Es todo un acto poético visitar la tumba del poeta Vicente Huidobro en Cartagena. En la playa los Carabineros no saben cómo llegar y con sus acostumbradas escuetas palabras te envían a la Municipalidad. Ahí la encargada de turismo amablemente comunica que no hay paseos guiados al sitio declarado Monumento Nacional, e inserto en la zona típica del popular balneario, ya que no cuentan con personal y que generalmente sólo los extranjeros preguntan por el lugar donde yace el famoso autor de Altazor, fallecido en 1948.

Al mismo tiempo, entrega información valiosa para llegar al sitio, literalmente en la cima del cerro, a pasos de su casa de veraneo que hoy está en reparación y cerrada al público: otra decepción.

Para llegar a la tumba de Vicente Huidobro básicamente hay que caminar cerca de una hora desde la plaza de Cartagena o tomar un colectivo que nos deja aproxidadamente 20 minutos a pie, entre cerros y una subida poco acogedora en pleno caluroso verano. De eso no nos quejamos, es lo bello del paseo y además así lo quiso nuestro vate.

La tumba del poeta, provista de una lápida con una inscripción simple y austera, se encuentra muy cerca del abandono, al parecer tanto de las autoridades como de los visitantes. Heces de caballo, rayados y unas poco glamorosas cercas pare evitar el paso de animales llaman lamentablemente la atención. Es viernes 8 de de febrero y no hay más visitantes, solo este servidor que toma fotografías al célebre epitafio “abrid la tumba, al fondo se ve el mar”, que la hija de Huidobro escogió junto al poeta Eduardo Anguita.

Es irónico que uno de nuestros mejores autores locales, el mismo que escribió versos como “el poeta es un pequeño dios” no cuente con un lugar de visita como corresponde: mejor señalizado, limpio y con programas de visita en verano. Una diferencia enorme con la casa de Neruda en Isla Negra, donde pese a lo lucrativo que se ha convertido visitar la casa del premio Nobel (ahora cobran hasta por ver su tumba) y rival en versos de Huidobro, quizá sí hay un interés de conservar el patrimonio local, o por lo menos el turismo.


Saludos y gracias,

Freddy Olguín
@freddygen

Freddy Olguín

Freddy Olguín

Freddy Olguín

Freddy Olguín

Freddy Olguín

Freddy Olguín

Freddy Olguín

Freddy Olguín

Freddy Olguín

Freddy Olguín