El 1 de septiembre de 1931 comenzó la llamada Sublevación de la Escuadra, un hecho inédito en la historia de la Marina chilena. La rebelión surgió en medio de una crisis financiera que obligó al gobierno a anunciar un recorte del 30% en los sueldos de todos los empleados públicos, tanto civiles como militares.
La Sublevación de la Escuadra, uno de los episodios más recordados de la crisis social y política de 1931.
La escuadra, anclada en la bahía de Coquimbo, se levantó en armas contra la medida, acusando al gobierno de hundir cada vez más al país. Estaba conformada por 14 buques, entre ellos el acorazado Latorre, el crucero O’Higgins, destructores, submarinos y remolcadores.
Los sublevados exigían el pago inmediato de remuneraciones y una serie de reformas económicas y sociales: reducción de intereses bancarios, división de latifundios, impulso de obras públicas y aportes extraordinarios de los grandes empresarios. La protesta adquirió así un marcado carácter político y social.
El gobierno reaccionó con rapidez: declaró el estado de sitio y envió como parlamentario al joven dirigente Bernardo Leighton. La rebelión se extendió a puertos como Valparaíso, Talcahuano y Quintero, pero fue sofocada por el ejército. Finalmente, una escuadrilla de aviones bombardeó las naves en Coquimbo, debilitando la resistencia.
El 11 de septiembre todo había concluido. Los insurrectos entregaron sus banderas, fueron capturados y juzgados en un consejo de guerra en San Felipe. Así terminó la Sublevación de la Escuadra.
En este video, Nibaldo Mosciatti nos cuenta la historia de la Sublevación de la Escuadra de Chile, uno de los episodios más recordados de la crisis social y política de 1931.