tienen otros nombres más adelante… No tiene ninguna relevancia. Lo importante es que obviamente todas estas ideas que la sociedad chilena ha puesto sobre la mesa, y las nuevas generaciones la están poniendo con más fuerza, sobre todo los temas ambientales, derechos sexuales y reproductivos, derechos de los animales, las políticas de igualdad de género, la relevancia de los pueblos originarios y todas esas cosas que el país ha puesto sobre la mesa y en muchos casos por sobre los partidos, si los partidos no los absorben, no lo toman, lógicamente van a pasar a la irrelevancia, como muchos de ellos ya están.

-¿Como cuáles?

Como todos los partidos que puedan sacar una cantidad de diputados que da una sumatoria de pequeñas bancadas. Como los partidos de la Concertación. Eso dice que hay que avanzar al cambio.

-¿Usted cree entonces que los partidos de la Concertación cayeron en la irrelevancia ya?

Hoy día por lo menos no están en la irrelevancia, porque van a ser relevantes en el sentido de acompañar al Presidente Boric en esta senda de cambio, pero claramente desde el punto de vista electoral pasaron a un tercer plano. Y eso en la política es muy complejo.

-La Concertación pasó a un tercer plano…

Claro.

¿CV actualizado?

-¿En qué pie queda su carrera política después de no haber competido en estas elecciones al Congreso?

Queda, en esta etapa, muy volcada a la academia, al diseño de proyectos académicos, al trabajo en la cooperación internacional, a la observación de lo que está pasando en mi país. Eso por lo menos en los próximos dos años y luego veré. Uno tampoco puede decir “esto haré en tres años más”. A lo menos, en los próximos dos años estaré muy volcado a eso y colaborando en todo lo que pueda colaborar.

La contribución al país se puede hacer desde cualquier ángulo, no necesariamente desde un cargo. La política es mi pasión, es mi vida, es mi vocación, pero también lo puedo hacer desde el ángulo de la academia.

-¿No ha actualizado su currículum para este nuevo gobierno?

¿Para este gobierno? No, no, no, no, en ningún caso. Yo le deseo al Presidente Boric el mayor de los éxitos. Mi consejo, si es que puedo dar uno humildemente bajo mi experiencia, es aprovechar estas semanas, estos meses antes de marzo, para diseñar lo mejor posible quiénes van a componer el gobierno. Eso genera derechos y obligaciones y priorizar la agenda porque en un gobierno de cuatro años, si se pierde el primero, se tiene bajas probabilidades de tener éxito al final, o se reducen significativamente las probabilidades.

Le deseo lo mejor, que tenga un tremendo primero y segundo año de gobierno, porque además la agenda cambia, la imponen cosas que no están provistas y en cualquier momento pueden haber situaciones que alteran la agenda. Y el Presidente Boric va a ser atacado por las fuerzas conservadoras, qué duda cabe, y requiere de todos los chilenos detrás. Y para eso se necesita un gobierno que camine, que funcione lo más ordenadamente posible.

Relación con Bachelet

-¿Ha hablado con Bachelet ahora que estuvo en Chile?

No, no he hablado con ella.

-¿Hace cuánto que no habla con ella?

Hace mucho tiempo.

-¿Están quebradas las relaciones?

Ni quebradas ni nada. Trabajamos tantos años juntos que una cosa así no se puede quebrar. Lo que sí es que cada quien tomó su camino. Ella en su rol tan relevante en Naciones Unidas y yo en mi rol de estudiante muchos años y luego ahora de académico en Chile.

-¿Le molesta que en todas las entrevistas le pregunten por Bachelet?

No, ¿por que me va a molestar? No es raro, imagínese que trabajé con la Presidenta, fui su jefe de gabinete desde la primera precampaña en el año 2004, 2005 y trabajé con ella hasta el 2015. Es parte relevante de mi vida política, vida personal y obviamente muchas cosas ahí ocurrieron, sucedieron, que fueron muy importantes para mí.

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