Sociedad
“Sal√≥n de √Āmbar”: Uno de los grandes misterios del siglo XX
Publicado por: Carolina Reyes
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Es conocido que muchos secretos y misterios se tejieron durante la √©poca de la Alemania Nazi. Algunos han visto la luz con el paso de los a√Īos y las diferentes investigaciones, pero otros contin√ļan siendo parte de un oscuro pasado.

Recientemente el director Morten Tyldum llev√≥ a la pantalla grande uno de los secretos mejores guardados de la Segunda Guerra Mundial en su pel√≠cula “The Imitation Game”: los c√≥digos de la m√°quina Enigma de la Alemania de Hitler.

A diferencia de aquel misterio que fue resuelto por el matem√°tico Alan Turing y su equipo, existe otro que a la actualidad a√ļn no logra ser descifrado.

Es el caso del “Sal√≥n de √Āmbar”, una espectacular obra de orfebrer√≠a rusa que los alemanes le robaron a la U.R.S.S. en la √©poca de la Segunda Guerra Mundial, considerada como la octava maravilla del mundo y uno de los grandes misterios del siglo XX, seg√ļn consigna el peri√≥dico espa√Īol ABC.

La historia comienza con una más de las conocidas excentricidades de la monarquía, ya que la reina consorte de Rusia, Sofía Carlota de Hannover, quería recubrir una de las habitaciones del Palacio de Charlottenburg, en Berlín de la manera más hermosa posible.

El primer dise√Īo lo realiz√≥ el escultor y arquitecto alem√°n Andreas Schl√ľter, y luego el orfebre Gottfried Wolfram ejecut√≥ la obra.

Como si aquello no fuera lo suficientemente extravagante, los paneles estaban fabricados de √°mbar semitransparente del mar B√°ltico, 12 veces m√°s costoso que el mismo oro durante el siglo XVIII.

La construcción, en la que se ocuparon 6 toneladas de ámbar, se realizó desde 1701 a 1709, aunque se dice que debido al alto valor de la materia prima, la obra no pudo ser terminada.

Pero el resultado final se le ofreció en 1712 al zar Pedro el Grande de Rusia como regalo de parte del rey de Prusia, Friedrich Wilhelm I como condición si la negociación para crear la alianza ruso-prusiana contra Suecia llegan a buen puerto. Como aquello ocurrió, la sala fue traslada a la flamante nueva capital del imperio de Pedro I: San Petersburgo.

La cámara fue finalmente ubicada en el Palacio de Catalina, la esposa del zar, donde finalmente fue terminada, pero su belleza era tal, que en 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas alemanas invadieron la Unión Soviética, llegando hasta Leningrado.

Los nazi robaron el Sal√≥n de √Āmbar, dividi√©ndolo primero en 27 partes y luego traslad√°ndolo hasta castillo de K√∂nigsberg (antigua Prusia Oriental y actual Kaliningrado). Seg√ļn un reportaje del canal de noticias ruso RT, de all√≠ se habr√≠an extra√≠do m√°s de 6 mil kilogramos de √°mbar.

Ah√≠ es cuando se pierde rastro de la pieza, pues termina la guerra y el Sal√≥n no apareci√≥, raz√≥n por la que se han hilado m√ļltiples teor√≠as, incluso de que fue destruida por los alemanes.

La p√©rdida fue tal, que Rusia, decidi√≥ realizar ‚Äúuna copia de esa Sala‚ÄĚ para intentar reconstruir el esplendor y la belleza de la obra. Con recursos de empresas alemanas, encabezadas por la compa√Ī√≠a Ruhrgas AG, y tras 24 a√Īos de trabajo, restablecieron el sal√≥n sin alcanzar la majestuosidad de la c√°mara original.

La obra actual fue inaugurada por el presidente Vladimir Putin en 2003 junto al canciller alem√°n Gerhard Schr√∂der, tras finalizar la und√©cima cumbre Uni√≥n Europea al final de los festejos de los 300 a√Īos desde la fundaci√≥n de San Petersburgo.

La mayor parte de los historiadores creen que el “Sal√≥n de √Āmbar” fue trasladado al oeste de Koenigsberg por el gobernador Erich Koch, cuando los soldados sovi√©ticos se acercaban a Berl√≠n para iniciar la vendetta contra los alemanes, seg√ļn indica el libro de Bernd Ingmar, “Las 50 grandes mentiras de la historia”.

¬ŅEl t√©rmino de un misterio?

Este a√Īo, m√°s de 70 despu√©s de su desaparici√≥n, Karl-Heinz Kleine, un investigador de 68 a√Īos, dice haber encontrado en la zona industrial del Ruhr -Alemania occidental- el paradero de “Sal√≥n de √Āmbar”.

Seg√ļn √©l, la sala est√° enterrada en una c√°mara bajo Wuppertal, y concuerda con los dem√°s historiadores, indicando que tras revisar la evidencia, el gobernador de los nazi, Erich Koch la habr√≠a enviado a su ciudad natal.

“Wuppertal tiene un gran n√ļmero de t√ļneles y bunkers en los que a√ļn no se ha buscado el ‘Sal√≥n de √Āmbar’. Hemos empezado a buscarla aqu√≠, pero el procedimiento va a ser costoso. Necesitamos ayudantes, equipo, dinero y un nuevo taladro hidr√°ulico para poder completar la excavaci√≥n. S√≥lo tengo una peque√Īa pensi√≥n, pero el que ayude recibir√° ‘su parte’ del hallazgo cuando aparezca. Soy optimista, s√≥lo necesito herramientas para poder hacer el trabajo r√°pidamente”, declar√≥ el experto a medios locales.

URL CORTA: http://rbb.cl/bxja
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