Protagonizada por Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia, esta cinta compuesta por seis episodios apuesta por un tono tragicómico e incorrecto, que le valió elogiosas críticas. Sony Pictures Classics la distribuirá en Estados Unidos.

 

Por Luis TORRES DE LA LLOSA

 

CANNES, 17 mayo 2014 (AFP) – La irrupción del lado salvaje del ser humano en la vida cotidiana, contada con humor negro porteño en seis episodios por Damián Szifrón y protagonizada en uno de ellos por Ricardo Darín, entró en la carrera por la Palma de Oro este sábado en el Festival de Cannes.

 

“Relatos Salvajes”, tercer largometraje del realizador de Szifrón (que antes dirigió “El fondo del mar” y “Tiempo de valientes”), cosechó risas y aplausos en el pase ante la prensa, ayer viernes.

 

El filme abre el juego con una delirante situación a bordo de un avión en el que por alguna inquietante razón todos se conocen. A partir de allí, la película sumerge al espectador en vertiginosas y contradictorias emociones de episodio en episodio, aunque con resultado a veces desigual, sobre todo en el capítulo final, el menos eficaz.

 

Desde un sangriento encuentro en una carretera solitaria hasta una loca boda en Buenos Aires, pasando por un ingeniero (Ricardo Darín) que pierde los cabales ante la implacable burocracia porteña, los desenlaces imprevisibles hicieron reír a carcajadas a la prensa internacional acreditada en el Festival, donde la mayoría de filmes en competencia tienen temáticas sombrías.

 

El filme combina lo trágico y lo cómico en un cóctel de deliciosa incorrección política, en la que los personajes son llevados más allá de los límites dentro de los cuales usualmente los mantiene la vida en sociedad.

 

“Esta sociedad y este sistema, el mundo occidental capitalista, distorsiona mucho la naturaleza del hombre”, explicó Szifrón en Cannes. “Hay una enorme cantidad de gente, los pobres, que están criados y conservados para producir (…) y otra gran proporción de gente que está criada para consumir, que son igualmente víctimas de este sistema (…) y que vive tensa y estresada”.

 

Junto a Darín actúan Julieta Zylberberg, Leonardo Sbaraglia, Darío Grandinetti, Erica Rivas, Oscar Martínez, Rita Cortese, Osmar Núñez, Nacy Duplaa, Germán De Silva y María Marull.

 

La película tiene una notable música de Gustavo Santaolalla y fue coproducida por Agustín Almodóvar, para quien estar seleccionados en Cannes “ayuda a generar interés para la distribución” mundial. En efecto, Sony Pictures Classics anunció que adquirió los derechos para mostrar la cinta en Estados Unidos y Nueva Zelanda.

 

Alcance universal

 

Según Szifrón, la película no pretende pintar una realidad particular de la sociedad argentina sino que tiene alcance universal. “Yo no limitaría lo que la película refleja a la Argentina”. A juzgar por los aplausos cosechados en Cannes, el filme da en el blanco.

 

El realizador también destacó el efecto de catarsis que genera la película. “No es que crea que el mundo está a punto de reventar, ni nada por el estilo”, aseguró Szifrón.

 

El cineasta, de 38 años, que alterna sus actividades de dirección con la escritura de guiones y novelas, dijo tener mucha fe de que el ser humano “pueda evolucionar a zonas insospechadas por los que estamos vivos”.

 

“Nosotros somos muy involucionados con respecto a nuestro potencial”. Y ese sería el mensaje que según él aspira a dejar por efecto de contraste “Relatos Salvajes”: “Estamos destinados a vivir mucho mejor de lo que vivimos”.

 

La película es la abanderada del cine argentino en el festival, al que entró por la puerta grande del exclusivo club de 18 filmes que compiten por la Palma de Oro junto a pesos pesados del cine mundial, como David Cronenberg, Mike Leigh, Ken Loach y Jean-Luc Godard.

 

La presencia argentina en la cita mundial de Cannes no se limita a “Relatos Salvajes”. En secciones paralelas se estrenarán este fin de semana los filmes “Jauja” de Lisandro Alonso, con Viggo Mortensen; “Refugiado” de Diego Lerman, y “El ardor” de Pablo Fendrik, protagonizada por el mexicano Gael García Bernal.

Y uno de los hijos predilectos del Festival, el director argentino Pablo Trapero preside el jurado de la sección Una Cierta Mirada.

 

Argentina produce un promedio de 150 películas por año desde 2010 y ostenta una de las poblaciones más altas de cineastas -en diversos rubros del arte- en América Latina y el mundo. Hay unos 14.000 estudiantes de cine en todo el país, de los cuales egresan con título universitario o técnico entre 1.500 a 2.000 cada año.