Este jueves entra en vigencia la llamada Ley Karin, que aplicará tanto para el sector público como privado. Esta normativa busca prevenir y sancionar situaciones de acoso laboral, sexual y violencia en los espacios de trabajo.
Recordemos que la génesis de esta legislación fue el bullado caso de Karin Salgado, una TENS que murió por suicidio en 2019, tras haber sido expuesta a un acoso extremo en el hospital en que realizaba sus labores.
Es importante mencionar que esta ley, más allá de las sanciones, busca conseguir un cambio cultural en cuanto a la forma de relacionarse.
Esta modificación al Código del Trabajo supone más burocracia para las empresas a la hora de presentarse denuncias. Asimismo, considera un cuidado particular en las interacciones, tanto horizontales como verticales, lo que al organigrama se refiere.
Ahora bien, una de las dudas que han surgido en la ciudadanía con respecto a esto, es cómo se va a implementar y aplicar. A nivel micro, habrá un período de adaptación en que se comenzará a incorporar.
Por lo pronto, las organizaciones deberán disponer de un protocolo y procedimientos para llevar a cabo una adecuada prevención, así como también, levantar la alerta sobre un hecho que deba ser investigado.
Uno de los elementos interesantes que incluye esta inédita normativa es la protección a los empleados ante malos tratos por parte de terceros, que incluso en el caso de los servicios, puede tratarse de un cliente.