“El partido sale [del Gobierno] unido, porque la mayoría ha deliberado y decidido apoyar el proceso” contra Rousseff, declaró el jefe del Partido Progresista de Brasil en la Cámara baja, Aguinaldo Ribeiro.

La bancada de diputados del partido, hasta ahora el mayor aliado que le quedaba al Gobierno de Dilma Rousseff, abandonó este martes el oficialismo y votará a favor de la apertura del juicio político contra la mandataria.

Los 47 diputados con que cuenta el partido en el Parlamento, lo que lo convierten en el cuarto partido en la Cámara, pueden ser decisivos para la aprobación del enjuiciamiento político contra Rousseff, que se votará el domingo en el plenario de la Cámara Baja. De aprobarse, el trámite seguirá al Senado y, si es acogido, la presidenta será juzgada.

El partido sigue así la senda marcada por el PMDB, primera minoría con 68 escaños, que fue también la primera en apartarse del Gobierno.

La segunda minoría es del Partido de los Trabajadores (PT), de Rousseff, que suma 58 diputados, pero la tercera es del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), con 50, lo que significa que de las cuatro grandes fuerza en la Cámara Baja la mandataria sólo cuenta con una.

Este último partido es liderado por el vicepresidente Michel Temer, a quien Rousseff acusó hoy, en un encendido discurso, de ser “uno de los jefes de la conspiración” que, en su opinión, se está gestando en el Congreso para despojarla de su mandato. Con la decisión anunciada, el Partido Progresista entregará la cartera de Integración Nacional, hasta ahora a cargo de Gilberto Occhi.