Es cierto que tenemos un problema urgente que atender, sin embargo, lo delicado del asunto exige que lo enfrentemos de forma integral y con respeto de las creencias y convicciones de cada persona, pero en especial exige que seamos capaces de atender la herida desde su primera causa, y ello requiere un trabajo dedicado para fortalecer y sanar a las familias, de manera que cumplan realmente con ser las primeras educadoras de sus hijos.
Captura de pantalla
Dilemas de la alfabetización sexual
22 febrero 2023 | 14:33