El periodista argentino Diego Cabot analizó en conversación con Bio Bio TV la dura derrota de Javier Milei y su partido en la provincia de Buenos Aires. Según explicó, el discurso que lo llevó al poder comienza a mostrar signos de agotamiento, mientras la sociedad enfrenta el costo del ajuste económico.
Cabot señaló que Milei supo instalar un relato eficiente con frases como “vamos contra la casta”, que en su momento conectaron con el electorado. Sin embargo, advirtió que un recurso político que sirve para ganar elecciones puede volverse insuficiente en la gestión: “Podés tener la mejor herramienta del mundo, pero si no tenés la que necesitás, no lo podés hacer”, afirmó.
En lo económico, destacó que el gobierno logró reducir la inflación de niveles cercanos al 300% anual a un 1,9% mensual. Aun así, subrayó que las políticas de ajuste alejaron a sectores sociales que inicialmente respaldaban al mandatario. A eso se suman errores políticos, como su enfrentamiento con antiguos aliados y un estilo personalista que “solo escucha a quienes asienten”.
Respecto al poder dentro de la administración, Cabot reconoció que Javier Milei concentra las decisiones en el ámbito económico, pero muchas otras áreas dependen de la influencia de su hermana Karina. “La voz de Karina Milei sigue siendo muy altisonante dentro de la estructura de toma de decisión”, sostuvo, describiéndola como una figura clave y a la vez intransigente en la estrategia política.
El periodista también abordó las denuncias de corrupción que golpean al oficialismo, particularmente el caso vinculado al financiamiento de la discapacidad, donde incluso aparece mencionada Karina Milei. “La autoridad moral del que ajusta tiene que estar en algún punto impoluta”, advirtió Cabot, aunque reconoció que en Argentina los casos de corrupción no siempre se traducen en castigo electoral.
Sobre el futuro, planteó que el gran desafío será superar el plan de estabilización inicial y avanzar hacia reformas estructurales que históricamente han fracasado en el país. “Si aguanta o no aguanta va a depender de la sapiencia económica del gobierno y de la capacidad de reconstruir puentes con sectores sociales y políticos”, concluyó.