El alemán Sebastian Vettel (Red Bull) acapara todos los focos mediáticos de cara al inicio, este domingo en el Gran Premio de Australia, de la temporada 2012 de Fórmula 1, ya que el mundo entero se pregunta si volverá a dominar el campeonato desde la primera carrera. Excluyendo las dos últimas pruebas del año pasado (Abu Dabi y Brasil), ganadas por el británico Lewis Hamilton (McLaren) y el australiano Mark Webber (Red Bull), respectivamente, nadie pudo cuestionar el dominio absoluto de Vettel, aunque para entonces ya se había proclamado campeón.

Sobre la base de sus 11 victorias en 2011, sus 15 pole positions (récord en la historia) y las cualidades reconocidas del ingeniero jefe de Red Bull, el británico Adrian Newey, Red Bull diseñó el nuevo RB8 (su coche para 2012), con el que Vettel es el claro favorito para hacerse con la victoria.

Y no solo en la prueba inaugural en Australia, sino que también lo es para toda la temporada, siendo su nombre el que más aparece en las apuestas sobre quién ganará el Mundial de pilotos.

En el resto de equipos, McLaren-Mercedes tienes razones para ser optimista, tras las buenas sensaciones que generó el MP4-27 (su coche para 2012) en las pruebas invernales de pretemporada.

Uno de sus pilotos, el británico Jenson Button, vigente subcampeón del mundo y que ganó el título en 2009 (con Brawn GP), ya ganó en dos ocasiones sobre el trazado australiano, y Hamilton también venció allí una vez, en 2008.

El director deportivo de McLaren, el británico Martin Whitmarsh, se mostró satisfecho con la situación de partida de su escudería en el arranque del campeonato.

“Siempre fui entusiasta, optimista y estuve motivado al comienzo de cada nueva temporada de la Fórmula 1, y 2012 no es una excepción. Las pruebas de pretemporada fueron productivas y tanto el rendimiento como la fiabilidad del coche han estado bastante bien”, afirmó.

Whitmarsh está deseando que se apague el semáforo en Australia y los monoplazas echen a correr.

“Creo que este es uno de los aspectos fascinantes de la Fórmula 1, que se ponen a cero los contadores y podemos aspirar a estar arriba desde el principio”, aseguró.

Button vuelve a tener como compañero de equipo a Hamilton, que ha descansado mucho este invierno y vuelve al trabajo con hambre de victorias.

Más allá de McLaren, no parece que ningún otro equipo esté preparado para darle un susto a los vigentes campeones de Red Bull desde la primera carrera.

Este fin de semana se comprobará si la vigésima posición que Vettel ocupó en las últimas pruebas invernales en Barcelona era real y, efectivamente, sufrió algunos problemas de fiabilidad en su coche, o si, por el contrario, no era más que un engaño de la escudería austríaca para despistar a sus rivales.

Su compañero de equipo, Mark Webber, se llevó la victoria en la última carrera de la temporada pasada, en el circuito brasileño de Interlagos, pero fue su único triunfo en todo el año.

Al australiano solo le queda un año de contrato con Red Bull e intentará aprovecharlo, consciente de que su volante es muy codiciado.

A su favor juega el hecho de que su equipo le puso los dos últimos años a los mandos del mejor coche de la parrilla, y este año puede ser el tercero.

Además, nadie estará más motivado que él, pues corre en su país y regresar a casa siempre supone un aliciente.

Por otra parte, el equipo Lotus (antes Renault) parece abonado al podio en Melbourne, ya que lo alcanzó las dos últimas temporadas (el polaco Robert Kubica en 2010 y el ruso Vitaly Petrov en 2011).

Por si fuera poco, el E20 (su coche para 2012) del finlandés Kimi Raikkonen terminó en lo más alto de la tabla de tiempos en la última y definitiva jornada de pruebas en Barcelona.

La vuelta de Raikkonen al Mundial de Fórmula 1 tras su breve paso por el Campeonato Mundial de Rallies (WRC) también levanta una gran expectación, pues el campeón del mundo de 2007 (con Ferrari) es muy querido entre los aficionados.