Unas 5.000 personas, según la policía, respondieron el jueves en Atenas a un llamado a través de las redes sociales para protestar contra lo que calificaron de “chantaje” del Banco Central Europeo (BCE), que decidió restringir la financiación de los bancos griegos a medidas de urgencia.

Los manifestantes se congregaron en silencio y sin pancartas en la plaza Syntagma, ante el parlamento, escenario de grandes manifestaciones antiausteridad en los últimos años, constató la AFP.

Esta manifestación ocurre luego de la gira de Alexis Tsipras y del ministro griego de Finanzas Yanis Varoufakis por Roma, París, Bruselas y Berlín en busca de apoyos a su proyecto de renegociación de la deuda griega. 

La decisión de la BCE, el miércoles por la noche, de privar a los bancos griegos de una de sus formas de financiamiento, asestó un duro golpe a la iniciativa diplomática del gobierno griego.

El gobierno de Alexis Tsipras anunció el fin de las privatizaciones, impuestas por los acreedores del país, así como medidas para enfrentar la “crisis humanitaria” que vive Grecia luego de seis años de recesión y una política de austeridad drástica a cambio de préstamos internacionales.