El istmo centroamericano se cerró hace 10 millones de años y no hace 3,5 millones como se creía hasta la fecha, según nuevos hallazgos encontrados en el desarrollo de las obras de ampliación del canal de Panamá. Dicho descubrimiento revolucionará los libros científicos, según anunciaron este viernes fuentes especializadas.

“La mayoría del paisaje en Panamá estuvo formado hace 10 millones de años. Antes se pensaba que el paisaje se había formado hace 3,5 millones de años”, aseguró en conferencia de prensa Carlos Jaramillo, científico colombiano del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés).

Según los resultados de las investigaciones realizadas por el STRI, Norteamérica y Sudamérica se unieron hace 10 millones de años, cuando emergió el istmo centroamericano y acabó con los 400 kilómetros de océano que separaban a esta región de Colombia.

Los científicos creían hasta ahora que esa unión continental habría producido la glaciación del Ártico debido al cambio de las corrientes.

Sin embargo, con los nuevos hallazgos la unión del istmo centroamericano y la formación del Ártico se habrían producido con millones de años de diferencia.

“Antes se pensaba que la termohalina (circulación de agua salada en los océanos) y el Ártico estaban muy ligados, pero ahora vemos que la termohalina empezó mucho antes y que no es una condición necesaria para poner hielo en el Ártico”, añadió Jaramillo.

Los expertos llegaron a esas conclusiones después de analizar los diferentes fósiles encontrados en las excavaciones que por más de cinco años han llevado a cabo, aprovechando las obras de ampliación del canal de Panamá.

Los nuevos hallazgos fueron, además, sometidos a pruebas científicas especializadas.

Según los expertos, la formación de Panamá condicionó el clima en aquella época y produjo una gran migración de animales, que podían desplazarse por el continente a través de Centroamérica.

Los científicos hallaron fósiles de camellos y caballos en miniatura, un rinoceronte, un oso-perro gigante, además de especies de culebras, caimanes y monos que habitaron el lugar hace millones de años.

También se registraron los primeros cráneos de cocodrilos y murciélagos de Centroamérica, además de la boa más antigua fuera de América del Sur.

“Estos trabajos son claves” porque los científicos “no saben casi nada de la paleontología y la biodiversidad pasada en esta región”, debido en parte a la dificultad de hacer excavaciones, afirmó a la AFP Bruce MacFadden, profesor de Paleontología en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Florida (Estados Unidos).

Según el STRI, en las excavaciones, donde se recolectaron más de 6.000 muestras, se encontraron 10 especies desconocidas hasta ahora.

“Esto es una revolución. Nos hemos encontrado cosas muy primitivas aquí en Panamá. Cada fósil que encontramos es como el abuelo de los que existen”, concluyó Jaramillo.