El balance por un temporal de lluvia y vientos que se abate sobre Uruguay desde el viernes ascendió este lunes a ocho fallecidos y 4.031 personas que abandonaron sus hogares, mientras que una alerta roja podría ser emitida en las próximas horas ante la proximidad de fuertes tormentas, informaron fuentes oficiales.

El viernes, un tornado arrasó la ciudad de Dolores, 265 km al oeste de Montevideo y mató a cuatro personas, además de dejar unos 200 heridos de diversa consideración. Una quinta persona falleció este lunes a consecuencia de sus heridas y otras tres fueron arrastradas por las aguas en diferentes localidades del país.

Buena parte del territorio se encuentra bajo el impacto de lluvias y tormentas, que han provocado inundaciones y una cifra de desplazados que no cesa de aumentar.

El Instituto Nacional de Meteorología comunicó el lunes que podría emitir una alerta roja ante el ingreso por el noroeste del país en dirección sureste de una depresión atmosférica que podría causar lluvias y tormentas especialmente intensas, con abundante volumen de agua en pocas horas.

El fenómeno podría extenderse hasta el martes, y las lluvias intensas podrían persistir hasta el jueves en el norte del territorio uruguayo, lo cual agravaría la situación que atraviesa el país.

Según el último balance ofrecido por el Servicio Nacional de Emergencias (Sinae), son 4.031 las personas que debieron abandonar sus casas en 16 de los 19 departamentos (distritos) del país. El más afectado es el departamento de Colonia, con casi 1.400 personas desplazadas.

En ese distrito en el que se encuentra la turística ciudad fortificada de Colonia del Sacramento, 177 km al oeste de Montevideo, algunas localidades se vieron prácticamente sumergidas en las últimas horas.

En Rosario, 130 km al oeste de la capital, la crecida del río del mismo nombre arrastró varias viviendas ubicadas en sus márgenes y provocó graves destrozos en calles y rutas nacionales.

Las aguas del caudaloso río comenzaron a bajar y en algunas zonas las personas están retornando a sus casas, constató un periodista de la AFP en la tarde de este lunes.

Mauricio Álvarez, un empleado de 46 años que vive próximo al curso de agua, contó a la AFP que el sábado “el río creció tan rápido que no dio tiempo a nada”. Mientras limpiaba la vivienda de un familiar, el hombre relató que en 40 minutos la casa, que se encuentra en una zona elevada a unos 50 metros del río Rosario, quedó prácticamente cubierta de agua.

El Sinae indica en su comunicado que las cifras de afectados pueden variar en todo momento “debido a que se está evacuando en forma permanente”.