Blogs
Cr√≠tica de teatro: ‚ÄúL√°stima que sea una puta‚ÄĚ, cuando amor e incesto se hermanan
Publicado por: Leopoldo Pulgar
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

En este montaje, el terror no fluye de presencias sobrenaturales, insólitas, inauditas o sorpresivas que hacen saltar el corazón.

Lo que provoca espanto total son las conductas humanas, dogmas, golpes de autoridad y los prejuicios brutales que llevan a desenlaces que sobrecogen.

Amor e incesto aborda L√°stima que sea una puta, del dramaturgo ingl√©s John Ford (1586-1640), contempor√°neo de Shakespeare, considerado el m√°s moderno y adelantado de la √©poca isabelina, la d√©cima obra de la compa√Ī√≠a Teatro del Terror, que dirige Javier Ibarra (Macbeth, El Pel√≠cano).

Giovanni y Annabella son hermanos y están enamorados, una pasión que viven a morir y que no la apagan las penas del infierno que lanzan los administradores del bien, del mal y de las convenciones religiosas y sociales.

Pero ella queda embarazada, y el concepto social del honor, la llevan a casarse con un antiguo pretendiente quien, al saber la verdad, presiona el botón para un final que nadie se imaginaba.

Alto nivel

Aire contemporáneo tiene esta puesta en escena que plantea una historia de amor entre hermanos y la diversidad en las relaciones de pareja, junto con interrogarse cómo operan en las personas ciertos valores aceptados socialmente y qué las llevan a ocultar la verdad.

Sin defender el incesto, el director tensiona la relación entre aceptar las convenciones sociales (por definición, acuerdos modificables) o rechazar el carácter absoluto que se le atribuyen.

Sobre todo si la moralidad predominante se basa en la hipocresía, falacias y doble estándar en todos los estamentos de la sociedad.

Para traspasar al escenario esta visión compleja y cotidiana, la obra se mueve en un ambiente pulcro y normal, además de utilizar entre otros recursos, golpes sonoros y lumínicos que subrayan momentos claves.

Y actuaciones de alto nivel. Nicol√°s Pavez, notable en su desempe√Īo, encabeza un muy buen elenco, equilibrado en sus capacidades, √ļnica manera de sostener un edificio dramat√ļrgico con reflexiones intensas, filos√≥ficas y √©ticas, al tiempo que da cuenta del mundo √≠ntimo de sus protagonistas.

Incluso en una escena, el actor se hace cargo de dos voces, la de Giovanni, el joven enamorado de su hermana, en di√°logo con un inquisidor moralista (que puede ser real o su otro yo), un momento cargado de fuerza, emotividad y contradicciones.

A su vez, el gran trabajo de Camilo Carmona (Vásquez) se refleja tanto en su expresiva corporalidad -rasgo de todo el elenco-, como en gestos mínimos que le permiten construir al cínico y manipulador sujeto que susurra al oído de Soranzo el destino fatal que prepara para sus supuestos amigos.

Y así como Soledad Cruz (Annabella), derrocha belleza y habilidad para transitar desde la alegre e ingenua felicidad a los temores y sentimientos de culpa; Sebastián Plaza agrega intensidad y sonoridad vocal a su personaje, mientras que Carol Henríquez asume la atractiva frescura de Putanna.

Gran trabajo que muestra al talentoso Javier Ibarra como un director due√Īo de una flexibilidad metodol√≥gica que enriquece el perfil que identifica a su compa√Ī√≠a.

URL CORTA: http://rbb.cl/equ3
Tendencias Ahora