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Querella y video secreto: la ofensiva de los "Leones de Sanhattan" en escándalo ABC1 de Primus Capital

03 agosto 2023 | 17:24

Un escándalo remece a Sanhattan, el barrio financiero chilensis que emula a Wall Street: Primus Capital, una de las principales empresas de factoring del país, arremetió contra dos de sus más altos ejecutivos. Los acusan de vaciar las arcas de la firma mediante un aceitado entramado societario. En esta historia confluyen acusaciones por pagos a "mujeres de compañía", espionaje y una arremetida de los acusados que incluye una querella por prevaricación y un antiguo video de Raimundo "Paila" Valenzuela, el presidente de la compañía y uno de los principales agentes bursátiles de Chile.

El contrataque de los “Leones de Sanhattan”. Así podría resumirse la ofensiva judicial lanzada este miércoles por Ignacio Amenábar y Francisco Coeymans, ambos ex altos ejecutivos de la empresa de factoring Primus Capital. A ambos, se les acusa de montar un entramado para defraudar en cerca de $30 mil millones a la firma de Raimundo Valenzuela, un conocido especulador bursátil de Santiago.

A través de una querella criminal, el exgerente general y el exdirector comercial de Primus, respectivamente, denunciaron por prevaricación al abogado de la compañía, Patricio Cárdenas.

De acuerdo a la acción legal, ambos aseguran conocer de hace más de 10 años a Cárdenas y que él estaba al tanto de todas las operaciones que hoy son cuestionadas públicamente. Incluso, alegan que el jurista tuvo acceso privilegiado a los movimientos, puesto que él los representó legalmente de manera particular.

“Mujeres de compañía”

Según denunció Primus, Amenábar y Coeymans son los protagonistas del que califican como “uno de los escándalos financieros y corporativos más graves de nuestro país ocurrido durante los últimos años”.

En buenas cuentas, los sindican como los artífices de un esquema defraudatorio en el que utilizaron su posición en la empresa para “vaciar” las arcas del factoring. Para ello, acusan, emplearon cheques falsos e incluso un sistema de espionaje.

“Se detectaron múltiples irregularidades de máxima gravedad, tales como la instalación de equipos de espionaje en las oficinas de Primus, la coordinación con el Sr. Coeymans para aprobar operaciones a espaldas del Directorio y la realización de operaciones irregulares cuyos fondos fueron a parar a las cuentas del Sr. Amenábar, entre otros”, se lee en el documento.

También los apuntan por ocultar operaciones para generar una “bicicleta financiera”.

Por si fuera poco, en medio de sendas demandas laborales ingresadas por los exejecutivos, Primus desclasificó que ambos aprovechaban viajes laborales al extranjero para “atender negocios propios”. Incluso -dice la contestación- se jactaban de participar de eventos sociales en el Hotel Hyatt junto a “mujeres de compañía”. Un punto que -según comentan en Primus- dolió a Amenábar, conocido como un “hombre de misa diaria”.

Ejecutivos de Primus en Perú han declarado voluntariamente que tanto el Sr. Coeymans como el Sr. Amenábar, desde el año 2020, prácticamente dejaron de asistir a sus oficinas cuando viajaban a dicho país, a quienes sólo veían en breves reuniones en el Hotel Hyatt de San Isidro, Lima, en ocasiones para atender negocios propios, y en eventos sociales, muchas veces acompañados por miembros del Esquema, jactándose de actividades con mujeres de compañía y proxenetismo, entre otras.
Contestación de Primus

“El público es tuyo”

En respuesta a las acusaciones en su contra, Amenábar y Coeymans decidieron pasar a la ofensiva. Ambos se hicieron asesorar por un extenso equipo de abogados. Para la presentación de esta querella, por ejemplo, recurrieron a Mario Vargas Cociña y el exfiscal Manuel Guerra. También contrataron los servicios de Juan Domingo Acosta, el abogado del expresidente Sebastián Piñera, y a Darío Calderón. En lo civil, cuentan con un equipo de Clyde & Co, compuesto por Jorge Meneses, Franco Acchiardo y Christian Alvarado.

