Según un reciente estudio de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU), la actividad física de una persona es primordial a la hora de evitar el cáncer de mama. Específicamente, el trabajo postula que aquellas mujeres que mantienen su peso y hacen ejercicio con regularidad tienen menos riesgo de padecer dicha enfermedad.

Para llegar a estas conclusiones los investigadores buscaron entre 3 mil mujeres si había un vínculo entre la actividad física recreativa, como trotar o hacer caminatas, y la posibilidad de desarrollar este tipo de cáncer.

Tras ello hallaron que quienes hacían ejercicio entre 10 y 19 horas semanales, ya fuera durante sus años reproductivos o después de la menopausia, presentaron hasta un 30% menos de riesgo de sufrir el padecimiento en comparación a otras mujeres.

En tanto, aquellas que practicaban menos horas de ejercicio tenían sólo un 6% menos de riesgo.

Al respecto Lauren McCullough, científica que lideró el estudio, indicó que “La observación de una reducción del riesgo de cáncer de mama para las mujeres que hacían ejercicio después de la menopausia es alentadora, dada la edad de inicio tardía de este mal”, consignó La Tercera.

En este sentido, la experta explicó que la clave está en la disminución de la grasa corporal, pues así se evita la producción extra de hormonas como los estrógenos, un factor de crecimiento positivo para el cáncer.

Pese a ello, advirtió McCullough, el aumento de peso tras la menopausia podría anular el factor positivo del ejercicio en la prevención del cáncer de mama.