La Corte Suprema dictó sentencia definitiva en el caso del secuestro calificado de Sergio Ruiz Lazo, quien fue víctima de la represión encabezada por el Centro Nacional de Informaciones (CNI), hecho ocurrido el 21 de diciembre de 1984.

De acuerdo a los antecedentes que contempló el proceso, el hombre perteneciente al Movimiento de Izquierda Revolucionario fue detenido en numerosas ocasiones a partir del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, abandonando el país con posterioridad y transformándose en un exiliado político.

Tiempo más tarde, en 1983, Ruíz decidió volver a Chile en forma clandestina, mientras que en el año 1984 se perdió el contacto con él. De acuerdo a lo establecido por personas que se encontraban privadas de libertad en el “Cuartel Borgoño”, donde operaba la “unidad azul” de la CNI, habrían escuchado que el militante del MIR se encontraba en el recinto siendo sometido a interrogatorios bajo tortura.

A partir de ello, en un fallo dividido por parte de la Segunda Sala del máximo tribunal, se rechazaron los recursos de casación, pese a que se confirmó la sentencia que condenó a los ex agentes de la CNI Álvaro Corbalán Castilla y Aquiles González Cortés a la pena de 8 años de presidio por su responsabilidad en el secuestro.