Una importante rebaja en el crecimiento de la economía chilena proyectó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en su último informe Perspectivas dado a conocer este martes.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) aseguró que la economía nacional crecerá un 1,9% en 2014 y en un 3,2% el próximo año, cifras menores a las proyectadas en mayo pasado donde auguró un 3,6% en 2014 y 4,2% en 2015, respectivamente.

Esta disminución obedece principalmente a la baja en el precio del cobre y su menor demanda desde el principal comprador del mineral, China; pero también se atribuye al alza en los impuestos a raíz de la Reforma Tributaria, lo que a su vez ha provocado una baja en las inversiones por parte de las empresas.

En esa línea, el informe hizo una proyección a la baja de la inversión en un 4,5%, cifra que debería mostrar signos de recuperación en los próximos años, en torno al 2,4% en 2015 y un 3,3% en 2016.

Por otro lado, la OCDE advirtió sobre la inflación que se encumbró al 5% en octubre pasado, lo que a su juicio se debe a un “efecto transitorio” y que debería comenzar gradualmente a estabilizarse llegando a 3,6 % el próximo año y en 2,1 % en 2016.

Respecto a la política fiscal, el informe asegura que nuestro país tiene espacio para impulsar una política de inversión pública fuerte, pero no obstante señala que el equilibrio presupuestario podría verse en riesgo si la recaudación por la reforma tributaria no fuera finalmente la esperada, y si se mantienen los bajos precios del cobre.

A propósito de esto último, resulta clave el ritmo de crecimiento de la economía china, que es el principal destino de la producción del mineral rojo.

Por último, en el informe, la OCDE, que reúne a 34 economías avanzadas, confirmó sus previsiones de crecimiento mundial del pasado 6 de noviembre y augura un crecimiento del 3,3% este año, de 3,7% el año que viene y un 3,9% en 2016.

Los principales motores de ese crecimiento serán Estados Unidos (2,2%, 3,1%, 3,0%), China (7,3%, 7,1%, 6,9%) y el Reino Unido (3,0%, 2,7% y 2,5%), según la OCDE.