Notas
8 requerimientos nutricionales fundamentales durante el embarazo
Publicado por: Denisse Charpentier
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“Durante el embarazo existe un incremento de las necesidades de casi todos los nutrientes”, se√Īala la coordinadora de la carrera de Nutrici√≥n y Diet√©tica de la Universidad del Pac√≠fico, Silvana Saavedra.

En este sentido, la profesional explica que “existen diversas fuentes de informaci√≥n sobre el tema, las que no siempre son concordantes, lo que genera confusi√≥n”. Por ello, aclara que las m√°s fiables son las del Instituto de Medicina de los EEUU y que detalla a continuaci√≥n.

1. Energ√≠a. La necesidad adicional de energ√≠a para una embarazada con estado nutricional normal se consideraba alrededor de 300 Kcal diarias. Un comit√© de expertos propuso en 1996 un incremento de s√≥lo 110 Kcal los primeros trimestres del embarazo y de 150-200 Kcal durante el √ļltimo trimestre, en mujeres con estado nutricional normal. El incremento adicional equivale entonces a menos de medio pan gran parte del embarazo. En mujeres enflaquecidas las necesidades de energ√≠a se incrementan en 230 Kcal en segundo trimestre y en 500 Kcal para el tercer trimestre.

2. Proteínas. La necesidad adicional de proteínas se estima en 10 gramos diarios, cantidad que se puede satisfacer con dos tazas de leche adicionales. De acuerdo a los patrones alimentarios de la población chilena las proteínas no representan un nutriente crítico y en general son adecuadamente cubiertas en la alimentación.

3. Grasas. Deben aportar no m√°s del 30% de las calor√≠as totales. Es importante incluir √°cidos grasos esenciales de la familia “omega-6″ presentes en aceites vegetales (ma√≠z, maravilla, pepa de uva) y de la familia “omega-3″ que se encuentran fundamentalmente en los aceites de soya, raps (canola), y en alimentos como el pescado, almendras y nueces. Estos √°cidos grasos son fundamentales para el buen funcionamiento del sistema √ļtero-placentario, el desarrollo del sistema nervioso y la retina del feto durante el embarazo y del ni√Īo durante la lactancia.

4. Hierro. Las necesidades de hierro se duplican durante el embarazo y es prácticamente imposible cubrirlas con medidas dietéticas, ello lleva a la necesidad de utilizar suplementos en forma rutinaria, aunque el grado de cumplimiento real de esta medida es bajo. Las principales fuentes de hierro son las carnes, leguminosas, semillas, algunos vegetales y pan y cereales fortificados. La leche Purita Fortificada con hierro y zinc que distribuye actualmente el Programa Nacional de Alimentación Complementaria es insuficiente para cubrir las necesidades de estos minerales.

5. Calcio. Las necesidades de calcio en el embarazo se estiman en 1.000 mg por día, cantidad difícil de cubrir con la dieta habitual de la mujer chilena. Durante el tercer trimestre se produce un importante traspaso de calcio materno al feto, que si no es obtenido de la dieta es movilizado desde el tejido óseo materno, lo que puede tener un efecto negativo en etapas posteriores de la vida de la mujer. Existen algunas evidencias que el déficit de calcio determina mayor riesgo de hipertensión y parto prematuro. El uso de alimentos fortificados y/o suplementos es una alternativa para mejorar la ingesta. Las principales fuentes de calcio son los productos lácteos (leche, queso, quesillo, yogurt).

6. Zinc. También presenta una baja ingesta en la población chilena y su déficit se ha asociado a bajo peso al nacer y parto prematuro. Las principales fuentes de zinc son mariscos, carnes, lácteos, huevos, cereales integrales y pescado.

7. Vitamina A. Es uno de los pocos nutrientes cuyo requerimiento no aumenta respecto a mujeres adultas en edad fértil. Especial cuidado debe tenerse con los preparados de ácido retinoico o sus derivados para uso cutáneo ya que estos tienen una potencia 100 a 1000 veces mayor que el retinol.

8. √Ācido f√≥lico. Propuestas recientes han aumentado la recomendaci√≥n de ingesta diaria en la mujer en edad f√©rtil a 400 őľg/d√≠a (m√°s del doble de la cifra previa) y a 600 őľg/d√≠a en la embarazada. Su uso en altas dosis (4,0 mg/d√≠a) es especialmente importante en mujeres con antecedentes previos de hijos con DTN (Defectos del Tubo Neural) desde 6 a 8 semanas antes de la concepci√≥n hasta completar el primer trimestre del embarazo. La fortificaci√≥n del pan con √°cido f√≥lico a partir del a√Īo 2000 se espera contribuir√° a reducir la prevalencia de esta patolog√≠a y posiblemente de otras malformaciones. Las principales fuentes de √°cido f√≥lico son h√≠gado, leguminosas, man√≠, espinaca, betarraga cruda y palta.

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