La electricidad "verde" comienza a fluir bajo el mar entre Alemania y Noruega

Creditos: Tennet
Publicado por Emilio Lara
La información es de Agence France-Presse

La información es de Agence France-Presse

Jueves 27 mayo de 2021 | Publicado a las 14:17

visitas
visitas

Este jueves, Alemania y Noruega inauguraron un cable submarino que conecta sus redes eléctricas.

Lo anterior para reforzar la alimentación de los dos países en electricidad “verde” y organizar la transición energética a escala europea.

El mar del Norte separa al municipio alemán de Wilster, cerca de la desembocadura del Elba, de la localidad de Tonstad, al sur de Noruega.

Entre ambas orillas transcurre Nordlink, uno de los cables eléctricos submarinos más largos del mundo y que representa una promesa de energía menos contaminante para la primera potencia económica europea.

La línea de 623 kilómetros, de los cuales 516 están bajo el mar, supone “un progreso realmente importante (…) hacia un suministro energético duradero”, se congratuló la canciller alemana Angela Merkel.

“Gracias a este intercambio podemos a partir de ahora utilizar mejor nuestra infraestructura eléctrica”, subrayó por su parte la primera ministra noruega, Erna Solberg, en la ceremonia telemática de inauguración.

El proyecto “es un paso importante para el giro energético alemán y la integración del sistema eléctrico europeo”, afirmó a la agencia AFP Thorsten Lenck, del centro de reflexión Agora Energiewende, que estudia la transición energética alemana.

¿Cómo funcionará el sistema?

Las energías renovables representaron por primera vez la mitad de la producción de electricidad en Alemania en 2020, contra 25% hace menos de diez años, según el instituto de investigación Fraunhofer.

Pero el país aún está lejos de alcanzar la neutralidad climática, que se ha fijado para 2045.

Su economía, que consume mucha energía, deberá compensar el cierre de las últimas centrales nucleares del país en 2022, y la salida del carbón antes de 2038.

Conocido como el “cable verde”, Nordlink permite intercambiar energía eólica o solar producida en Alemania por la energía hidroeléctrica producida en Noruega.

Este procedimiento permite compensar las fluctuaciones de la oferta de energías renovables, dependientes del viento, del sol o de la lluvia, sin necesidad de recurrir a la energía fósil o nuclear.

Así, la interconexión entre Noruega y Alemania contribuye a garantizar el suministro: cuando no sopla bastante viento o no hay sol la electricidad procedente de las centrales hidroeléctricas noruegas podrá ser llevada hacia la central de conversión instalada en Wilster, en el Schleswig-Holstein.

Nordlink funciona a doble sentido, con lo que la energía eólica alemana es enviada a Noruega, donde puede ser almacenada o utilizada.

Complemento perfecto

“La hidroeléctrica noruega y la energía eólica alemana se complementan de manera perfecta en este sistema”, explicó Mathias Fischer, portavoz de Tennet, uno de los cuatro administradores de las redes de transporte de electricidad en Alemania y operador de Nordlink.

La capacidad de la línea puede llegar hasta 1.400 megavatios, más o menos la producción de una gran central nuclear, y suficiente para unos 3,6 millones de hogares.

“Con el crecimiento de la energía eólica y solar habrá en algunos momentos excedentes de energía renovable en Alemania y gracias al cable podremos enviarla a Noruega”, detalló Lenk.

La Unión Europea hace de la interconexión de sistemas eléctricos uno de los pilares de su estrategia hacia una energía baja en carbono.

Por eso existen varios proyectos transfronterizos, como el cable que une Noruega con Holanda, también submarino, o el de Holanda con Reino Unido, o de Dinamarca con Holanda. Otros más están en fase de proyecto.

Las energías renovables, más descentralizadas, menos cercanas a los centros urbanos e industriales, han facilitado las redes de transporte de electricidad.

Uno de los grandes desafíos de la transición alemana está en la instalación de miles de kilómetros de nuevas líneas para llevar electricidad desde el norte, donde sopla abundantemente el viento, hacia las regiones del sur, el muy poblado pulmón económico del país.

Sin embargo, este proyecto, en particular el eje norte-sur, sufre muchos retrasos debido a cuestiones burocráticas y a la presión de varias asociaciones locales que se oponen a los trazados.

Merkel expresó este jueves su preocupación al respecto e instó a “avanzar más rápido” en la construcción de estas infraestructuras.

Ver los comentarios

Lo último