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Neurocient√≠ficos revelan 12 secretos acerca de los sue√Īos que te sorprender√°n
Publicado por: Denisse Charpentier
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Escena película Inception (El Origen)

Escena película Inception (El Origen)

Lo que pasa mientras dormimos es una especie de mundo paralelo a nuestra vida cotidiana, en el que podemos hacer cosas imposibles como volar o luchar contra s√ļpervillanos de otro planeta. Ese mundo on√≠rico que despierta tanta curiosidad y que ha inspirado pel√≠culas como “Inception”, est√° lleno de misterios y secretos que s√≥lo algunos expertos han logrado hasta cierto punto clarificar. Ac√° te presentamos algunos(V√≠a Quo.es):

1. Podemos implantar un sue√Īo a otro

Deirdre Barret, psic√≥loga de la Universidad de Harvard, comprob√≥ que implantar un sue√Īo es posible. Para ello, us√≥ una t√©cnica denominada ‚Äúincubaci√≥n de sue√Īos‚ÄĚ con el fin de que sus alumnos solucionaran un acertijo mientras dorm√≠an.

Es as√≠ como hizo que crearan una imagen mental de la situaci√≥n y luego les pidi√≥ que ese concepto fuese lo √ļltimo que vieran antes de lanzarse a los brazos de Morfeo. Adem√°s les recomend√≥ no saltar de la cama cuando se levantaran para que no olvidaran lo que so√Īaron.

Tras esto, la experta descubrió que un 25% de los estudiantes encontró la solución al problema cuando estaba durmiendo.

Otros expertos como el psic√≥logo experto en sue√Īos Mark Balgrove, de la Universidad de Swansea asegura que se puede sugerir a otro qu√© so√Īar antes de dormir, siempre y cuando a esa persona le interese el tema. Incluso asegura que “si 2 personas creen que se pueden encontrar en sue√Īos, podr√≠an provocar un encuentro on√≠rico”.

2. Nuestros genes determinan si despertamos con ruidos fuertes o no

Los expertos aseguran que si bien nuestra mente construye los sue√Īos, los genes determinan la forma en que dormimos. Seg√ļn Pin Arboledas, director de la Unidad del Sue√Īo del Hospital de Valencia “al igual que cada uno tiene su huella dactilar, todos tenemos unas caracter√≠sticas de sue√Īo. Es un claro ejemplo de realidad bio-psicosocial, en el que tanto la gen√©tica como los h√°bitos adquiridos en los primeros a√Īos de vida nos condicionan.‚ÄĚ

Asimismo, para Julio Fern√°ndez Mendoza, investigador del Centro de Investigaci√≥n y Tratamiento del Sue√Īo de la Universidad de Pensilvania, el motivo de que despertemos o no con un ruido, “depende de cu√°nto se vean afectados por agentes externos los centros cerebrales que regulan el sue√Īo. Un estudio reciente ha demostrado que las diferencias de las ondas cerebrales durante ciertas fases del sue√Īo explican porqu√© algunas personas se despiertan con ruidos externos y otras no”.

3. Quienes duermen mal son m√°s negativos

De acuerdo a lo que se√Īala Julio Fern√°ndez Mendoza, ‚Äúest√° demostrado que en personas sanas la privaci√≥n de sue√Īo, sea total o parcial, no s√≥lo produce somnolencia y peor rendimiento cognitivo al d√≠a siguiente, sino que tambi√©n aumenta el efecto negativo y el nivel de irritabilidad”.

A ello agrega que “tambi√©n se ha observado que si la persona se despierta con un alto nivel de somnolencia, la respuesta afectiva del individuo suele ser plana o negativa. En especial, si se le somete a pruebas relacionadas con la interacci√≥n social‚ÄĚ.

4. Dormido consumes tanta energía como cuando estas despierto

Si bien nuestro cuerpo descansa al dormir, hay ciertas fases del sue√Īo en que el cerebro est√° casi tan activo como cuando estamos despiertos.

Jos√© Mar√≠a Delgado Garc√≠a, director de la Divisi√≥n de Neurociencias de la Universidad Pablo de Olavide, dice que esto pasa porque ‚Äúhay grupos neuronales que disminuyen su producci√≥n de potenciales de acci√≥n durante el sue√Īo, entre ellos diversos centros motores corticales, subcorticales y cerebelosos. Pero otros muchos grupos neuronales se mantienen activos y producen impulsos nerviosos, por lo que durante el sue√Īo se mantiene una importante tasa de consumo de glucosa y de ox√≠geno. Mantener las propiedades funcionales de las neuronas consume un considerable porcentaje de energ√≠a metab√≥lica‚ÄĚ.

5. Podemos acostumbrar a nuestro cuerpo a despertar a cierta hora

Eduardo Estivill, director de la Unidad del Sue√Īo del Instituto Dexeus de Barcelona, se√Īal√≥ que el despertar a una misma hora es por efecto del n√ļcleo supraquiasm√°tico. “Esta zona del hipot√°lamo es nuestro reloj biol√≥gico. Nos indica cu√°ndo tenemos que despertarnos y cu√°ndo debemos dormir. As√≠, si lo acostumbramos, despert√°ndonos siempre a una hora concreta, puede que con el tiempo √©l mismo se despierte siempre a la misma hora, sin est√≠mulos externos. Esto le sucede a mucha gente despu√©s de sostener una rutina similar durante un tiempo prolongado‚ÄĚ.

Seg√ļn Jos√© Mar√≠a Delgado Garc√≠a, ‚Äúen determinadas fases del sue√Īo se pueden percibir est√≠mulos externos que no alcanzan el nivel consciente. As√≠, ser√≠a posible durante el sue√Īo ligero detectar la hora que marca el reloj y no ser consciente de ello‚ÄĚ.

