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Dieta, sudor y un r√©gimen “casi militar” componen la receta para convertirse en una Miss Venezuela
Publicado por: Gabriela Ulloa
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A Axel los tacones le duermen los pies, Andrea extra√Īa sus pantalones deportivos tanto como a su familia y Eliana sigue una estricta dieta, pero todas se someten gustosas a ese r√©gimen casi militar y abandonan sus peque√Īos deseos para lograr uno mayor: ser Miss Venezuela 2010.

Dayana Mendoza | Miss Mundo 2008 | Wikipedia

Dayana Mendoza | Miss Mundo 2008 | Wikipedia

En un pa√≠s conocido por su obsesi√≥n por la belleza femenina, el concurso Miss Venezuela re√ļne a√Īo a a√Īo a m√°s de 7.000 mujeres dispuestas a reducir su talla, pasar por el bistur√≠ y seguir una dura rutina para convertirse en la nueva beldad nacional.

“Creo que lo que menos me gusta son los tacones. Estoy acostumbrada, pero hay un tiempo en que el pie se duerme”, lamenta preocupada Axel L√≥pez, una dise√Īadora gr√°fica de 20 a√Īos que forma parte de las 28 preseleccionadas que participar√°n el pr√≥ximo jueves en el certamen final.

La jornada de estas j√≥venes comienza antes del amanecer con sesiones de gimnasio, clases de pasarela, coreograf√≠a, oratoria, vestuario y masajes. Un r√©gimen “casi militar”, como admite el presidente del certamen Miss Venezuela, Osmel Sousa.

“La disciplina es lo que identifica al Miss Venezuela, es una responsabilidad muy grande estar aqu√≠”, afirma L√≥pez.

Y el resto es el ojo de Sousa, quien decide para cada una de las 28 finalistas los cambios de peso, peinado, maquillaje o dentadura que deben realizar y los “errores de la naturaleza” que deben ser corregidos con una operaci√≥n, financiada siempre por el concurso.

“Esto es un concurso de belleza, no de naturalidad”, zanj√≥ Osmel Sousa en entrevista a la AFP, subrayando que recurrir a la cirug√≠a est√©tica es algo normal en el certamen.

“S√≠, hay un sacrificio y a veces te provoca comerte algo, pero entonces piensas en lo positivo. Pero no es verdad que s√≥lo comemos apio en el d√≠a”, aclara Eliana Calicchia, representante del estado de Cojedes (oeste).

Si en la noche asisten a eventos especiales deben cuidar de estar siempre maquilladas, peinadas y en tacones así como cuidar sus palabras. En pocos meses estas jóvenes se dieron cuenta que ser una Miss es un trabajo de 24 horas.

Alexandra Braun Waldeck | Miss Earth 2008 | Wikipedia

Alexandra Braun Waldeck | Miss Earth 2008 | Wikipedia

“Uno pertenece a la organizaci√≥n Miss Venezuela y ellos disponen del tiempo de uno”, lamenta Andrea Escobar, una espectacular morena que como muchas otras aspirantes suspendi√≥ temporalmente su vida de estudiante para intentar ser la venezolana m√°s bella.

“Se necesita bastante convicci√≥n para hacer esto”, apunta Isabel Castillo, otra de las misses finalistas.

Andrea, Isabel y sus compa√Īeras reconocen que llegaron a acostumbrarse a las dietas y a levantarse temprano ahora que est√°n cerca de desfilar frente a millones de personas en el Miss Venezuela el 28 de octubre.

Pase lo que pase, todas coinciden en que sus vidas habrán cambiado por completo después del certamen.

“Ahora soy muy segura de m√≠ misma, antes era muy insegura y ten√≠a miedo”, confiesa Tabata Donnarumma.

“Es mucho m√°s que aprender a caminar, peinarse y verse bonita, tambi√©n sirve para ser una mujer emprendedora”, dice Eliana.

Pero pocas han visto el cambio tan radical como Andrea, quien hasta hace poco pasaba el tiempo entre canchas de baloncesto y pistas de atletismo y ahora desfila con maestría unos tacones de 12 centímetros de vértigo.

“Yo vest√≠a shorts anchos, camisetas, nunca me peinaba, ni me maquillaba, y las joyas no eran parte de mi rutina. Eso fue un cambio bastante brusco”, dice sonriente y confiada.

“En lugar de un bal√≥n de b√°squet, ahora cargo una pintura de labios. Ya no soy una basquetbolista, soy femenina como siempre mi familia me quiso ver”, asegura.

Venezuela, tras lograr seis t√≠tulos de Miss Universo y cinco de Miss Mundo, entre otros, goza de una reputaci√≥n de ser una de las grandes ‘f√°bricas’ de reinas de belleza del mundo.

“Me siento igual que el gerente de una f√°brica de tomates o de lo que sea, que tenga que mantener una l√≠nea bien importante para el pa√≠s o para el exterior”, concluy√≥ Sousa.

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