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Izquierda Autónoma, FEL y UNE lanzan lista conjunta para mantener la FECh en 2015

Agencia UNO
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En un hecho inédito, tres de las cinco colectividades políticas que componen la FECh presentarán una lista única para las próximas elecciones de esta organización, con el objetivo de mantener el liderazgo estudiantil de la Universidad de Chile el próximo año, cuando el Gobierno deba legislar la reforma a la educación superior.

Se trata del Frente de Estudiantes Libertarios (FEL), la Izquierda Autónoma y la Unión Nacional Estudiantil (UNE), quienes hoy ocupan la presidencia (Melisa Sepúlveda), la vicepresidencia (Sebastián Aylwin) y la secretaría de comunicaciones (Benjamín Idini) de la organización estudiantil.

Junto a otros colectivos, formarán la lista “Somos Fuerza”, la que tendrá como principal carta a Valentina Saavedra, estudiante de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y militante de Izquierda Autónoma.

A través de una declaración, los colectivos afirman que el movimiento estudiantil se enfrenta a “un gobierno que abusa de su ambigüedad para trastocar los contenidos de las demandas históricas del movimiento social”.

En ese escenario, los colectivosafirman que “construir nuestras propias claridades es un imperativo político. Por esto es que apostamos a movilizar a los distintos actores educativos bajo el objetivo de que el conflicto no se cierre tal como se plantea hoy, sin haber fortalecido la educación pública, ni habiendo eliminado al mercado educativo, y con la ausencia del movimiento social en la construcción de la reforma”.

La declaración está firmada por los tres dirigentes que componen actualmente la FECh, además de los cinco candidatos escogidos para representar a estas fuerzas en la elección de la mesa directiva.

Cabe mencionar que la inscripción de listas para la elección FECh será este jueves, y la votación será el próximo 3 y 4 de noviembre.

Manifiesto Somos Fuerza

La posibilidad de que las reformas en educación sean el puntapié inicial para un nuevo ciclo político hoy está en duda. Nos enfrentamos a un gobierno que abusa de su ambigüedad para trastocar los contenidos de las demandas históricas del movimiento social, que en titulares tomó como propios: Desmercantilizar se le llamó a la regulación del sector privado, fortalecimiento de la educación pública a los convenios por desempeño y gratuidad en la educación a aumentar las becas y bajar las tasas de los créditos.

La democracia que nos legó la dictadura sigue siendo muy estrecha, y cada vez se muestra más como lo que es: una puesta en escena en donde los verdaderos intereses de quienes conducen este país poco tienen que temer. La política de los acuerdos ha concluido en que los espacios de deliberación colectiva se restringen cada vez más, abriendo paso a que el empresariado colonice la política a campo traviesa. Por su parte, la ciudadanía reacciona contra esta política que se ata de manos a sí misma ante los poderes fácticos: la pérdida de credibilidad de los partidos políticos tradicionales y las bajas votaciones son su forma de expresión.

En este escenario construir nuestras propias claridades es un imperativo político. Por esto es que apostamos a movilizar a los distintos actores educativos bajo el objetivo de que el conflicto no se cierre tal como se plantea hoy, sin haber fortalecido la educación pública, ni habiendo eliminado al mercado educativo, y con la ausencia del movimiento social en la construcción de la reforma.

Necesitamos avances, aunque sean parciales, pero que vayan en el camino de construir un modelo que garantice la educación como un derecho social. Construir, por ejemplo, un sistema público que pueda comenzar a revertir el alarmante dominio de la educación privada en relación a la pública, así como mejorar las condiciones de vida y estudio de los estudiantes, académicos y trabajadores.

Entre estos avances necesariamente se encuentra el hacernos cargo de nuestros espacios locales. No sólo debemos recuperarlos y ponerlos en pos de estos cambios, sino que es preciso transformar las casas de estudio desde su interior, puesto que no puede haber nueva educación si no luchamos porque nuestra propia Universidad sea verdaderamente pública y democrática. No es concebible que la Universidad de todas y todos los chilenos tenga una matrícula cada vez más elitizada, que en su interior existan estudiantes, académicos y trabajadores de primera y segunda categoría, o que las decisiones de interés colectivo no se tomen en conjunto con toda la comunidad. Por todo lo anterior, es un desafío pendiente el convocar al estudiantado a discutir y actuar en pos de estas transformaciones.

Ante la poderosa tentación del gobierno de reeditar la política de la desarticulación social y pacto con la derecha, debemos responder con movilización y verdadera democracia. Movilización para presionar y recordarles que sus prácticas ya no son legítimas. Verdadera democracia, para que los intereses sociales, hoy excluidos de la política, se vean expresados en una reforma educacional sustantiva. Con esto, hoy el movimiento estudiantil y social tiene un arduo trabajo por delante: reunir sus fuerzas, fortalecer un proyecto de educación por y para el pueblo chileno, y sumar a amplias mayorías de la sociedad en su defensa: No habrá una ampliación de nuestra democracia, ni una reforma educacional, ni una Universidad de Chile pública al servicio de su pueblo, sin la movilización y la unidad de las fuerzas transformadoras.

En los marcos de este diagnóstico y propuesta programática hemos tomado la decisión de unirnos y disputar juntos las elecciones de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, FECh, para el período 2014-2015. No nos dejaremos tentar por falsos atajos que validen el actual modelo democrático y de paso nos dejan con una reforma trasquilada. Tampoco por quienes rehuyen a incidir y -a pretexto de construir en lo local- le siguen regalando por omisión la política a los mismos de siempre. Queremos organizar fuerza viva para hacer de nuestro país un Chile digno y soberano. No creemos que solo sobre nosotros descanse tal responsabilidad, ni menos creemos ser guías de este proceso. El aporte que esperamos hacer desde la Universidad de Chile, y que ya tiene frutos en diferentes federaciones, es sumarnos a la lucha democratizadora de nuestro país y a la organización de todas y todos los que luchan por sus derechos.

Desde la unidad, construimos movimiento social para conquistar el derecho a la educación y ampliar la democracia.

Somos fuerza

Melissa Sepúlveda — Presidenta FECh
Sebastián Aylwin — Vicepresidente FECh
Benjamín Idini — Secretario de Comunicaciones FECh
Valentina Saavedra — Facultad de Arquitectura y Urbanismo
Vicente Valle — Facultad de Ciencias Sociales
Diego Fuentealba — Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas
Daniel Hasson — Facultad de Medicina
Catalina Cifuentes — Facultad de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza

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