Gabriel Herrera

Hermosas postales de Pampa Galeras, reserva de preservación de la vicuña y otras especies en Perú

Por Yvette Sierra Praeli
La información es de Mongabay Latam

15 enero 2021 | 13:31

La Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille es el hogar de la vicuña (Vicugna vicugna) en Perú. Un lugar a 4100 metros de altura en Ayacucho donde actualmente viven alrededor de 17 mil vicuñas: 4 mil dentro de la reserva y otras 13 mil en las zonas aledañas.

Estos camélidos en el Pampa Galeras son parte de una población de 200 mil ejemplares que recorren los Andes en todo el Perú. Pero no siempre fue así. Entre las décadas de 1950 y 1960 la caza furtiva estuvo a punto de acabar con este hermoso animal. La población, que en ese momento bordeaba los 5 millones de ejemplares en el Perú, se redujo a apenas 5000.


Un trabajo de más de cinco décadas emprendido por el gobierno peruano en coordinación con comunidades campesinas ha logrado la recuperación de la vicuña.

En este viaje virtual, el fotógrafo Gabriel Herrera nos sumerge en la reserva de Pampa Galeras para mostrarnos la majestuosidad del paisaje que alberga, además de vicuñas, otras especies como vizcachas (Lagidium peruanum), búhos (Bubo virginianus), gansos andinos (Chloephaga melanoptera), entre muchos otras.

Primera parada: el paisaje andino

La Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille tiene una extensión de 6500 hectáreas, en la provincia de Lucanas, Ayacucho, pero su zona de influencia se calcula en 60 mil hectáreas, según el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), que tiene a su cargo esta zona de conservación de la vicuña.


La mayor parte del territorio está cubierto por pajonales, vegetación que capta el agua de la lluvia y del ambiente para filtrarlo hacia tierras más bajas. Pero también se encuentran bosques relictos de queñua (Polylepis sp.), una especie que crece en las alturas de los Andes tropicales, por encima de los tres mil metros.



Otras especies de flora características de la reserva son el quishuar (Buddleja sp.), un árbol andino considerado sagrado que crece por encima de los tres mil metros de altura en Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia; y la yareta (Azorella compacta) un arbusto similar al musgo que puede superar los tres mil años de vida.


Segunda parada: la conservación de las vicuñas

La Reserva Nacional de Pampa Galeras concentra la mayor población de vicuñas en Perú, y en el mundo, en un espacio reducido, indica Sernanp. Es una especie que habita entre los 3500 y cinco mil metros de altura en cuatro países de la región: Argentina, Bolivia, Perú y Chile.


La caza furtiva puso en grave riesgo a esta especie, perseguida por los cazadores ilegales, debido al valor de su lana. En la década de 1960 su población dentro de la reserva llegaba apenas a los mil ejemplares, y en todo Perú apenas había cinco milanimales. Por esa razón, la vicuña llegó a ser declarada En Peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Actualmente está en la categoría de Preocupación Menor.



Sin embargo, la recuperación de la especie requirió que un grupo de conservacionistas impulsara la creación de esta reserva, que se concretó en 1967. En pocos años, la población creció. Sin embargo, entre 1980 y 1994, durante el conflicto armado interno peruano, hubo atentados en la reserva y reaparecieron los cazadores furtivos. Fue a partir de 1991 cuando el gobierno involucró a las comunidades en las tareas de conservación y de aprovechamiento de la fibra, lo que logró expulsar a los cazadores y dar paso a un negocio sostenible.


Tercera parada: el chaco, una practica ancestral

El chaccu o chaco es una práctica ancestral que consiste en capturar y esquilar a las vicuñas para aprovechar su fibra, un insumo para la confección de finas prendas de alto valor en el mercado. Un kilo de lana de vicuña puede costar hasta 500 dólares en el mercado internacional.


En la Reserva Nacional Pampa Galeras se realizan aproximadamente 14 chaccus cada año, entre mayo y noviembre, pero la fecha central es el 24 de junio, el día del campesino peruano. En cada ritual de esquila participan alrededor de 40 personas. Luego, se debe limpiar la fibra, un trabajo que realizan las mujeres y que requiere mucha fineza y precisión. La venta de fibra de vicuña se ha convertido en una actividad económica rentable para los pobladores de Lucanas.



Cuarta parada: la fauna en la reserva

Si bien la vicuña es la estrella en la Reserva Nacional Pampa Galeras, el área protegida alberga otras especies representativas de este ecosistema. El guanaco (Lama guanicoe) es otro de los camélidos que habita en estos campos, pero también se puede observar a la vizcacha (Lagidium peruanum), la taruca (Hippocamelus antisensis), el zorro andino (Pseudalopex culpaeus), la muca (Didelphis marsupialis) y la comadreja (Mustela frenata).



En Pampa Galeras también se puede observar hasta 20 especies de aves, entre las más representativas están el cóndor andino (Vultur gryphus), la parihuana (Phoenicopterus chilensis), la perdiz serrana (Nothoprocta ornata) y la quiula (Tinamotis pentlandii). Y en las lagunas están el pato jergo (Anas georgica) y el pato sutro (Anas flavirostris).



Pinturas rupestres que muestran cazadores en cuevas y, por supuesto, vicuñas, han sido encontradas en la reserva. También hay chullpas de piedra y antiguas trampas inca para capturar a estos animales. Actualmente, Perú es el primer productor de fibra de vicuña a nivel mundial y Ayacucho la región que encabeza esta lista al concentrar el 34% de la producción nacional.



Gabriel Herrera es editor de libros independiente, diseñador, redactor y fotógrafo, especializado en vida silvestre y conservación, con más de veinte años de experiencia. Ha participado en más de medio millar de proyectos editoriales. Pueden contactarlo escribiéndole a este correo: gherreras@gmail.com.