Un colectivo de redes sociales lanzó el miércoles una campaña en internet para apoyar el pedido de asilo a Ecuador del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, al tiempo que proliferan los comentarios en la web alrededor de esta solicitud.

“Pide al gobierno de Ecuador que acepte el asilo de Julian Assange”, es el eslogan de la convocatoria hecha por el sitio oiga.me, que aglutina a organizaciones de redes sociales de América y España reunidas por estos días en Quito.

Para sumarse, los internautas deben registrarse con nombre y apellido, y un correo electrónico. Hasta la tarde del miércoles se habían unido 351 personas.

Este miércoles temprano, miembros de ese colectivo se manifestaron a favor del asilo frente al palacio presidencial en Quito.

“Ecuador, como país que reconoce el derecho a la comunicación y que defiende la libertad de expresión, no puede eludir su solidaridad con alguien que está sufriendo las consecuencias de su compromiso con el ejercicio” de esta garantía y que “defiende el acceso a información verdadera”, indica la página.

Un enlace de esta campaña también fue difundido en Twitter por el colectivo de piratas informáticos Anonymous.

También en esa red, la encuestadora Market-Monitor realiza un sondeo en torno a si el gobierno del presidente Rafael Correa debe dar asilo al australiano.

En tanto, las opiniones sobre el pedido de Assange se multiplican en los foros de los principales medios de comunicación.

“¡Qué asco me dan esas personas que salen en la foto! En lugar de apoyar a un delincuente, deberían protestar contra la inseguridad que vive el país, que no es ningún invento de la prensa”, señaló Francisco Gómez en el diario El Comercio, aludiendo a la manifestación de la mañana.

“Apoyemos a Julian, él necesita de nuestra ayuda, reunámonos después del trabajo hoy en la Plaza Grande para apoyarlo”, indicó a su vez el miércoles Berta Villota en la agencia pública Andes.

Assange se refugió el martes en la embajada ecuatoriana en Londres para pedir asilo, alegando ser un perseguido por la publicación en el sitio de Wikileaks de miles de documentos confidenciales de Estados Unidos, país que lo investiga por presunto espionaje.

El australiano, un antiguo hacker de 40 años, es requerido por Suecia para que responda por supuestas agresiones sexuales.