Internacional
Viernes 06 abril de 2018 | Publicado a las 12:18
Sergio Moro: el controvertido juez que ordenó la detención de Lula da Silva en Brasil
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
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Un luchador contra la corrupci√≥n end√©mica en Brasil o un justiciero puritano que criminaliza la pol√≠tica: esas im√°genes se proyectan sobre el juez Sergio Moro, que dio su “gran golpe” al ordenar detener al expresidente Luiz In√°cio Lula da Silva.

En julio pasado, ya hab√≠a condenado al √≠cono de la izquierda a 9 a√Īos y medio de c√°rcel, por corrupci√≥n pasiva y lavado de dinero. Un fallo confirmado y una sentencia aumentada a 12 a√Īos y un mes en enero, por un tribunal de apelaci√≥n.

Y el jueves apret√≥ el nudo intimando a Lula a entregarse en un lapso de 24 horas en Curitiba (sur), la ciudad donde naci√≥ la Operaci√≥n Lava Jato (lavadero de autos), que en cuatro a√Īos se convirti√≥ en referente mundial de la lucha contra las mil y una maneras de falsear licitaciones, desviar dinero, vaciar los cofres de las compa√Ī√≠as p√ļblicas y comprar apoyo pol√≠tico.

La punta del ovillo estaba en Petrobras y tirando de ella tambalearon imperios como el de la constructora Odebrecht.

Pasaron por su juzgado presuntos intocables de las finanzas y de la política, de izquierda, de centro y de derecha. En todo caso, aquellos que no gozaban de fueros privilegiados gracias a sus cargos ministeriales o legislativos.

Y Lula se convirtió en su presa mayor.

“El juez Sergio Moro, reh√©n de los medios,estaba condenado a condenarme”
- Lula da Silva

Lula: “Moro estaba condenado a condenarme”

El interrogatorio al que lo sometió en mayo de 2017 fue una confrontación entre dos universos que en Brasil parecen totalmente ajenos entre sí: el que está saturado por la corrupción y el que está indignado por la miseria.

“Se√Īor Presidente, quiero dejar claro que pese a algunas versiones, no existe de mi parte ninguna desavenencia personal con usted. El desenlace del juicio provendr√° de las pruebas y de la ley”, recalc√≥ antes de iniciar el interrogatorio del fundador del Partido de los Trabajadores (PT).

Cuando le pregunt√≥ si se siente responsable por la red de sobornos que se desvel√≥ en Petrobras, Lula repuso: “Doctor Moro ¬Ņse siente usted responsable de que la Operaci√≥n Lava Jato destruyera la industria de la construcci√≥n civil? ¬ŅSe siente responsable por las [centenas de miles] personas que perdieron sus empleos en el sector del petr√≥leo y el gas y de la construcci√≥n civil?”.

Tras ser condenado como propietario de un apartamento ofrecido por la constructora OAS para ganar licitaciones en la estatal petrolera, Lula afirm√≥: “El juez Sergio Moro, reh√©n de los medios, estaba condenado a condenarme. Los fiscales, presa de megaloman√≠a, aseguran que el Partido de los Trabajadores (PT) quer√≠a el poder para robar”.

El cara a cara entre estos dos íconos antagónicos de Brasil empezó en marzo de 2016, cuando Moro ordenó a la policía irrumpir en casa de Lula en Sao Bernardo do Campo (Sao Paulo) para llevarlo a declarar por la fuerza.

Ese mismo mes, el magistrado divulgó una conversación entre el exmandatario y su sucesora Dilma Rousseff (2011-2016), que sugería que ésta buscaba nombrarlo ministro para darle fueros que lo protegieran de la justicia ordinaria.

Lula juró su nuevo cargo, pero nunca pudo asumir.

“Yo, sinceramente, estoy asustado con la Rep√ļblica de Curitiba. Porque a partir de un juez de primera instancia todo puede ocurrir en este pa√≠s”, afirm√≥ Lula en una conversaci√≥n telef√≥nica pinchada y difundida con autorizaci√≥n del propio juez.

En una entrevista con la Agence France-Presse en marzo, Lula critic√≥ a la “fuerza tarea” de los investigadores de Lava Jato, afirmando que “en verdad, quieren criminalizar la pol√≠tica”.

“Manos Limpias”

Moro naci√≥ hace 45 a√Īos en Maring√° (Paran√°, sur) y all√≠ se licenci√≥ en Derecho, convirti√©ndose en juez en 1996. Doctor y profesor universitario, complet√≥ su formaci√≥n en la prestigiosa Harvard.

Muchos de sus pares lo definen como un magistrado r√°pido para decidir, preparado y resuelto. Sus detractores lo juzgan abusivo en el uso de las prisiones preventivas o de las delaciones premiadas.

Fascinado por descifrar los caminos del dinero sucio, al astro de la justicia brasile√Īa siempre le deslumbr√≥ la hist√≥rica operaci√≥n “Mani Pulite” (Manos Limpias), que desarticul√≥ una compleja red de corrupci√≥n en la Italia de los 90.

La imagen de un juez preocupado ante todo por un mundo m√°s justo se vio empa√Īada este a√Īo, cuando justific√≥ el pol√©mico subsidio de residencia que los magistrados reciben, aunque residan en viviendas de su propiedad en sus ciudades de origen.

Ese subsidio, declar√≥, “compensa la ausencia de reajustes salariales desde el 1¬ļ de enero de 2015”.

Moro est√° casado con Ros√Ęngela Wolff, una ardiente defensora de su marido en las redes sociales, con quien tiene dos hijos.

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