Los ministros de Finanzas de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se declararon este martes preocupados por la “sobrevaloración” del euro frente a otras importantes monedas como el yuan y el dólar, una situación que podría frenar la reactivación económica en Europa.

Se constató durante una reunión en Bruselas entre el director del departamento europeo del FMI, Marek Belka, y los ministros de Finanzas de la eurozona.

“Estamos de acuerdo con él cuando dice que el euro está sobrevalorado y que algunos ajustes son deseables”, declaró el luxemburgués Jean-Claude Juncker, jefe de filas del Eurogrupo, que reúne a los ministros de Finanzas de la zona euro.

La moneda única se mueve actualmente por encima de los 1,51 dólares, lo que afecta a las exportaciones de los países que la utilizan e hipoteca las posibilidades de reactivación económica tras la grave recesión que acaban de atravesar.

Este mismo martes, en Francia, el presidente Nicolas Sarkozy lamentó la debilidad del dólar respecto al euro y criticó indirectamente la inacción de las autoridades estadounidenses.

“Me considero un amigo de los estadounidenses pero, en fin, no se puede seguir así, con un euro que aumentó el 50% de su valor respecto al dólar (…) ¿Cómo quiere usted que vayamos a vender aviones a Estados Unidos?”, exclamó Sarkozy.

Y el débil nivel del yuan chino, dictado por las autoridades de Pekín, preocupa sobremanera a los europeos.

Juncker intentó transmitir este mensaje con el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, el domingo, durante una reunión con responsables monetarios chinos, al margen de la cumbre UE-China en Nankin (Este).

“Explicamos a nuestros amigos chinos (…) que queríamos una apreciación ordenada y gradual del yuan respecto al euro”, dijo.

“Estimamos anormal que una economía que se halla en fuerte progresión (como la de China) devalúe la cotización de su moneda respecto a una zona monetaria (la zona euro) cuyo resultado de crecimiento es mucho menos positivo”, dijo.

Reconoció, no obstante, que los europeos no lograron convencer de ello a Pekín. “Nuestros amigos chinos no lo ven de la misma manera”, admitió.

El yuan lleva años arrimado al dólar estadounidense. En Nankin China afirmó que piensa seguir siendo dueña y señora de su política de tasas cambiarias, para no sacrificar su crecimiento.