“La Gestión Cultural en 3D” tuvo su lanzamiento en la Casa Central de la Universidad de Chile

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El Director del Centro Cultural Estación Mapocho, Arturo Navarro, junto al Ministro Ernesto Ottone, presentaron el libro “La Gestión Cultural en 3D”, compilación de Mauricio Rojas que reúne textos de autores que se refieren a diferentes aspectos de la gestión cultural en Chile y el mundo.

Un encuentro de destacados gestores se vivió durante la presentación del libro “La Gestión Cultural en 3D. Debates, desafíos y disyuntivas”, publicada por el Fondo de Cultura Económica y la Escuela de Post Grado de la facultad de Artes de la Universidad de Chile.

El texto, que reúne la mirada de connotados especialistas iberoamericanos en esas tres dimensiones que anticipa el subtítulo, fue presentado por el Ministro de Cultura, Ernesto Ottone, y el Director Ejecutivo del Centro Cultural Estación Mapocho, Arturo Navarro, quienes reflexionaron sobre los modelos de gestión que Chile ha desarrollado en materia cultural.

El Ministro de Cultura, Ernesto Ottone, se refirió a la importancia de la reflexión y la práctica de la gestión cultural “tengo la firme convicción que los debates son fundamentales, es importante abrirse a una ciudadanía que muchas veces ve con recelo la reflexión, como si fuera pérdida de tiempo, burocracia intelectual o academicismo ilustrado, creo que la construcción del acervo cultural se realiza, por supuesto, a partir de la práctica, del trabajo en comunidad desde lo territorial. Pero tan importante como ello es fundamental detenerse a transcribir las experiencias y reflexiones que emanan de ese trabajo. Estoy convencido, sobre todo ahora, que me ha tocado asumir esta hermosa función desde el actual Consejo y futuro Ministerio, que me permite por primera vez apropiarme en plenitud de una visión desde el Estado, pudiendo implementar políticas púbicas que puedan significar un salto cuantitativo y cualitativo en torno a la cohesión social y a la disminución de brechas sociales y económicas a partir de la gestión cultural” sostuvo.

El profesor Mauricio Rojas, situó el diálogo en un territorio cultural latinoamericano “lleno de contradicciones y desigualdades, pero aún vigoroso en utopías e ideas que a partir de sus tradiciones y memoria colectiva aspiran a enriquecer el mundo que languidece en un progreso mercantilizado ya vaciado del sueño de los primeros modernos ilustrados y de los últimos modernistas de vanguardia. En este escenario quizás sea la cultura y sus agentes de cambio quienes rehabiliten el camino hacia nuevos paradigmas de bienestar y buen vivir” y planteó la pregunta ¿es la gestión cultural una herramienta de mercado o un mercado de herramientas?

Por su parte, recogiendo la disyuntiva planteada por Rojas y desde su experiencia encabezando el Centro Cultural Estación Mapocho, Arturo Navarro, contra propuso “podemos decir que es una herramienta que permite incursionar en el mercado (economía de mercado) a artistas y fenómenos culturales que de otra manera permanecerían al margen lo que no significa que no puedan ejercer o ejerzan de hecho una influencia para modificar ese mercado. La realidad es dinámica o dialéctica. Por ejemplo, el caso del fotógrafo de Benetton, Oliviero Toscani, que plantea severas críticas a la guerra y la sociedad capitalista o a la iglesia conservadora, que se pudo presentar sin censuras ante un público masivo, en Chile, gracias a una gestión cultural “mercado-compatible”.

Siguiendo esa línea, Navarro sumó el concepto de Infraestructura Cultural a los argumentos que consolidan el modelo mixto de gestión al que Chile optó democráticamente durante el gobierno de Ricardo Lagos “concepto que no es entendible en Chile si no se lo asocia al de Gestión Cultural (de hecho nacen de la mano y simultáneamente) surgidos al amparo de fuertes inversiones públicas muy distantes de lo que pediría entonces el mercado, que ofrecía, por ejemplo, para la vieja Estación Mapocho una bodega de la mayor empresa cervecera del país; sin embargo, el Estado asignó al edificio un destino cultural, le destinó recursos (10M USD), creó una entidad que lo gestionara, a la que concesionó el edificio remodelado, y le dio atribuciones para cumplir su misión de servicio público sin fines de lucro, exigiendo además su autofinanciamiento, fundando de hecho la GC en Chile”.

Junto con a gradecer la amplia convocatoria de público, Julio Sau, Gerente de la Fondo de Cultura Económica, abrió el encuentro destacando la importancia para el ámbito de la gestión cultural de quienes presentaron el libro“El Ministro de Cultura Ernesto Ottone, de los pocos Ministros que son especialistas en su área, que es un área sumamente importante en todo sentido social, cultural, económico en el país. Arturo Navarro, cuya historia en el mundo cultura es una buena historia, iniciada a mi juicio, en su participación en la Editorial Quimantú, en los buenos años de la historia de este país, y que tiene tantas distinciones desde el Premio Reina Sofía de Patrimonio Cultural hasta órdenes al mérito que son muchas y muy merecidas”.

