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De juzgados a jueces: Chile forma a presos como √°rbitros de f√ļtbol a modo de reinserci√≥n social
Publicado por: Gabriela Ulloa
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Fueron condenados por sus delitos y ahora se instruyen para ser ellos quienes impartan justicia: un grupo de presos chilenos se capacitan como √°rbitros de f√ļtbol para poder ganarse la vida cuando queden libres.

De juzgados a √°rbitros

De juzgados a √°rbitros

Treinta reos -20 hombres y 10 mujeres- tienen la oportunidad de convertirse en árbitros para partidos aficionados gracias a un programa de reinserción social del Estado chileno.

Son los primeros detenidos en seguir este programa. De alguna manera, con un hacinamiento del 70% en las c√°rceles chilenas, se sienten privilegiados.

Pero ellos tienen esta oportunidad porque cumplen con dos requisitos: su buena conducta y su próxima liberación.

En la c√°rcel de hombres, al aire libre, un √°rbitro profesional, con la ayuda de un video, les ense√Īa el reglamento, contesta sus preguntas y les muestra un partido del pasado Mundial de Sud√°frica para analizar las jugadas pol√©micas.

Con las reglas aprendidas, llega el momento de la verdad: el torneo inter-prisiones se juega en la c√°rcel Colina I y es la oportunidad para estos nuevos jueces de pasar a la pr√°ctica.

La cancha est√° enrejada, y el c√©sped crece de forma irregular sobre manchones de tierra oscura. La cordillera de los Andes domina el paisaje, y se oyen silbidos y m√ļsica desde los bloques de cemento gris donde est√°n las celdas, de cuyas ventanas salen banderas de equipos y antenas de televisi√≥n.

Se escuchan los gritos, y el árbitro sigue el juego con atención mientras los instructores vigilan que lo esté haciendo correctamente. A veces llegan reclamos de los jugadores, pero uno de los instructores le grita desde afuera del terreno que no olvide que él es la autoridad.

“Uno ha jugado toda la vida al f√ļtbol, es f√°cil y entretenido”, dice el reo-√°rbitro Rodrigo Alarc√≥n, de 25 a√Īos, cuando termina el primer tiempo.

“Hab√≠a jugadas en que comet√≠an faltas pero les dejaba jugar. No se las cobr√© para que se cansaran y alegaran menos. Mejor no cobrar tanto y dejar transcurrir el juego. Es un juego de roce, siempre va a haber jugadas peligrosas”, comenta.

“Nosotros estamos aceptando nuestro castigo. As√≠ tambi√©n somos aptos para impartir justicia en la cancha”, agrega, para se√Īalar que le “quedan 36 meses, por robo con intimidaci√≥n”, aunque espera “salir antes”.

Johnny Matamoros (27), otro interno preso por robo, dice que con el arbitraje pretende “dar un paso. Quiero sacar el enigma que tienen contra los reos, que nos discriminan, nos ven como bichos raros”, afirma.

Es uno de los que se ha destacado durante el curso por su disciplina. Los profesores est√°n tratando de introducirlo como √°rbitro en una liga comunal.

Su compa√Īero Marcos Ayala est√° a punto de entrar al campo. “Para arbitrar hay que tener la personalidad y el respeto. Ahora soy yo quien pone las normas en la cancha”, dice. Tiene 27 a√Īos y varias condenas acumuladas por robo desde que era ni√Īo.

“Estoy preso desde que era menor. Mis hijos est√°n acostumbrados a verme en la c√°rcel. Ya no quiero estar m√°s preso, quiero una oportunidad”, afirma, agradecido por esta oportunidad.

Cuenta que su hijo Jordan juega al f√ļtbol y que se queja de que cuando tiene que ir a jugar fuera de su cancha, es el √ļnico del equipo que viaja sin su padre.

“Yo le digo: ‘pero si me queda poquito, estoy haciendo un curso de √°rbitro’. Y √©l se alegra porque piensa que los voy a arbitrar a ellos. Y yo de repente me pongo a llorar de imaginarlo”, dice emocionado.

Flavio Buenoque, instructor del curso, se√Īala que al ver a los prisioneros, uno se da cuenta de que “sus barrios de procedencia se repiten, as√≠ como tambi√©n sus condenas: la mayor√≠a por robo. Y todos consideran un √©xito y una oportunidad el poder optar a programas de rehabilitaci√≥n despu√©s de haber demostrado buena conducta”.

Los detenidos estiman que en partidos de aficionados, un árbitro puede ganar entre 15.000 y 20.000 pesos (entre 30 y 40 dólares). Arbitrando tres o cuatro partidos por fin de semana, podrían recaudar unos 500 dólares mensuales.

Es la primera vez que este curso se imparte. La idea se originó en mayo pasado, en plena efervescencia por la participación de Chile en el Mundial.

Para el Director Ejecutivo del estatal Fondo Social, Claudio Storm, la iniciativa “busca generar oportunidades a quienes m√°s las necesitan. As√≠, estas personas que alguna vez violaron las reglas establecidas por la sociedad, hoy est√°n siendo formados para impartir las reglas del juego”.

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