El 26 de marzo de 1980, sin dejar rastro, sin una pista, y sin dar siquiera un llamado de alerta, la Fuerza Aérea de Chile perdió a uno de sus mejores pilotos de la época.
En aquella fecha se registró la misteriosa desaparición del avión caza Hawker Hunter pilotado por el comandante César Guevara Fuentes y por el brasileño Piragibe Fleury Curado.
Lo que sería un ejercicio rutinario, terminó convirtiéndose en uno de los grandes misterios de la aviación chilena.