BP intentará contener la fuga de petróleo en el Golfo de México con una nueva tapadera “al menos hasta agosto”, esperando a que se termine la construcción de pozos secundarios, indicó este domingo su director general Bob Dudley, tras el fracaso del intento de cementación.

“Estamos decepcionados. No fuimos capaces de controlar el flujo del pozo. La fuga era demasiado importante”, declaró el responsable de BP a la cadena CNN, tras constatar el sábado que el intento de inyectar restos sólidos en el pozo no había logrado detener el escape de crudo.

BP volverá a una solución parecida a la tapadera de confinamiento que había fracasado a principios de mayo por la formación de cristales de hielo bajo el efecto del gas y del agua.

“Si podemos contener el flujo del pozo entre ahora y el mes de agosto y hacer que el petróleo no se derrame en el mar, sería una salida positiva. Luego, si logramos parar totalmente el derrame gracias a un pozo secundario, también sería una buena noticia”, explicó Dudley.

Para tapar definitivamente la fuga de petróleo que lleva más de un mes derramándose en el Golfo de México, la esperanza de BP estriba en la construcción de pozos secundarios que deberían estar listos en agosto.