Muchos de los tres millones de usuarios diarios del metro de Londres circulaban el martes a pie, en bicicleta o en autobuses repletos, como consecuencia de una huelga contra el cierre previsto de todas las ventanillas de venta de billetes.

Los empleados del Metro londinense iniciaron en la noche del lunes una huelga de 48 horas destinada a denunciar la eliminación de 960 puestos de trabajo en las ventanillas de las estaciones, así como la degradación de la seguridad en la red subterránea que dichas supresiones provocarían, según el sindicato RMT.

Nueve de las 11 líneas funcionaban este martes, pero con frecuencias reducidas, provocando colas en las afueras de las estaciones y viajes en trenes repletos.

Más de 50 de las aproximadamente 270 estaciones de metro estaban cerradas, según Trasporte para Londres (TfL), que tiene a su cargo el transporte público en la capital.

Por su parte, los trenes urbanos funcionaban normalmente y había 266 autobuses de refuerzo en servicio para intentar limitar los efectos de la huelga.

Las negociaciones entre el sindicato RMT y la dirección fracasaron el lunes, antes de iniciarse la huelga.

Otro paro de tres días está previsto a partir del próximo lunes 5 de mayo.

El metro de Londres se inauguró en 1863 -es el más viejo del mundo- y transporta cada día a tres millones de viajeros.