La fuerte tormenta que afecta desde el pasado viernes al noreste de Estados Unidos ha dejado dos muertos, además, cortes de energía que afectan a casi medio millón de habitantes y la obligación de paralizar el transporte.

El fenómeno genera nevadas de unos 46 centímetros en los estados de Nueva York y Connecticut, deteniendo el funcionamiento de aeropuertos y rutas en la región, dejando a millones de personas sin posibilidad de utilizar estas vías.

Los decesos se han debido a problemas de los conductores. En Nueva York, una joven perdió el control de su automóvil, atropellando a un hombre de 74 años que caminaba por un costado del camino.

Mientras que en New Hampshier, un hombre falleció al estrellarse contra un árbol debido a la dificultad de las maniobras con su automóvil.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS por sus siglas en inglés) pronosticó hasta 60 centímetros de nieve y posibles vientos huracanados de unos 110 km/h desde Nueva Jersey hasta Maine, en la frontera con Canadá, en una franja costera que incluye también a los estados de Nueva York, Connecticut, Rhode Island y Massachusetts.

Más de 4.500 vuelos fueron cancelados entre viernes y sábado en los aeropuertos del noreste del país, según el sitio especializado Flightaware.com. Unas 1.500 de esas anulaciones correspondían a vuelos en los tres aeropuertos neoyorquinos.