La tensión entre Estados Unidos y Venezuela ha alcanzado niveles inéditos tras el anuncio del expresidente Donald Trump de reforzar la presencia militar en aguas del Caribe. El despliegue incluye buques de guerra, submarinos, destructores con misiles guiados y un contingente de marines, todo frente a las costas venezolanas. En paralelo, Washington ofreció una recompensa millonaria por la captura de Nicolás Maduro, cifra que supera incluso la ofrecida en su momento por Osama Bin Laden.
En conversación con Bio Bio, el abogado y analista internacional Miguel Fierro recordó que en tiempos recientes no existen precedentes de una operación militar de tal magnitud en la región. El referente más cercano fue la acción contra Manuel Noriega en Panamá, aunque en circunstancias muy distintas. Según Fierro, el objetivo de Trump ha sido escalar la presión diplomática y militar sobre Caracas, considerando a Maduro no como presidente, sino como dictador y líder del denominado “Cartel de los Soles”.
El especialista subrayó que la estrategia estadounidense busca instalar un escenario de disuasión, con apoyo de países como Francia y otros del Caribe, para cortar las rutas del narcotráfico. En ese contexto, la presencia naval no solo representa una amenaza militar para Venezuela, sino también un bloqueo estratégico. A juicio de Fierro, la narrativa de Washington apunta a tratar al régimen de Maduro como un actor narcoterrorista comparable con organizaciones como ISIS o Al Qaeda.
Sobre la capacidad de defensa venezolana, Fierro fue categórico: pese a la modernización militar impulsada en tiempos de Hugo Chávez con la compra de armamento ruso, la situación actual es muy distinta. El analista señaló que las Fuerzas Armadas carecen de preparación real para enfrentar a Estados Unidos y que la milicia bolivariana, integrada en muchos casos por civiles obligados o personas sin formación, no representa una fuerza efectiva. “Sería una pelea de tigre con burro amarrado”, graficó.
El experto también destacó el rol de actores internacionales. Recordó que en momentos de mayor presión, Rusia y China han mostrado cautela y, a diferencia de escenarios como Siria o Irán, no parecen dispuestas a intervenir directamente en Venezuela. En su opinión, lo único que buscan esas potencias es asegurar el pago de deudas y mantener algunos vínculos estratégicos, pero sin comprometerse en una confrontación militar abierta con Estados Unidos.
Otro punto clave abordado en la entrevista fue la situación de Colombia. Fierro criticó el rol del presidente Gustavo Petro, a quien calificó como el principal validador internacional del régimen de Maduro. Según explicó, el acuerdo fronterizo entre Bogotá y Caracas, presentado como un esfuerzo conjunto contra el narcotráfico, en realidad debilita la capacidad ofensiva de las Fuerzas Armadas colombianas y fortalece al chavismo en la región.
Finalmente, Fierro advirtió que la amenaza de Venezuela trasciende sus propias fronteras y afecta a toda América Latina. A su juicio, el régimen se ha transformado en un actor narcoterrorista con capacidad de desestabilizar a otros países a través de organizaciones criminales como el Tren de Aragua. “No es solo un problema venezolano, es una amenaza continental”, sentenció, al señalar que el crimen organizado se ha convertido en la principal herramienta del chavismo para sostenerse en el poder.