Una protesta antiCopa en Salvador de Bahía, a unos 5 kilómetros de donde jugaban Holanda y España, terminó este viernes con enfrentamientos entre manifestantes y la policía, que usó gas lacrimógeno para dispersarlos.

La policía militar de Bahía (noreste) confirmó a la AFP que detuvo a 11 manifestantes “por práctica de vandalismo” en el barrio de Vitoria, en la zona central de Salvador y a unos 5 km del estadio Fonte Nova donde se jugaba el partido.

“El grupo lanzó piedras contra una concesionaria de vehículos, llegando a alcanzar otros carros estacionados en el barrio”, señaló la policía, que dijo haber usado gas lacrimógeno para dispersarlos.

Según el sitio de noticias G1 eran unos cien manifestantes, pero la policía no lo confirmó. La policía antimotines usó bombas de ruido contra los manifestantes, que después de las detenciones se dispersaron, precisó el portal.

Los manifestantes protestaban contra el Mundial, que arrancó el jueves en Brasil en medio de pequeñas pero intensas protestas por el alto gasto público que implicó su organización, estimado en 11.000 millones de dólares.

El jueves en Sao Paulo, ciudad de la apertura del Mundial, una protesta también terminó en fuertes enfrentamientos con la policía en una zona cercana al estadio Arena Corinthians donde se jugó el partido inaugural.

Muchos de ellos, del colectivo anarquista Black Bloc, vestidos de negro y con el rostro cubierto, rompieron carteles de señalización, semáforos y montaron barricadas en llamas en una céntrica avenida.

También hubo protestas antiCopa en Rio de Janeiro, Belo Horizonte y Porto Alegre.

En junio de 2013, en plena Copa Confederaciones, más de un millón de personas salieron a la calle para protestar por el dinero público invertido en el Mundial, en vez de en salud o educación en este país con fuertes desigualdades sociales.