Notas


Guns N’ Roses en Chile: La reminiscencia de rockstar alcanzó para no defraudar

Axl Rose en Chile | Cristián Jara (RBB)
  • share
Publicado por
Envíanos tu corrección

Axl Rose demostró que todavía posee energía para brindar sobre el escenario. Con más de dos horas de retraso y forzando su voz al tope, logró sacudir el Movistar Arena.

A pesar de que ya no es ni la sombra del artista que alguna fue, y que de su vozarrón característico solo quedan chispazos, Axl Rose, se las arregló para brindar un show que dejó conformes a la mayoría de los pacientes seguidores que tuvieron que esperar hasta la 1:10 de la madrugada para ver en acción a la otrora banda más peligrosa del planeta.

La presentación comenzó entre el fastidio de los asistentes por la larga espera y una discreta interpretación de ‘Chinese Democracy’. Luego, con la inmortal ‘Welcome to the Jungle’, el público pareció comenzar a olvidarse de la falta de respeto, empapándose de los afilados acordes y el peso intrínseco y simbólico que posee la canción.

No es un misterio que la soberbia ha sido -por antonomasia- el rasgo más característico de Axl. Por ese motivo la gente que asiste a sus presentaciones sabe perfectamente a lo que va, y pareciera estar dispuesta a pagar el precio por disfrutar en vivo y en directo de las canciones que marcaron a toda una generación a fines de los 80′ y comienzos de los 90′. Prueba de ello es el desborde inmediato con ‘It’s so Easy’ y ‘Mr. Brownstone’, dos balazos de esa obra maestra del rock llamada “Appetite for Destruction”.

El show tuvo muy pocas diferencias con respecto la presentación pasada en 2010 (solo varió en la interpretación de ‘Estranged’). Mostrando un nutrido set list compuesto por sus canciones clásicas, otros de “Chinese Democracy” y algunos covers (‘Another Brick in the Wall’ de Pink Floyd; ‘Whole Lotta Rosie’ y Riff Raff de AC/DC), el show superó las dos horas y media: los acordes de ‘Paradise City’ bajaron el telón, entre la algarabía del los asistentes, pirotecnia y papel picado, justo a las 04:00 de la mañana.

Los seguidores del grupo pudieron comprobar en carne propia el acierto de Axl Rose al contratar una banda de primer nivel para hacerse acompañar, en donde destaca su trío de virtuosos y carismáticos guitarristas DJ Ashba, Richard Fortus y Bumblefoot, quienes hicieron gala de su talento en las cuerdas interpretando de manera magistral los riff memorables de ‘Sweet Child O’ Mine’, ‘You Could be Mine’ y ‘Knockin’ On Heaven’s Door.’

La performance de Rose sobre escenario, si bien comenzó con muchas falencias en cuanto a la interpretación, de apoco se fue afirmando, y entre continuas muestras de cariño por parte del público (lienzo con la leyenda “Fuck Me Axl” incluido) se esmeró, a pesar de su notorio sobrepeso y de su cada vez más alicaída voz, por mostrar algo de su chispa e histrionismo de antaño.

Quizás sus seguidores volverán a responder en una próxima vistita, ya que para ser un show sin grandes novedades y con cero señal de algún nuevo trabajo discográfico, el público respondió de buena manera (superando las 13 mil personas). Sin embargo, lo que toda la gente espera es una reunión de los integrantes originales para que Axl pueda quemar sus últimos cartuchos a la cabeza de Guns N’ Roses.

La muerte de un artista no la determina ni los críticos, ni la prensa, ni los sellos discográficos, sino que la gente, y por lo visto la noche del 5 de octubre en el Movistar Arena da la impresión que su público todavía está dispuesto a bancarse a esa encarnación de todo lo desagradable que puede ser un rockstar, llamado Axl Rose.

Axl Rose en Chile | Cristián Jara (RBB)

Axl Rose en Chile | Cristián Jara (RBB)

Nuestros comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos, ofensivos o abusivos.
Ver los comentarios (0)
Destacados