Temporada de Conciertos del Municipal cierra con la presencia de la Sinfónica de Chile

Orquesta Sinfónica de Chile, TMS (c)
Orquesta Sinfónica de Chile, TMS (c)
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El décimo y último concierto de la Temporada 2014 del Teatro Municipal de Santiago, contará con la visita de la Orquesta Sinfónica de Chile, que conduce el director ruso Leonid Grin, los días lunes 24 y martes 25, a las 20 horas y que comprenderá obras de Haydn, Beethoven y Stravinsky.

El programa, que cerrará el ciclo 2014 del Municipal, comenzará con la Sinfonía N° 49, “La Pasión”, de Joseph Haydn, compuesta en medio del apogeo del “Sturm und Drang”—o “Tormenta e ímpetu”—, movimiento que alentaba a los artistas a dejar las refinadas costumbres del estilo galante para dar expresión a las agitaciones naturales del alma.

“La pasión”—así llamada debido a que probablemente era interpretada regularmente en Viernes Santo—es ciertamente hija del “Sturm und Drang”, pero en sus propios términos. La sinfonía combina el dramático brío del nuevo estilo con la sombría forma de la antigua “sonata di chiesa”, o sonata de iglesia, lúgubre legado del Barroco. El resultado es una obra de carácter casi gótico, cuyo final parece resonar con el estruendo de la furia divina.

A continuación, el pianista letón, residente en Chile, Armand Abols, se unirá a la Sinfónica en el Concierto N° 4, en sol mayor, opus 58, de Ludwig van Beethoven. Esta pieza, es el último de los conciertos estrenados por el propio compositor, el cual recibió escasa atención durante su vida, siendo rescatado en 1836 por Félix Mendelssohn. Las razones de su olvido probablemente yacen en la innovadora reserva que caracteriza a la obra: toda demostración de destreza vacía está ausente, reemplazada por un virtuosismo sin excesos, siempre al servicio del lirismo. La orquesta también participa de esta serenidad, pues es utilizada de distintas maneras en cada movimiento, uniéndose en conjunto solo en el último movimiento.

“No es una sinfonía en la que he incluido salmos para ser cantados; es el cantar de los salmos que quiero volver sinfonía”. Así describió Igor Stravinsky, su Sinfonía de los Salmos”, que cerrará la presentación, así como la Temporada de Conciertos 2014.

La obra, estrenada en 1930, cuenta con tres movimientos y dispensa completamente de los violines, las violas y los clarinetes, reforzando el resto de los vientos y metales y añadiendo un coro y dos pianos.

El compositor concibió esta sinfonía, como una expresión de fe, recreando la sacralidad de una iglesia y representando las virtudes teologales de la caridad, esperanza y fe en cada uno de los movimientos. De este modo, así como en “La consagración de la primavera”, Stravinsky demuestra una vez más aquí, lo indivisible de lo temporal y lo eterno. La modernidad no se opone a lo sagrado, sea pagano o cristiano, sino que no es más que otra expresión de una constante de la existencia humana.

Programa

Joseph Haydn
Sinfonía n.º 49 en fa menor, “La Pasión”
Ludwig van Beethoven
Concierto para piano n.º 4 en sol mayor, op. 58
Solista: Armands Abols, piano
Igor Stravinsky
Sinfonía de los Salmos

Coro Sinfónico Universidad de Chile
Director: Juan Pablo Villarroel

Orquesta Sinfónica de Chile
Director musical: Leonid Grin

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El décimo y último concierto de la Temporada 2014 del Teatro Municipal de Santiago, contará con la visita de la Orquesta Sinfónica de Chile, que conduce el director ruso Leonid Grin, los días lunes 24 y martes 25, a las 20 horas y que comprenderá obras de Haydn, Beethoven y Stravinsky.

El programa, que cerrará el ciclo 2014 del Municipal, comenzará con la Sinfonía N° 49, “La Pasión”, de Joseph Haydn, compuesta en medio del apogeo del “Sturm und Drang”—o “Tormenta e ímpetu”—, movimiento que alentaba a los artistas a dejar las refinadas costumbres del estilo galante para dar expresión a las agitaciones naturales del alma.

“La pasión”—así llamada debido a que probablemente era interpretada regularmente en Viernes Santo—es ciertamente hija del “Sturm und Drang”, pero en sus propios términos. La sinfonía combina el dramático brío del nuevo estilo con la sombría forma de la antigua “sonata di chiesa”, o sonata de iglesia, lúgubre legado del Barroco. El resultado es una obra de carácter casi gótico, cuyo final parece resonar con el estruendo de la furia divina.

A continuación, el pianista letón, residente en Chile, Armand Abols, se unirá a la Sinfónica en el Concierto N° 4, en sol mayor, opus 58, de Ludwig van Beethoven. Esta pieza, es el último de los conciertos estrenados por el propio compositor, el cual recibió escasa atención durante su vida, siendo rescatado en 1836 por Félix Mendelssohn. Las razones de su olvido probablemente yacen en la innovadora reserva que caracteriza a la obra: toda demostración de destreza vacía está ausente, reemplazada por un virtuosismo sin excesos, siempre al servicio del lirismo. La orquesta también participa de esta serenidad, pues es utilizada de distintas maneras en cada movimiento, uniéndose en conjunto solo en el último movimiento.

“No es una sinfonía en la que he incluido salmos para ser cantados; es el cantar de los salmos que quiero volver sinfonía”. Así describió Igor Stravinsky, su Sinfonía de los Salmos”, que cerrará la presentación, así como la Temporada de Conciertos 2014.

La obra, estrenada en 1930, cuenta con tres movimientos y dispensa completamente de los violines, las violas y los clarinetes, reforzando el resto de los vientos y metales y añadiendo un coro y dos pianos.

El compositor concibió esta sinfonía, como una expresión de fe, recreando la sacralidad de una iglesia y representando las virtudes teologales de la caridad, esperanza y fe en cada uno de los movimientos. De este modo, así como en “La consagración de la primavera”, Stravinsky demuestra una vez más aquí, lo indivisible de lo temporal y lo eterno. La modernidad no se opone a lo sagrado, sea pagano o cristiano, sino que no es más que otra expresión de una constante de la existencia humana.

Programa

Joseph Haydn
Sinfonía n.º 49 en fa menor, “La Pasión”
Ludwig van Beethoven
Concierto para piano n.º 4 en sol mayor, op. 58
Solista: Armands Abols, piano
Igor Stravinsky
Sinfonía de los Salmos

Coro Sinfónico Universidad de Chile
Director: Juan Pablo Villarroel

Orquesta Sinfónica de Chile
Director musical: Leonid Grin