Notas
Los peligros para un cristiano en Siria: sacerdotes chilenos viven difícil situación en ese país
Publicado por: Alejandra Jara
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

“Hola a todos! Estamos bien y seguimos aqu√≠!!!. Finalmente hoy podemos contactarnos! Gracias a todos por sus oraciones y su preocupaci√≥n. Nosotros estamos todos bien, gracias a Dios, solo que hemos pasado un tiempo bien largo casi totalmente incomunicados. Hoy fue reanudado el servicio de internet, que durante un mes y medio estuvo completamente interrumpido en toda la regi√≥n. No sabemos todav√≠a si restablecer√°n tambi√©n las l√≠neas de tel√©fono al exterior. Otra muy buena noticia es que ayer fue liberado uno de los caminos importantes de acceso a la ciudad, y pudieron ingresar v√≠veres. En medio de esta guerra que sigue sacudiendo aun a todo Alepo, la gente ha vuelto a sonre√≠r al ver verdura y fruta en los mercados…” (sic)

Este es de los pocos mensajes esperanzadores que pueden leerse en la p√°gina de Facebook “SOS Cristianos en Siria” en los √ļltimos meses. A trav√©s de este medio familiares, fieles y amigos pueden conocer sobre la situaci√≥n de los sacerdotes y religiosas de la Compa√Ī√≠a del Verbo Divino Encarnado, quienes en la actualidad cumplen misiones evangelizadoras en Siria, pa√≠s que desde hace tres a√Īos es escenario de una Guerra Civil.

Entre los religiosos que realizan labores en la zona est√° el sacerdote chileno Rodrigo Miranda, un hombre de 36 a√Īos que dej√≥ sus estudios de Arte en la Universidad Cat√≥lica de Valpara√≠so para unirse a esta congregaci√≥n religiosa, caracterizada por las misiones en zonas conflictivas. Antes de ser enviado a Siria, el cura vivi√≥ en la Franja de Gaza y Jerusal√©n, donde presenci√≥ con sus propios ojos la intensidad del conflicto b√©lico que all√≠ se desarrolla.

En septiembre, la Embajada Chilena en Siria contact√≥ a Miranda para ofrecerle salir del pa√≠s, luego que se recrudecieran las condiciones de vida en Alepo, ciudad donde est√° destinado en el “Obispado para los Latinos”. Sin embargo, el sacerdote se neg√≥ a dejar a sus fieles y dej√≥ claro que es all√≠ donde tiene que estar.

“Rodrigo no va a irse, √©l es una persona muy decidida y toma sus decisiones de manera racional. Sabe que las personas lo necesitan y no va a dejarlas solas por ning√ļn motivo”, comenta el sacerdote Marcelo Catril.

Pereslavtsev (CC) Wikipedia

Pereslavtsev (CC) Wikipedia

Los peligros para un cristiano en Siria

“Con Rodrigo tratamos de comunicarnos todos los meses a trav√©s de correo electr√≥nico”, relata Catril. El sacerdote de Valpara√≠so conoce a Miranda desde sus estudios en el Liceo Juan XXIII de Villa Alemana. Hasta el momento no han perdido contacto. Incluso a fines de 2012 se despidi√≥ del cura antes de que partiera nuevamente a Siria y recuerda las palabras que √©ste le dijo “Si no nos volvemos a ver aqu√≠, nos vemos en el cielo”.

Catril explica que la √ļltima vez que vio a su amigo estaba muy feliz. El mensaje transmitido durante esa despedida tiene una explicaci√≥n “Su vocaci√≥n lo llama a estar a dispuesto a dar la vida por Cristo y Rodrigo toma esto muy en serio”, relata.

En uno de los primeros bombardeos producidos en Alepo, el cura chileno se encontraba en su iglesia ubicada al norte de la ciudad. Al sentir las explosiones corri√≥ hacia una de las universidades afectadas para auxiliar a las personas que fueron heridas. Cont√≥ a su amigo que el panorama era muy desalentador: “Hab√≠an ni√Īos heridos, mutilados y otras personas con heridas mortales”. Esta imagen es su dolor permanente, lo que le motiv√≥ a quedarse y dar esperanza a quienes lo han perdido todo, explica Catril.

Pero este no es el √ļnico peligro al que se expone el sacerdote. Sabe que su religi√≥n representa un peligro para su integridad. En los √ļltimos d√≠as Alepo fue sitiado por el Ej√©rcito Rebelde sirio, quienes tienen a fundamentalistas isl√°micos entre sus filas. Estos √ļltimos han sido acusados por la comunidad cristiana de comenzar una persecuci√≥n religiosa a todos los que no profesan su misma fe. Ante esto, Miranda ya tom√≥ algunas precauciones: dej√≥ su barba larga para evitar ser reconocido como extranjero y est√° siempre informado de los lugares tomados por los islamistas.

Pese a los peligros, no ha dejado de realizar ejercicios espirituales y religiosos en su Iglesia. Incluso cuando el Papa Francisco visitó Brasil, él reunió a los jóvenes cristianos para permanecer juntos ante la imposibilidad de unirse a este encuentro.

Pero las prioridades para estos cristianos practicantes también cambiaron producto de la guerra. Junto al sacerdote y las religiosas que viven en la Iglesia se dedican a realizar labores humanitarias para los afectados por este conflicto.

“Rodrigo tambi√©n tiene miedo”

Mauricio reconoce que su amigo Rodrigo le ha confesado tener miedo en las conversaciones que han mantenido a lo largo de estos meses. La situaci√≥n es muy cambiante en Siria: hay d√≠as en que los bombardeos disminuyen, pero tambi√©n existen otros en que pareciera que fuera “acabo de mundo”.

La familia de Miranda vive un permanente estado de tensi√≥n, en particular cuando pasan muchas semanas sin tener noticias de √©l a trav√©s de internet, que en algunas ocasiones se convierte en el √ļnico canal de comunicaci√≥n. Sus padres ya no pueden conciliar el sue√Īo, pero saben que su hijo tom√≥ una decisi√≥n irreversible y se quedar√° hasta que acabe el conflicto.

Catril revela que han mantenido conversaciones con Miranda en las que analizan cu√°l es la salida viable para esta crisis.

El sacerdote chileno es enf√°tico en se√Īalar que otra guerra no es la salida y deben apostar por la v√≠a diplom√°tica. Sin embargo, a veces se siente desesperanzado y escucha con frecuencia los ruegos de sus fieles que les piden no los abandonen: “La comunidad internacional ya nos dej√≥, por favor no lo hagan ustedes”.

URL CORTA: http://rbb.cl/7bwr
Tendencias Ahora