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Un concierto de muy buen gusto ofrece la Orquesta Filarmónica de Santiago

Orqusta Filarmónica de Santiago, TMS (c)
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Un concierto de muy buen gusto ofreció la noche del viernes la Orquesta Filarmónica de Santiago, el Octavo de la temporada de abono, con obras que representan el nacionalismo de Antonín Dvořák (1841–1904) y Ralph Vaughan Williams (1872–1951), y que se repetirá este sábado, desde las 19.00 horas, en el Teatro Municipal de Santiago.

La agrupación musical, esta vez dirigida por el maestro ucraniano Andriy Yurkevych,lució en plenitud instrumental y contó con la batuta experimentada y generosa del músico europeo.

La presentación comenzó con la interpretación de la hermosa “Fantasía sobre un tema de Thomas Tallis”, de Ralph Vaughan Williams, considerado como el mejor compositor británico de su generación. En esta obra, sólo para instrumentos de cuerdas, la Filarmónica mostro dulzura, suavidad y respeto por una composición que asocia temas del folklore local.

Luego vino el turno de Dvořák, primero con la Serenata en Re menor, Op. 44, una pieza publicada en Berlín en 1879 por quien fue uno de los grandes difusores de su música, Fritz Simrock –gracias a las recomendaciones de Johannes Brahms, y que se aleja un poco del tinte nacionalista de su trabajo y en que los músicos reunidos en un grupo de cámara, brindaron un tema de gran sonoridad para instrumentos de viento, un cello y un contrabajo. La asociación conseguida en esta Serenata, junto con destacar las cuerdas, permite el lucimiento de oboes y clarinetes principalmente y muy en especial a la músico estrella de esta composición, esta vez la solista en oboe,Lilian Copeland.

El concierto finalizó con la interpretación de la alegre y fresca Sinfonía nº 8 en Sol mayor, Op. 88, escrita en 1889 en la casa de campo de Dvorak, que el compositor checo tenía cerca de Praga e inspirada en la naturaleza y en los cantos de Bohemia. En esta bella obra, la Filarmónica brilló en plenitud. Los aplausos finales de unos mil entusiasmados asistentes, obligaron a Yurkevych y sus músicos, a una repetición de parte del tercer movimiento, el valz del Allegretto grazioso, molto vivace.

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