Más allá de lo legal, desde el entorno de ambos también propinaron un golpe bajo: en WhatsApp reflotaron un antiguo video en el que se ve a un eufórico Raimundo Valenzuela. Ocurrió en 2018, en el cuarto aniversario de Primus, celebrado en la Casa Gris.

En el registro audiovisual se ve al dueño de la compañía mientras baila y se quita la polera en medio de los vítores de los empleados de la empresa.

“El público es tuyo”, se escucha decir al animador del evento con un Valenzuela ya a torso desnudo.

Consultado por BBCL Investiga, el dueño de Primus se toma el episodio con humor. Cuenta que al evento asistieron más de cien personas, incluido un cercano familiar suyo.

“Si ellos ocupan este tipo de recursos, quiere decir que no tienen nada”, lanza.

Cercanía

En la querella, Amenábar y Coeymans sostienen que en base a la confianza cultivada por años con Patricio Cárdenas, éste último actuó en su representación en numerosas instancias legales. Esto, en paralelo a su rol como director corporativo de asuntos legales de la compañía.

Precisamente, relatan que fue el propio Coeymans quien llevó a Cárdenas a Primus, cuando ésta era aún una empresa recientemente formada y con gran proyección. Incluso, los tres participaron en instancias sociales más allá de lo laboral.

Fue en el desempeño de esas labores, sostienen, que el profesional accedió a información privada de ambos que ahora está siendo utilizada en su contra. A juicio de ellos, es precisamente ese actuar el que consideran constitutivo del delito de prevaricación.

“Respaldo irrestricto”

A modo de ejemplo, Coeymans y Amenábar sostienen que Cárdenas incluso participaba de las sesiones de directorio y juntas de accionistas de las sociedades que hoy están en entredicho. Dicen que era el mismo Cárdenas quien redactaba las actas de cada una de las sesiones.

Así, tras explotar el caso de manera pública, los exejecutivos acusan que el abogado “habría desplegado una serie de actuaciones en perjuicio de los querellantes, dentro de los que se puede mencionar la revelación de información privada y confidencial”. Esto, “infringiendo flagrantemente su deber de guardar secreto en favor de sus hasta ese momento, representados”.

“Es del caso que el señor Cárdenas habría prestado declaración ante el fiscal don Felipe Sepúlveda Araya en el marco de la causa iniciada mediante denuncia de los señores Eduardo Guerrero y el querellado ya referido”, complementan.

“La existencia de ‘vínculos societarios’ de los aludidos, Coeymans y Amenábar, era precisamente conocida por el querellado por cuanto éste era el abogado de Coeymans y Amenábar. Es decir, sabía de la participación en distintas sociedades, pues él era apoderado de ellas e incluso, en varios casos había constituido algunas de estas empresas”.
- Querella de Coeymans y Amenábar

Con todo, Valenzuela sostiene que Cárdenas cuenta con su respaldo irrestricto.

“Es una persona íntegra, que no participó de nada”, asevera.

De ahí que calificara la querella como “manotazos de ahogados” de parte de Coeymans y Amenábar.

Cárdenas se defiende

Respecto al contenido de la querella presentada en su contra, el abogado Patricio Cárdenas reconoce de entrada a BBCL Investiga que en su oportunidad prestó asesoría legal para los otrora altos ejecutivos de la compañía.

“En mi condición de director corporativo de asuntos legales de Primus Capital, es habitual que muchas veces aborde consultas y requerimientos en distintas materias por parte de sus Ejecutivos. En ese contexto, en más de alguna ocasión los señores Coeymans y Amenábar me solicitaron asesoría, todas ellas fueron asuntos de orden personal y con anterioridad a que se conocieran los hechos delictivos que hoy se investigan”, subraya.

En esa línea, asegura que apenas supo “del nivel de involucramiento” de ellos en “graves delitos que afectaron a la compañía”, dejó de asesorarlos y cortó “toda relación”.

Por último, apunta a que la querella es un voladero de luces y asegura que “esta acción judicial se suma a la lluvia de querellas que han presentado quienes hoy son imputados ante el Ministerio Público, en contra de la compañía y sus ejecutivos, las que al poco tiempo se han ido desestimando por su manifiesta falta de fundamento”.