Anoche un grupo de jóvenes encapuchados incendiaron dos casetas de Seguridad Ciudadana de la comuna de Santiago. En uno de los casos, el vigilante pudo salir de la garita gracias a vecinos que lo auxiliaron, salvando así de resultar quemado.

En el lugar se hallaron panfletos reivindicando el ataque como un acto de venganza por el actuar de Carabineros y personal de seguridad municipal durante la marcha estudiantil del día 23 de junio.

En un lapso de 20 minutos ocurrió el ataque uno del otro y a pocas cuadras de distancia, en el casco antiguo de Santiago.

Los involucrados actuaron aprovechando la noche y cubriendo sus rostros, tal como lo detalló la capitán Catherin Loyola, oficial de ronda de la Prefectura Central de Carabineros.

El primer ataque se registró en la intersección de las calles Erasmo de Escala con Maipú, donde habló Alejandra Triviños, una testigo del momento en que el guardia de la caseta tuvo que ser auxiliado por vecinos para salir y no quedar atrapado.

El segundo ataque fue en la calle Martínez de Rosas con Maturana, donde el guardia tuvo más tiempo de salir, ya que los desconocidos se lo permitieron.

Aunque en este caso hay daños totales en la caseta de seguridad, relató el vigilante municipal que estaba al momento del ataque.

El alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett llamó al Gobierno a aplicar mano dura contra los autores de este atentado.

En uno de los casos, se hallaron panfletos que señalaban que se trataba de un “ataque por venganza”.

“Repudiamos y vengamos el atropello de un compañero anónimo por parte de seguridad ciudadana
en la marcha del 23 de junio.

Hermos presenciado como Seguridad Ciudadana, en complicidad con Carabineros, hostiga y persigue a vendedores ambulantes. Estos funcionarios municipales se han transformado en la policía de Zalaquett, y si son policías los atacaremos como tales”.

Sobre los autores de ambos ataques incendiarios, habrían sido ejecutados por 4 ó 5 desconocidos encapuchados.