El papa Francisco propuso al mundo “la fraternidad” como arma para combatir las crisis económicas y las guerras, en su primer mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, divulgado este jueves por el Vaticano.

“El hecho de que las crisis económicas se sucedan una tras otra debería llevarnos a las oportunas revisiones de los modelos de desarrollo económico y a un cambio en los estilos de vida”, escribió el papa argentino, quien vivió en primera persona las graves dificultades económicas padecidas por su país.

“La crisis actual, con graves consecuencias para la vida de las personas, puede ser, sin embargo, una ocasión propicia para recuperar las virtudes de la prudencia, de la templanza, de la justicia y de la fortaleza”, advirtió en el texto, divulgado en italiano e inglés, y que será leído en las iglesias de todo el mundo el próximo 1 de enero, día en que se conmemora la jornada internacional por la paz.

Bajo el título “La fraternidad, fundamento y camino para la paz”, el papa exhorta a los jefes de Estado, sobre todo de los países más ricos y “favorecidos” a ayudar a los países menos desarrollados.

“Pablo VI afirmaba que no sólo entre las personas, sino también entre las naciones, debe reinar un espíritu de fraternidad (…) Este deber concierne en primer lugar a los más favorecidos”, subrayó en el texto.

Fraternidad en la economía

El papa latinoamericano insta también a promover el principio de la fraternidad garantizando a las personas el acceso a los “capitales, a los servicios, a los recursos, a la educación, a la salud, a la tecnología”, “para que todo el mundo (..) pueda desarrollarse plenamente como persona”, insistió.

“No debemos olvidar la enseñanza de la Iglesia sobre la llamada hipoteca social, en la que es lícito, según santo Tomás de Aquino, mas bien necesario, que el hombre tenga la propiedad de los bienes, en cuanto a su uso, los posee no solo como propios, sino también como comunes, en el sentido de que pueden beneficiarse no solo él sino también los otros”, explicó.

En su mensaje, de unas seis páginas, Francisco aboga de nuevo para que se adopten “políticas que atenúen la desigualdad excesiva de los ingresos”.

Por el desarme nuclear contra la pobreza relativa

En su mensaje, el papa apoya “el desarme nuclear y químico”, arremete contra “la globalización de la indiferencia”.

El primer jefe de la iglesia latinoamericano advierte que si bien “se ha reducido la pobreza absoluta” en el mundo, “no podemos dejar de reconocer un grave aumento de la pobreza relativa, es decir de las desigualdades entre personas y grupos que conviven en una determinada región”.

“El mundo necesita fraternidad”, clama el papa en su mensaje, en el que cita una frase de su predecesor Benedicto XVI, quien renunció al trono de Pedro: “La globalización nos acerca a los demás, pero no nos hace hermanos”.

El pontífice condenó las guerras e hizo un firme llamamiento a todos los que siembran violencia y muerte y defendió el “diálogo con el otro”.

En su mensaje condenó la corrupción, el crimen organizado, el narcotráfico, el “trágico” fenómeno de la trata de seres humanos y “las guerras menos visibles, pero no menos crueles, que se combaten en el campo económico y financiero”.