Según el director de Separadosdechile.cl, Ricardo Viteri Prado, la socióloga norteamericana Constance Ahron publicó en su libro “We´re still family” (aún somos familia) estudios sobre los efectos que tiene el divorcio en los hijos.

Sus investigaciones revelaron que, de 1 millón de hijos de padres que se divorciaron anualmente en Estados Unidos, el 80% eran tan normales como los hijos de padres no divorciados. El sondeo de la experta en temas familiares y divorcio contempló entrevistas a hijos de parejas divorciadas hace 20 años.

Viteri señaló que, “ese estudio de la socióloga Ahron, basada en una muestra tan amplia, difieren absolutamente de los publicados recientemente por el investigador Hyun Sik Kim, de la Universidad de Winsconsin-Madison, quien afirmó, tras un estudio de apenas 3.585 estudiantes, a los que se examinó el impacto antes, durante y después del divorcio, que los niños con padres divorciados a menudo tienen un peor rendimiento que sus compañeros de clases y son más propensos a sufrir ansiedad, estrés y a tener menos autoestima .

Hyun Sik Kim atribuyó el desarrollo del problema en los niños a varios factores, incluyendo el estrés de vivir entre peleas, la potencial depresión de los padres, el modo de vida inestable, que se ven forzados a dividir su tiempo entre los padres y a las dificultades económicas de la familia.

Sin embargo, Viteri precisó que la socióloga Constance Ahron fue enfática en señalar que siempre se están escuchando los devastadores efectos del divorcio en los hijos y si bien el quiebre matrimonial no es fácil para nadie, no tiene por qué destruir la vida de los hijos de padres divorciados.

En este sentido, Viteri afirmó que, “coincidimos plenamente con las apreciaciones y conclusiones de la socióloga Constance Ahron y por el contrario, nos parece poco seria y hasta de una falta de responsabilidad tremenda estigmatizar de tal forma a los hijos de divorciados basado en una muestra de hijos de divorciados tan pequeña. De ninguna forma es creíble y concluyente, toda vez que conforme a lo que nos han informado la mayoría de más de 38 mil usuarios que se han contactado con nuestro portal web de separados, el quiebre final de un mal matrimonio trajo la calma al hogar, mayor estabilidad emocional a sus hijos, menor grado de estrés en los menores, rendimiento normal en sus estudios y una relación paternal post- separación más comprometida con los hijos.