6. Sentimos dolor o fr√≠o mientras so√Īamos porque nuestro organismo est√° activo

El sentir dolor, fr√≠o o sabores responde a que ‚Äúel cerebro guarda toda la informaci√≥n que aprendemos mientras estamos despiertos, Durante las enso√Īaciones podemos recordar sensaciones vividas, tanto f√≠sicas como ps√≠quicas.‚ÄĚ, afirma Eduardo Estivill.

Por otro lado, Julio Fern√°ndez Mendoza se√Īala que ‚Äúlas sensaciones de fr√≠o o dolor se dan porque el organismo no est√° inactivo durante el sue√Īo, no est√° cerrado al exterior, incluso durante el sue√Īo profundo hay microestados en los que se procesa informaci√≥n tanto interna como externa‚ÄĚ.

7. En los sue√Īos nuestro cerebro se olvida de las leyes f√≠sicas

Jeff Warren, autor de ‘Viaje mental, La rueda de la consciencia’, asegura que ‚Äúsi no existen est√≠mulos sensoriales, nuestra conciencia parece comportarse de modo predecible, siguiendo la ley de las expectativas: lo que esperamos que pase, pasar√°. Pero la realidad es que el cerebro, en el sue√Īo, realiza asociaciones libres a partir de hechos de nuestra memoria. Une aves con personas y podemos volar, podemos viajar en el tiempo‚Ķ y el fen√≥meno m√°s interesante es que a menudo no nos damos cuenta de que es un sue√Īo‚ÄĚ.

8. Podemos controlar nuestros sue√Īos

Mark Blagorve, psic√≥logo de la Universidad de Swansea especialista en sue√Īos y estados de consciencia, dice que es posible controlar los sue√Īos.

‚ÄúLo primero es preguntarnos cuando estamos conscientes: ¬Ņestoy despierto o estoy so√Īando? Con el tiempo, y despu√©s de algunas semanas de este entrenamiento, te podr√°s hacer esta pregunta en sue√Īos. Al principio dir√°s que est√°s despierto, que es la respuesta equivocada, pero otras veces te dar√°s cuenta de que es un sue√Īo, y en ese momento quiz√° puedas controlar el argumento. Los sue√Īos l√ļcidos a veces ocurren de modo espont√°neo, y otras s√≥lo a partir de que la persona sabe que es posible tener este tipo de enso√Īaciones‚ÄĚ.

9. Podría ser posible recordar cuando nos dormimos

Trist√°n Beckinstein, neurocient√≠fico de la Universidad de Cambridge, afirma que ‚ÄúNo es que no recordemos cu√°ndo nos dormimos, es que no tenemos ninguna referencia mental de cu√°ndo sucedi√≥”.

Por ello, el cree que con un sencillo experimento podr√≠a comprobar que es posible recordar el minuto exacto en que dejamos de estar despiertos. “Un voluntario es sometido a un electroencefalograma (EEG) y debe llevar la cuenta de unos tonos que se producen cada cinco segundos. Cuando vemos por el EEG que se ha dormido, le despertamos y le preguntamos en qu√© n√ļmero de tono se durmi√≥. ‚ÄėEn el 64‚Äô, puede que responda. Entonces, nos fijamos cu√°ndo nos dice el EEG que se durmi√≥ y comparamos los datos. Es un experimento sencillo, nos falta afinar algunos detalles‚ÄĚ explica.

10. Nuestro cerebro nos protege para que no nos caigamos de la cama

Seg√ļn Gonzalo Pin Arboledas, director de la Unidad del Sue√Īo del Hospital de Valencia, ‚Äúhay una serie de medidas de protecci√≥n que genera nuestro cerebro para que esto no ocurra. Durante el sue√Īo REM se produce una hipoton√≠a muscular que reduce nuestros movimientos. Esto es lo fisiol√≥gico y normal. Lo anormal es que esa hipoton√≠a no se produzca, y aumenten el n√ļmero y la intensidad de los movimientos. Dormir no es morir; el cerebro contin√ļa trabajando y controlando nuestro cuerpo‚ÄĚ.

Si llegas a caerte es porque ingeriste un medicamento o alimento que inhibi√≥ la hipoton√≠a. La cafe√≠na, por ejemplo, podr√≠a alterar este mecanismo, y hacer que nos movamos m√°s durante los sue√Īos.

11. Crecemos mientras dormimos

Gonzalo Pin Arboledas asegura que ‚Äúla secreci√≥n hormonal tiene un ritmo circadiano. Esto quiere decir que su intensidad var√≠a a lo largo del d√≠a, no es constante. Durante la fase 3 del sue√Īo se incrementa enormemente la secreci√≥n de la hormona del crecimiento (HGH), as√≠ como muchas de las sustancias que estimulan el sistema inmunitario defensivo. Por eso, durante las enfermedades los ni√Īos duermen m√°s: se incrementa su sistema inmunitario. De la misma manera, tras las enfermedades, y por dormir m√°s, se pueden observar fehacientemente los ‚Äėtirones‚Äô del crecimiento‚ÄĚ.

12. Podemos autoinducirnos una pesadilla

El neurocient√≠fico de Cambridge, Trist√°n Be-ckinstein asegura que es posible autoinducirse una pesadilla, aunque no recomienda hacerlo porque nuestros temores m√°s privados salen a la luz y debemos enfrentarnos a ellos. El experto se√Īala que para lograrlo se debe comer una nuez moscada, entera y molida antes de dormir, asegurando que una vez que esto ocurra no desearemos volver a intentarlo.

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