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Amigos imaginarios… ¿una conducta infantil de la que debemos preocuparnos?

Amigazazo
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Entre todos los elementos que rodean la infancia y sus juegos quizás uno de los que más controversia levanta es el de los “amigos imaginarios”. Simples juegos de niños, presencias de fantasmas, de ángeles, etc. asoman como intentos para comprender racionalmente el que muchos niños conversen y hagan cuenta de que tienen un amigo que sus padres no pueden ver.

Para entenderlo debemos señalar que el desarrollo lúdico de los niños tiene tres etapas muy diferenciadas: una donde su sociabilización se centra en ellos mismos, pudiendo pasar mucho tiempo jugando solos en un lugar; otra de transición en la que elementos como la fantasía, el pequeño o nulo círculo de amigos y la capacidad de expresarse a través de palabras vienen a ser una preparación a su inserción en la sociedad; finalmente una en la que ya establecen vínculos verdaderos con amigos y cercanos.

Así es la etapa intermedia en la que los niños -especialmente los que tienen poco contacto con otros de su edad- “ensayan” entablar amistades con personas salidas de su imaginación, lo puede durar entre los 2 y 7 años de edad aproximadamente.

¿Peligros?

Como toda etapa debe ser temporal, pero si la relación con ese amigo imaginario le dificulta al niño relacionarse con otras personas esto se transforma en un problema, lo que se ve agravado cuando el único amigo de un niño pronto a entrar a la pre adolescencia (8-9 años) es imaginario.

Es así como los especialistas coinciden en que si bien pueden ser una ayuda en el desarrollo personal de los pequeños, también podrían llegar a retardar su relación con amigos de carne y hueso, que son finalmente las relaciones que primarán a lo largo de su vida.

La posibilidad de consultar con el pediatra ante la duda es una buena alternativa, pues ellos desde la experiencia pueden aportar a quitarte de encima algunas preocupaciones.

Finalmente siempre es bueno recalcar que los padres deben acompañar el crecimiento de sus hijos favoreciendo el diálogo, a fin de que puedan detectar cualquier situación anormal y lo que también servirá para establecer un hábito que muchas veces es escaso: el que los hijos mantengan un diálogo fluido con sus padres cuando crezcan.

Este artículo se hizo en base a 3 publicaciones las que puedes consultar en los siguientes link: Amigos imaginarios, Los amigos imaginarios, Los amigos imaginarios del niño.

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