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El Director del Centro Cultural Estación Mapocho, Arturo Navarro, junto al Ministro Ernesto Ottone, presentaron el libro “La Gestión Cultural en 3D”, compilación de Mauricio Rojas que reúne textos de autores que se refieren a diferentes aspectos de la gestión cultural en Chile y el mundo.

Un encuentro de destacados gestores se vivió durante la presentación del libro “La Gestión Cultural en 3D. Debates, desafíos y disyuntivas”, publicada por el Fondo de Cultura Económica y la Escuela de Post Grado de la facultad de Artes de la Universidad de Chile.

El texto, que reúne la mirada de connotados especialistas iberoamericanos en esas tres dimensiones que anticipa el subtítulo, fue presentado por el Ministro de Cultura, Ernesto Ottone, y el Director Ejecutivo del Centro Cultural Estación Mapocho, Arturo Navarro, quienes reflexionaron sobre los modelos de gestión que Chile ha desarrollado en materia cultural.

El Ministro de Cultura, Ernesto Ottone, se refirió a la importancia de la reflexión y la práctica de la gestión cultural “tengo la firme convicción que los debates son fundamentales, es importante abrirse a una ciudadanía que muchas veces ve con recelo la reflexión, como si fuera pérdida de tiempo, burocracia intelectual o academicismo ilustrado, creo que la construcción del acervo cultural se realiza, por supuesto, a partir de la práctica, del trabajo en comunidad desde lo territorial. Pero tan importante como ello es fundamental detenerse a transcribir las experiencias y reflexiones que emanan de ese trabajo. Estoy convencido, sobre todo ahora, que me ha tocado asumir esta hermosa función desde el actual Consejo y futuro Ministerio, que me permite por primera vez apropiarme en plenitud de una visión desde el Estado, pudiendo implementar políticas púbicas que puedan significar un salto cuantitativo y cualitativo en torno a la cohesión social y a la disminución de brechas sociales y económicas a partir de la gestión cultural” sostuvo.

El profesor Mauricio Rojas, situó el diálogo en un territorio cultural latinoamericano “lleno de contradicciones y desigualdades, pero aún vigoroso en utopías e ideas que a partir de sus tradiciones y memoria colectiva aspiran a enriquecer el mundo que languidece en un progreso mercantilizado ya vaciado del sueño de los primeros modernos ilustrados y de los últimos modernistas de vanguardia. En este escenario quizás sea la cultura y sus agentes de cambio quienes rehabiliten el camino hacia nuevos paradigmas de bienestar y buen vivir” y planteó la pregunta ¿es la gestión cultural una herramienta de mercado o un mercado de herramientas?

Por su parte, recogiendo la disyuntiva planteada por Rojas y desde su experiencia encabezando el Centro Cultural Estación Mapocho, Arturo Navarro, contra propuso “podemos decir que es una herramienta que permite incursionar en el mercado (economía de mercado) a artistas y fenómenos culturales que de otra manera permanecerían al margen lo que no significa que no puedan ejercer o ejerzan de hecho una influencia para modificar ese mercado. La realidad es dinámica o dialéctica. Por ejemplo, el caso del fotógrafo de Benetton, Oliviero Toscani, que plantea severas críticas a la guerra y la sociedad capitalista o a la iglesia conservadora, que se pudo presentar sin censuras ante un público masivo, en Chile, gracias a una gestión cultural “mercado-compatible”.

Siguiendo esa línea, Navarro sumó el concepto de Infraestructura Cultural a los argumentos que consolidan el modelo mixto de gestión al que Chile optó democráticamente durante el gobierno de Ricardo Lagos “concepto que no es entendible en Chile si no se lo asocia al de Gestión Cultural (de hecho nacen de la mano y simultáneamente) surgidos al amparo de fuertes inversiones públicas muy distantes de lo que pediría entonces el mercado, que ofrecía, por ejemplo, para la vieja Estación Mapocho una bodega de la mayor empresa cervecera del país; sin embargo, el Estado asignó al edificio un destino cultural, le destinó recursos (10M USD), creó una entidad que lo gestionara, a la que concesionó el edificio remodelado, y le dio atribuciones para cumplir su misión de servicio público sin fines de lucro, exigiendo además su autofinanciamiento, fundando de hecho la GC en Chile”.

Junto con a gradecer la amplia convocatoria de público, Julio Sau, Gerente de la Fondo de Cultura Económica, abrió el encuentro destacando la importancia para el ámbito de la gestión cultural de quienes presentaron el libro“El Ministro de Cultura Ernesto Ottone, de los pocos Ministros que son especialistas en su área, que es un área sumamente importante en todo sentido social, cultural, económico en el país. Arturo Navarro, cuya historia en el mundo cultura es una buena historia, iniciada a mi juicio, en su participación en la Editorial Quimantú, en los buenos años de la historia de este país, y que tiene tantas distinciones desde el Premio Reina Sofía de Patrimonio Cultural hasta órdenes al mérito que son muchas y muy merecidas”.